Economía
El rescate de la banca española
José A. Benitez Salas.- La banca Española siempre ha sido una banca mixta, nunca ha existido separación formal entre banca de inversión y banca comercial, con unas características particulares por la propia idiosincrasia de la sociedad española, prudente y conservadora. Por ello la crisis financiera de 2008 también le ha afectado también de forma diferente.
El sistema bancario español estaba conformado por la Banca y las Cajas de Ahorro y dentro de estas últimas, las Cajas de Ahorro propiamente dichas y las Cooperativas de Crédito.
Las Cajas de Ahorro, creadas a finales del s. XIX, fueron un ejemplo de labor económica, social y de gobernanza. Eran gestionadas por Consejos en los que participaban los principales agentes económicos y sociales de la comunidad donde operaban. Aunque inicialmente tenían limitadas sus actividades financieras la reforma de Fuentes Quintana de 1977 las equiparó a los bancos.
Tras la crisis bancaria 1977-1985 la banca española inicia un importante proceso de crecimiento y consolidación a la vez que se empiezan a incorporar los primeros peones de la política en las Cajas de Ahorro. Con unos tipos de interés al alza la cuenta de resultado de la banca iba viento en popa por lo que el proceso de crecimiento se realizó mediante la creación de una red sobredimensionada de oficinas y un uso intensivo de Recursos Humanos que disparaban los costes fijos, pero asumibles en un entorno de altos tipos de interés. La automatización informática de los procesos no era prioritaria.
Se cuenta que cuando le ofrecieron los CDOs (Collateralized Debt Obligation- Obligación de Deuda Colateralizada es un producto financiero respaldado por activos estructurados originalmente desarrollados como instrumentos para los mercados de deuda corporativa) americanos al patriarca de la banca española, Emilio Botín, este los rechazó de plano porque no los entendía. El resto de la banca española, gregaria y corporativista, siguió su ejemplo.
Pero tampoco podían quedar al margen de la carrera que se estaba produciendo en los mercados de capitales que no era otro que “trocear” y colocar a inversores la deuda hipotecaria generada por el sistema en un círculo vicioso para alimentar la cuenta de resultados (carry trade).
En su lugar la banca española procedió a la TITULIZACIÓN de activos (Préstamo Hipotecarios) que, sin llegar a la sofistificación de los CDO americanos, consistía simplemente en vender la deuda hipotecaria generada a través del mercado global de capitales en “paquetes” sin “trocearla” recuperando recursos para volver a iniciar el procedimiento.
Cuando, con el estallido de la Crisis en 2008, se hunde el mercado interbancario de capitales la banca se encuentra sin más liquidez que su Capital Social y sus Reservas, una ingente cantidad de promociones inmobiliarias terminadas o sin terminar (ladrillo) a la que es imposible darle salida sin pérdidas y una significativa deuda en el mercado interbancario que no se renovaría.
Aunque todo el sistema sufría de una falta de liquidez extrema, las Cajas de Ahorro resultaron ser las peor paradas.
Cuando su nefasta gestión se manifestó en el balance, intentaron una huida hacia adelante, diseñando productos financieros falsamente asimilables al capital social (Acciones Preferentes) que colocaron indiscriminadamente a los depositantes, todo ello auspiciado y amparado por el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
Ante la más que probable quiebra de la totalidad del sistema bancario se produce la intervención del Estado.
Mediante ampliaciones de capital el Estado hizo suya la deuda (Rescate Bancario) de las Cajas trasladándola al contribuyente e inició un ambicioso plan de obras públicas (Plan E) financiado con más deuda pública como establecía el clásico modelo keynesiano.
El Banco Central Europeo, por su parte, rebajó los tipos de interés a cero para aliviar el servicio de la Deuda Pública (Zero Interest Rate Policy-ZIRP) y favorecer el crédito, proporcionó liquidez a la banca a cambio de deuda con máxima garantía, imprimió moneda (QE) e impuso nuevas regulaciones tanto administrativas como de capital.
Sin embargo, estas medidas no produjeron la esperada reactivación del crédito ni mejoraron las rentabilidades bancarias porque los recursos proporcionados, ante la falta de un mercado interbancario, se colocaban en nueva deuda pública con escaso interés pero máxima seguridad en un nuevo círculo vicioso.
El negocio primordial de la Banca, la Compra-Venta de Dinero, no funciona cuando el precio del dinero (Tipo de Interés) es cero. Apenas si alcanza el umbral de rentabilidad. Coloquialmente hablando nadie vende duros a cuatro pesetas.
Ante esta situación lo único que se podía hacer era aumentar el tamaño de los bancos para obtener sinergias y ganar en eficiencia. Fue el inicio de las Fusiones Bancarias alentadas, cuando no impuestas, por los propios Bancos Centrales y en el que aún nos encontramos.
Economía
El turismo internacional impulsa las estancias largas en la costa de Alicante
La llegada de viajeros internacionales a la costa mediterránea está cambiando algunos patrones habituales dentro del sector turístico. Más allá de las vacaciones cortas de verano, crece el número de visitantes que optan por pasar varias semanas, e incluso meses, en destinos con buen clima y un ritmo más tranquilo durante gran parte del año.
Villajoyosa empieza a notar esa transformación. Su ubicación, el tamaño de la ciudad y una oferta menos saturada que otros puntos de la costa alicantina la están posicionando como una alternativa atractiva para turistas europeos que buscan una estancia más estable.
El apartamento gana terreno frente al alojamiento hotelero
Uno de los cambios más visibles está en la forma de alojarse. Muchos viajeros internacionales priorizan espacios que les permitan mantener cierta rutina durante su estancia, especialmente cuando el viaje supera unos pocos días.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa se ha consolidado como una de las opciones más buscadas por este perfil de visitante. Cocinar, disponer de más espacio o trabajar a distancia desde el alojamiento son aspectos que influyen directamente en la elección.
La vivienda turística deja así de entenderse únicamente como un lugar de paso y se convierte en una especie de residencia temporal.
Teletrabajo y movilidad internacional cambian el perfil del visitante
El auge del trabajo remoto ha modificado la relación entre turismo y tiempo de estancia. Muchos profesionales ya no necesitan limitar sus viajes a periodos vacacionales concretos y pueden instalarse temporalmente en otros países mientras mantienen su actividad laboral.
Este fenómeno está teniendo impacto en destinos como Villajoyosa, donde el entorno más tranquilo y el clima estable resultan especialmente atractivos. La demanda de viviendas bien equipadas y con buena conexión digital ha crecido de forma notable.
El alquiler vacacional en Villajoyosa se adapta bien a este modelo, ofreciendo alternativas más flexibles para quienes buscan combinar trabajo y descanso.
Visitantes europeos priorizan destinos menos masificados
Otro aspecto que está favoreciendo este crecimiento es el interés por destinos que mantengan cierta autenticidad. Frente a zonas con mayor presión turística, muchos viajeros valoran entornos donde todavía exista vida local más allá del turismo.
Villajoyosa conserva parte de ese atractivo. El casco histórico, el comercio tradicional y una densidad más moderada generan una experiencia distinta para quienes buscan una estancia más relajada.
Este perfil de visitante suele permanecer más tiempo en el destino y establecer una relación más cercana con el entorno.
Estancias más largas y gasto repartido durante todo el año
El aumento del turismo internacional vinculado a largas estancias también tiene impacto en la actividad económica local. Al distribuirse durante más meses, ayuda a reducir la dependencia de la temporada alta.
Restauración, comercio y servicios empiezan a notar una actividad más estable fuera de los meses tradicionales de verano. Este movimiento favorece un modelo turístico menos concentrado y más sostenible en términos de ocupación.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa forma parte de esta dinámica, ajustándose a un tipo de turismo que prioriza la permanencia frente a las visitas rápidas.
Una nueva forma de viajar ligada a la flexibilidad
El concepto de vacaciones también está cambiando. Las fronteras entre viaje, trabajo y descanso son cada vez menos rígidas, especialmente entre perfiles internacionales con mayor movilidad.
El alquiler vacacional en Villajoyosa encaja en esta evolución ofreciendo una fórmula flexible, donde el visitante puede adaptar la estancia a sus necesidades reales. No se trata solo de pasar unos días cerca del mar, sino de instalarse temporalmente en un entorno que facilite una vida más tranquila y adaptable.
