España
El criminal gobierno socialcomunista presenta una Ley ilegal y anticonstitucional calculando que, cuando sea anulada, ya habrán nombrado a sus esbirros

Sánchez busca consumar el asalto al Poder Judicial a sabiendas de la inconstitucionalidad de su ley
Las democracias mueren cuando se socava alguno de sus pilares, del sufragio universal a la libertad de prensa o la separación de poderes. Hoy en Europa las democracias no se debilitan tanto por una amenaza exterior como por deslizamientos iliberales trazados y ejecutados desde el poder. Así ocurrió durante el procés, cuando la Generalitat decidió utilizar los instrumentos del Estado contra la mitad de Cataluña y contra el resto de España; y esa misma senda autocrática y sectaria quiere transitar el Gobierno de Sánchez.
La ley para reformar el sistema de elección del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) no es una solución imaginativa a la negativa del PP a seguir chalaneando los nombramientos de jueces -negativa que le honra tras años de compadreo-, sino el paso decisivo para liquidar la independencia judicial y someterla al dictado de la afinidad ideológica gubernamental, tal como han ensayado Polonia y Hungría en Europa y los regímenes peronistas o bolivarianos en América Latina. Si a la Unión Europea ya le preocupaba la gestión sanitaria y económica de la pandemia en España, a esa inquietud deberá sumar la deriva iliberal y el conflicto institucional alentado por la coalición radical de Moncloa.
Cuando a Sánchez se le disgusta, nunca reacciona sentándose a negociar sino redoblando la imposición. Esto no es un atajo para esquivar el bloqueo del PP, como difunde la propaganda del Gobierno. A Sánchez ni se le ha ocurrido acordarse de sí mismo cuando en la oposición clamaba contra la politización de la Justicia y reclamaba un cambio en el proceso de renovación del CGPJ parecido al que le propone Pablo Casado para sentarse a desbloquear y despolitizar a la vez el Poder Judicial. Lo que hace es optar por vía despótica de los hechos consumados para convertir sus alianzas en ley.
Que sean las fuerzas parlamentarias de PSOE y Podemos las que presenten la infame iniciativa mediante proposición de ley no solo imprime más velocidad a la tramitación legislativa -podría estar aprobada en dos meses-, sino que sortea la obligatoriedad de contar con los preceptivos informes de los órganos consultivos: Consejo General del Poder Judicial, Consejo Fiscal y Consejo de Estado. Los orillan porque saben que su dictamen sería de inconstitucionalidad. La pretensión de usar la mayoría Frankenstein para quitar y poner a los jueces que han de juzgar a los aforados -con la imputación de Iglesias planeando sobre la escena- viola el artículo 122 de la Constitución, que exige mayoría reforzada de tres quintos, como también la sentencia del Tribunal Constitucional de 1986, que avaló la reforma de 1985. El PP ha anunciado recurso y es seguro que el TC tumbaría la reforma, como también será censurada por el Consejo de Europa, pero Sánchez piensa en el corto plazo: para cuando lleguen estos varapalos, él cuenta con haber colocado a jueces afines y purgado a los molestos según el criterio de una mayoría parlamentaria radical a la que solo cose el odio a la Constitución, a la unidad de España y a la oposición. Y que detesta la imparcialidad de las instituciones de todos.
El sanchismo se ha quitado la última máscara. Van a por los jueces y no se van a molestar ni en disimularlo.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






