Connect with us

España

El crédito político de Pedro Sánchez está calcinado

Redacción

Published

on

Javi Martínez.- La manifestación del domingo ya ha obrado un primer milagro: que el Gobierno de Pedro Sánchez imposte firmeza ante la intransigencia de los independentistas y se levante de repente de la mesa de negociación entre grandes aspavientos. Sucede que ya estamos todos muy cansados de la sobreactuación del sanchismo: sus repliegues tácticos ya no engañan a nadie. Esos separatistas de los que ahora Carmen Calvo afirma distanciarse porque no aceptan el marco constitucional -¿pero es que lo aceptaban 48 horas antes, señora vicepresidenta?- son los mismos que llevaron a Sánchez a la Moncloa; son los mismos de los que dependen sus Presupuestos, que no fueron concebidos para el beneficio de todos los ciudadanos sino para comprar con nuevos privilegios la voluntad de los desleales; y son los mismos a los que sigue necesitando para optar a una investidura. Por eso no nos creemos los fingimientos constitucionalistas de este Gobierno desnortado y efectista; por eso y porque el documento que propone una mesa estatal de partidos con mediador no ha sido retirado y sigue encima de la mesa, esperando el momento oportuno para volver a las andadas bilaterales que sostienen el poder presente y futuro del sanchismo.Una cosa no se le puede negar a este Gobierno: su capacidad de superación cuando pensamos que no puede avergonzarnos más.

Entre la Carmen Calvo del miércoles que trataba de vendernos la idoneidad de la figura del relator y las bondades del diálogo y la Carmen Calvo del viernes -en sustitución de Isabel Celaá, crudamente desautorizada como portavoz capaz por su propio Gobierno- que desmintió a la Carmen Calvo del miércoles solo se produjo un hecho: la convocatoria de la manifestación constitucionalista en la plaza de Colón de Madrid por una España unida y en demanda de elecciones ya. A lo que hay que sumar la presión de una opinión pública indignada y el hondo malestar con las cesiones de Sánchez ante Torra que se extendía por las propias filas socialistas y que acabó desbordándose en las críticas explícitas de Soraya Rodríguez, Emiliano García-Page, Javier Lambán, Alfonso Guerra, Felipe González o Ángel Gabilondo. Alguien en Moncloa se asustó entonces e improvisó un giro de guion: romper retóricamente con sus socios secesionistas para tratar de vaciar de propósito la manifestación de este domingo y activar el discurso victimista contra la crispación para deslegitimar a Pablo Casado y a Albert Rivera. Sin reparar en que, con ese movimiento, la manifestación confirmaba precisamente su utilidad aun antes de celebrarse.

Ahora es más necesario que nunca salir a la calle para completar su efecto democrático: amplificar la exigencia de elecciones frente a un Gobierno irresponsable y adicto al trilerismo cuyo crédito político está completamente calcinado.Las comparecencias de Elsa Artadi y Pere Aragonès vinieron a confirmar que no era el Govern el que se había movido, dejando a Calvo por mentirosa. Y reiteraron su oferta de diálogo lamentando la cobardía súbita del Ejecutivo. Este vodevilesco cruce de acusaciones donde ya resulta indiscernible la verdad del teatro es inaguantable. Los españoles no se merecen un Gobierno permanentemente chantajeado por partidos con dirigentes procesados por golpismo, que aflojan o tiran de la cuerda cuando conviene a sus espurios intereses. Sánchez no es de fiar ni siquiera para sus propagandistas, pues es capaz de desairarlos virando el rumbo 180 grados en dos días, sin que nada nos asegure que no girará dos días después. Sánchez no puede seguir abusando de nuestra paciencia, arrastrándose por lo que queda de legislatura sin reconocer su agotamiento y desmintiendo la promesa de María Jesús Montero de no gobernar sin Presupuestos. O aún peor, cediendo a la extorsión separatista y empeñando la dignidad de nuestras instituciones como moneda de cambio para aprobar sus cuentas y prorrogar así a cualquier precio su pírrica estancia en La Moncloa.Este domingo los españoles salen a la calle no porque descrean de nuestras instituciones, como predica el populismo -no olvidemos la oportuna visita de Pablo Iglesias a Moncloa esta semana-, sino precisamente para reivindicarlas: porque ahora saben que tienen un Gobierno dispuesto a negociar mesas alternativas al Parlamento para sortear el engorro de los representantes legítimos, decididos por todos. Sánchez planeó saltarse la soberanía nacional. Pero el domingo los titulares de la soberanía nacional estarán en la calle reclamando el cauce debido para expresarse: las urnas.El sanchismo nació de un pacto indigno y todo apunta a que puede morir del mismo modo. Ha sido así por deseo del presidente del Gobierno, que traicionó su compromiso de llamar pronto a los españoles a las urnas y desde aquella felonía inaugural se fue acomodando a una deriva de vergonzantes incumplimientos y alianzas tóxicas.

La democracia española ha atravesado momentos muy críticos desde 1978, pero la etapa -esperemos que próxima a su final- de Pedro Sánchez será recordada como una calamidad singular: el punto degradante en que la ambición de un solo hombre logró imponerse por un tiempo al dictado de la razón, el sentido de la responsabilidad, la lealtad a unas siglas históricas, el respeto a nuestra arquitectura institucional y la defensa de la continuidad histórica de la Nación. Nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo. Y los españoles no lo olvidarán cuando sean al fin preguntados por su opinión soberana.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

España

¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

AGENCIAS

Published

on

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»

 

Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.

En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».

Continue Reading
Advertisement
Advertisement Enter ad code here