Economía
El gasto en pensiones sube a 9.535 millones en enero con un alza histórica
El gasto mensual en pensiones contributivas de la Seguridad Social ha alcanzado los 9.535,52 millones de euros en enero, lo que supone un incremento interanual del 7,08 %, marcando así la mayor subida al menos desde 2009, primer año del que se dispone de comparativa.
Según los datos publicados este viernes por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, diciembre es el sexto mes consecutivo en que la nómina de pensiones aumenta más del 4 %, después de varios años con encarecimientos más moderados.
El alza del gasto en pensiones es consecuencia del incremento natural del número de pensionistas así como de su revalorización general del 1,6 %, que alcanza el 3 % en el caso de las pensiones mínimas y las no contributivas, así como del alza del 56 % al 60 % de la base reguladora de la pensión de viudedad.
En este mes, la pensión media de jubilación ha sido de 1.129,66 euros, lo que supone una subida del 5,1 % respecto a enero de 2018, mientras que la de viudedad se ha situado en 707,4 euros, tras elevarse un 8,6 % respecto al año anterior.
En cuanto a la pensión media del sistema, que comprende las de jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y a favor de familiares, se ha situado en 983,46 euros mensuales, tras un ascenso interanual del 5,72 %.
En su conjunto, en enero se abonaron 9,69 millones de pensiones contributivas, un 1,29 % más que hace un año, y el 61,88 % de ellas fueron prestaciones por jubilación (6.000.191) y el resto de viudedad (2.361.540), así como de incapacidad permanente (954.031), orfandad (337.866) y a favor de familiares (42.242).
En cuanto a las nuevas altas, la pensión media de jubilación (con datos de diciembre) es de 1.348,84 euros (lo que supone un incremento del 1,26 %, el mayor para este mes de los últimos tres años).
Por género, las mujeres son las que acaparan la mayor parte de las prestaciones por viudedad (92,2 %) y a favor de un familiar (69,4 %), mientras que los hombres son mayoritarios entre los pensionistas por incapacidad permanente (63,9 %), jubilación (61,8 %) y orfandad (52,5 %). En conjunto, los hombres acaparan el 48,4 % de las prestaciones y las mujeres el 51,6 % restante.
La edad media del pensionista español es de 72 años, con un promedio de 74 años entre las mujeres y de 70 años entre los hombres.
Por comunidades autónomas, las pensiones medias más altas, todas por encima de los mil euros mensuales, se han cobrado en Vascongadas (1.223,15 euros), Asturias (1.161,21), Madrid (1.157,8), Cantabria (1.036,63), Navarra (1.130,52), Aragón (1.036,81 euros) y Cataluña (1.019,38).
Las más bajas, por contra, se han abonado en Extremadura (818,99 euros), Galicia (833,31), Murcia (864,78), Andalucía (881,62), Canarias (902,45), Valencia (906,07), Castilla-La Mancha (907,51), Baleares (909,96), La Rioja (960,30) y Castilla y León (970,93).
Las pensiones medias en Ceuta y Melilla han sido de 992,44 y 925,83 euros mensuales, respectivamente.
Donde más pensionistas hay es en Cataluña (con un 17,8 % del total y un aumento interanual del 1,1 %) y Andalucía (con el 16,1 % del total y un incremento del 1,4 % respecto a enero de 2018).
Economía
El turismo internacional impulsa las estancias largas en la costa de Alicante
La llegada de viajeros internacionales a la costa mediterránea está cambiando algunos patrones habituales dentro del sector turístico. Más allá de las vacaciones cortas de verano, crece el número de visitantes que optan por pasar varias semanas, e incluso meses, en destinos con buen clima y un ritmo más tranquilo durante gran parte del año.
Villajoyosa empieza a notar esa transformación. Su ubicación, el tamaño de la ciudad y una oferta menos saturada que otros puntos de la costa alicantina la están posicionando como una alternativa atractiva para turistas europeos que buscan una estancia más estable.
El apartamento gana terreno frente al alojamiento hotelero
Uno de los cambios más visibles está en la forma de alojarse. Muchos viajeros internacionales priorizan espacios que les permitan mantener cierta rutina durante su estancia, especialmente cuando el viaje supera unos pocos días.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa se ha consolidado como una de las opciones más buscadas por este perfil de visitante. Cocinar, disponer de más espacio o trabajar a distancia desde el alojamiento son aspectos que influyen directamente en la elección.
La vivienda turística deja así de entenderse únicamente como un lugar de paso y se convierte en una especie de residencia temporal.
Teletrabajo y movilidad internacional cambian el perfil del visitante
El auge del trabajo remoto ha modificado la relación entre turismo y tiempo de estancia. Muchos profesionales ya no necesitan limitar sus viajes a periodos vacacionales concretos y pueden instalarse temporalmente en otros países mientras mantienen su actividad laboral.
Este fenómeno está teniendo impacto en destinos como Villajoyosa, donde el entorno más tranquilo y el clima estable resultan especialmente atractivos. La demanda de viviendas bien equipadas y con buena conexión digital ha crecido de forma notable.
El alquiler vacacional en Villajoyosa se adapta bien a este modelo, ofreciendo alternativas más flexibles para quienes buscan combinar trabajo y descanso.
Visitantes europeos priorizan destinos menos masificados
Otro aspecto que está favoreciendo este crecimiento es el interés por destinos que mantengan cierta autenticidad. Frente a zonas con mayor presión turística, muchos viajeros valoran entornos donde todavía exista vida local más allá del turismo.
Villajoyosa conserva parte de ese atractivo. El casco histórico, el comercio tradicional y una densidad más moderada generan una experiencia distinta para quienes buscan una estancia más relajada.
Este perfil de visitante suele permanecer más tiempo en el destino y establecer una relación más cercana con el entorno.
Estancias más largas y gasto repartido durante todo el año
El aumento del turismo internacional vinculado a largas estancias también tiene impacto en la actividad económica local. Al distribuirse durante más meses, ayuda a reducir la dependencia de la temporada alta.
Restauración, comercio y servicios empiezan a notar una actividad más estable fuera de los meses tradicionales de verano. Este movimiento favorece un modelo turístico menos concentrado y más sostenible en términos de ocupación.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa forma parte de esta dinámica, ajustándose a un tipo de turismo que prioriza la permanencia frente a las visitas rápidas.
Una nueva forma de viajar ligada a la flexibilidad
El concepto de vacaciones también está cambiando. Las fronteras entre viaje, trabajo y descanso son cada vez menos rígidas, especialmente entre perfiles internacionales con mayor movilidad.
El alquiler vacacional en Villajoyosa encaja en esta evolución ofreciendo una fórmula flexible, donde el visitante puede adaptar la estancia a sus necesidades reales. No se trata solo de pasar unos días cerca del mar, sino de instalarse temporalmente en un entorno que facilite una vida más tranquila y adaptable.
