España
Desbordados con la inmigración ilegal. Por Jesús Salamanca Alonso
«No sabemos con qué nos podemos encontrar el 28 de agosto, fecha en que está previsto el reparto de 4.400 inmigrantes menores desde Ceuta y Canarias a otras comunidades autónomas»
Hace apenas un par de días desayunábamos con la noticia de que «más de 50 menores entran a nado a Ceuta en una noche y la ciudad pide “auxilio” al Gobierno». Este Gobierno no se atreve a cortar la inmigración con la misma valentía que lo han hecho Portugal e Italia. Estos dos países no tienen deudas pendientes con Mohamed VI mientras Sánchez está asustado por si suelta las verdades comprometidas del PEGASUS sobre él y su falsa catedrática de la insensatez. Detrás del temor del presidente, asociado con el entorno de ETA y esclavo del degenerado independentismo, está la deficiente y negligente gestión del Gobierno español desde hace siete años. A ver cómo sale del acuerdo con Mohamed VI para que se llevara a cabo la apropiación indebida del Sahara, que ya aparece hasta en los mapas editados por el rey marroquí y así se estudia en las escuelas de lo que fuera protectorado.
No sabemos con qué nos podemos encontrar el 28 de agosto, fecha en que está previsto el reparto de 4.400 inmigrantes menores desde Ceuta y Canarias a otras comunidades autónomas, pero exceptuando a Cataluña y al País Vasco, justamente las dos que más y mejor pueden admitir inmigrantes porque han estado protegidas por el Gobierno para que Sánchez pudiera pernoctar unas semanas más en «Moncloaca». Algunas CC.AA. ya preparan su plan estratégico y se van a plantar, salvo que las dos comunidades proindependentistas acojan al menos 300 inmigrantes menores cada una. Con los cupos desproporcionados de los que disfrutan, pueden acoger cupos de menores mucho más grandes que los demás.
Lo peor de todo es que el Gobierno no adelanta el elevado coste de recibir a esos menores. Miente siempre, pero a la hora de la verdad no hay dinero para lo que no quiere. Tal situación no está exenta de realismo ya que «Moncloa obliga a Canarias a adelantar cinco millones para trasladar menores a la península». Así de mal parecen estar las cosas y peor que se van a poner. ¿De qué se extraña el presidente del Gobierno al ser protagonista de la canción del verano, que ya se canta en todos eventos multitudinarios de España y muchos otros países de la UE?
«Es el momento de que las CC.AA. se planten y envíen menores a Cataluña y País Vasco, que es donde menos hay y donde más posibilidades tienen de acogerlos», decíamos la semana pasada. Con tal afirmación, cada vez más extendida, a la ministra proHamás –Sira Rego– no le cabía un piñón por el orto y sus declaraciones se resumen en simples estupideces, nerviosismo por la dejadez, manos atadas y miedo a quedarse sin trabajo. Es evidente que, si hacemos una limpieza en el Consejo de ministros, la mesa ovalada y agigantada con tanto incompetente habría que desmontarla al menos en dos tercios, pero no piensen que el resto son mejores y más útiles.
Confío en que durante el periodo estival la ciudadanía compruebe que aunque los ministros y el presidente se vayan de vacaciones, el país sigue funcionando, incluso mejor, y sube el IPC porque aumenta la productividad y sindicatos y ministerio de Empleo no entorpecen el normal desenvolvimiento laboral. Y si no lo creen, compruébenlo cuando llegue octubre. Todo esto me hace recordar a los reyes españoles que, siempre que se desplazaban a Babia para descansar, el pueblo trabajaba y rentabilizada más su trabajo, bien es verdad que dichos reyes siempre regresaban dando sablazos en forma de impuestos porque aumentaban sus necesidades de gasto.
Analizo mis apuntes sobre la rueda de prensa del presidente del Gobierno del día 29, y compruebo al contrastar datos que ha sido una sucesión de mentiras y falsedades programadas. Ha aportado datos falseados intencionadamente y erróneos. Todavía anda buscando culpables por la corrupción y no ve que los tiene en casa y en su familia, en su Gobierno y entre quienes él ha nombrado como ministros, asesores y altos cargos. Eso sí, se han apresurado a borrar de la Web del Gobierno las licenciaturas y doctorados inexistentes, que son muchos y algunos delictivos.
¡Es un presidente fraudulento al que se le nota la falsedad de cuanto dice solo con mirarle a la cara! Ha conseguido institucionalizar la vergüenza, la falta de ética y la reiterada actitud miserable desde su familia hasta el propio partido, a cuya sede le cantan eso de «no es una sede, es un puticlub». A ello hay que unir la canción del verano, de la que él es protagonista por méritos propios tanto en España como en el exterior. Como aguante hasta el 2027, acabará haciendo competencia a Georgie Dann.
Pero acabemos con lo que comenzamos, la inmigración y el reparto de menores. Respecto a la nula planificación de la inmigración desde el Gobierno, tiene lo que merece por no decir la verdad y escudarse en el indigente intelectual Grande Marlasca, por desgracia ministro del abandono y la desprotección y, si no, que se lo pregunten a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
Ceuta, Melilla y Canarias son despreciadas una y otra vez por el presidente y el ministro del Interior. El Gobierno financia esa inmigración porque Mohamed VI le tiene cogido por los colgantes. Ahí tienen la colaboración de Koldo García en la llegada de inmigrantes ilegales, al igual que otros asesores colaboran en la Mafia Criminal Sanchista y fomentan la llegada de ilegales. Qué mala cabeza, qué poca visión política y qué destrozo de país por la indigencia social, política y económica del sanchismo peliculero y corrompido.
Insisto en que es el momento de que las CC.AA. se planten y envíen menores a Cataluña y País Vasco, que es donde menos hay y donde más posibilidades tienen de acogerlos. ¿Es ético que Cataluña haya rebajado un 90% los presupuestos destinados a inmigrantes y creado una embajada más en China? No estaría de más que cada autonomía enviara ilegales a Moncloa en autocares para ver cómo reaccionan los asesores vagos y vividores, más dados a la corrupción que al trabajo y a la ética.
Si esto era el socialismo prometido, mejor que se lleven los cerones del Gobierno en serones para depositarlos en el montón de los despojos y los residuos peligrosos.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
