Opinión
Enseñar versus educar igualando en la mediocridad
«Piedat e debdo natural debe mover a los padres para criar sus fijos, dejándoles et faciéndoles Io que es menester segunt su poderío, et esto se deben mover a facer por debdo de natura; ca si las bestias que non han razonable entendimiento aman naturalmente e crían sus fijos, mucho más Io deben facer los homes que han entendimiento et sentido sobre todas las otras cosas» «Claras razones et manifiestas son porque los padres et las madres son tenudos de criar sus fijos; Ia una es movimiento natural porque se mueven todas las cosas del mundo a criar et a guardar Io que nace dellas;… ALFONSO X, DE CASTILLA (EL SABIO) “Las siete partidas”, siglo XIII.
Aclaración previa, para las víctimas de las “leyes educativas progresistas”: “versus” es un vocablo latino que significa “hacia” y que ha sido reintroducido en el español procedente del inglés con el significado de “frente a, o contra”, y que aunque no era su significado etimológico ha acabado siendo aceptado por la Real Academia Española.
Después de la anterior aclaración, antes de seguir hablando de educar y enseñar, aunque pueda parecer de Perogrullo, es imprescindible destacar que nuestros hijos no nos pidieron que los trajéramos a este mundo, tampoco nosotros les pedimos permiso para tal cosa, y por supuesto, tampoco han venido a hacernos felices y danos “satisfacciones”… Esto tiene una grandísima importancia, pues por tal causa, los papás y las mamás contraemos la enorme responsabilidad, el deber de conducirlos hasta la edad adulta, es decir, hasta que sean suficientemente “sólidos” y autónomos, capaces de ocupar “su lugar” en la Sociedad… en eso consisten “LA EDUCACIÓN Y LA CRIANZA”. Tampoco está de más recordar que, además del derecho a la vida, los menores tienen derecho a poseer una madre y un padre, unos padres suficientemente adultos, competentes, capaces de acompañarlos hasta la adultez.
Los niños –de ambos sexos- tienen derecho a que se les enseñe a “saber ser ellos mismos”, a tomar las riendas de su vida y también a comprometerse con la Sociedad. Los menores tienen derecho a “saber hacer”, también a “saber vivir en grupo”, a vivir en sociedad, a sentirse a gusto entre los demás; y cómo no, a “saber saberes” que les permitan integrarse socialmente.
No podemos olvidar que cuando un niño nace es un ser frágil, vulnerable; lo será durante toda su infancia, también durante la adolescencia, es decir aproximadamente una veintena de años. Entonces, cuando haya conseguido la madurez suficiente, cuando esté en condiciones de ser autónomo y adulto, podrá abandonar “el nido familiar”.
Mientras tanto, tiene derecho a esperar de sus padres todo lo que necesite para ocupar su lugar en la Sociedad. Necesita que se le eduque para que “sea él mismo” y sea capaz de tomar decisiones y hacerse responsable de los resultados de sus actos, así como comprometerse en la Sociedad.
Nuestra Sociedad está realizando enormes progresos en multitud de ámbitos como la biología, la genética, los medios de comunicación, la informática, la investigación científica… Pero a la vez la Sociedad cada día que pasa está más afectada por la droga, el alcoholismo, los embarazos precoces, el aborto, el suicidio, la violencia, las diversas formas de delincuencia, la marginación social, etc.
Si hurgamos un poco hasta llegar al origen, a la raíz de todos esos males, acabaremos topándonos con dos cuestiones esenciales: la familia y la educación.
Y ¿qué se está haciendo al respecto por parte de los poderes públicos, aparte de discutir acerca de la conveniencia o no de las tareas extraescolares y de prohibirlas en los hogares?
Tal vez, llegados a este punto sea necesario hacer otra aclaración: pese a que se haya generalizado el uso de la palabra “educar” como sinónimo de “enseñar”, en realidad no significan lo mismo.
Enseñar: consiste en comunicar, exponer a los estudiantes de manera clara unos conocimientos, habilidades, ideas o experiencias que ellos no poseen, con la intención de que los comprendan y los hagan suyos para aplicarlos en un momento determinado.
Como es lógico, el docente, el enseñante, el maestro, el profesor (como mejor gusten llamarlo) debe tener un dominio del asunto que vaya a exponer a sus estudiantes; debe manejar técnicas o estrategias de enseñanza que faciliten el aprendizaje de los estudiantes dentro del aula.
Obviamente, enseñar es sinónimo de instruir, y por supuesto, solo puede instruir quien sabe, y sobre todo aquella persona a la que se le reconocen saberes, autoridad y ante quienes los alumnos están dispuestos a dejarse enseñar.
Por el contrario, educar es formar ideas y creencias, inculcar valores; y como consecuencia, educar es algo que compete a la familia, y que por supuesto nunca ha de ser considerado exclusivo de la escuela, en todo caso los centros de estudio se debe reforzar lo “sembrado” en la familia. Debe ser en la familia donde se inculquen esos valores para que perduren para siempre.
El objetivo de la enseñanza debe ser que los jóvenes aprendan a usar sus mentes: a usar su capacidad de pensar y razonar. Una enseñanza-instrucción adecuada les debe dar a los estudiantes el conocimiento de los hechos, y más importante, les debe enseñar cómo adquirir conocimiento de nuevos hechos para vivir y conseguir afianzar valores.
La enseñanza pública en España adoctrina, inculca conformidad social y obediencia, no independencia.
Frente a la actitud de todos los gobiernos habidos y por haber (y ésta es la razón de que no haya habido en España ninguna ley reguladora de la enseñanza institucionalizada que haya perdurado más allá de lo que dura una legislatura) de adoctrinar a las futuras generaciones para asegurarse su voto; lo único que permite a los padres dotar, proveer suficientemente a sus hijos para que puedan funcionar eficazmente en el mundo es que el Estado, los diversos gobiernos no se entrometan en nada que concierna a la educación; pues, cuando lo hace viola los derechos de los padres y de los hijos.
El único objetivo de la enseñanza, de la instrucción pública debe ser que el estudiante aprenda cómo vivir su vida, desarrollando su mente y dándole los medios para que sepa hacerle frente a la realidad. Me dirá más de uno que lea estas líneas que los niños y adolescentes de hoy día, de este principio de siglo son educados por la televisión, la radio, la música, la comunicación informática, los juegos electrónicos y sus grupos de amigos en la barra, la discoteca o la calle; y que cuando permanecen en casa, el teléfono y más recientemente los chats, complementan la tarea. ¡Más a mi favor para insistir en que el Estados, los gobiernos deben entrometerse lo menos posible, por no decir nada!
Si acaso algo hay necesario, es procurarles a los padres, y sobre todo a los más jóvenes, una formación de base que les permita acompañar a sus hijos hasta la adultez. Cada día que pasa es más urgente prestar ayuda pública a quienes desean fundar un hogar y tener hijos, para que lo hagan en las mejores condiciones posibles. Porque a ser padres se aprende, no es suficiente con lo que hemos recibido de nuestros progenitores.
Los poderes públicos tienen la responsabilidad de ir preparando el porvenir con la anticipación suficiente, no pueden seguir desentendiéndose como hasta ahora, desinteresándose de la familia que es la célula básica de la Sociedad. Es de extrema urgencia proporcionarles a los padres una adecuada formación para que sean educadores competentes.
Claro que, no se confundan: no es mi intención la de propagar más todavía la idea estúpida de que “todo lo que hicieron nuestros padres o nuestros abuelos con nosotros fue negativo, pues los pobres no daban para más ya que eran unos incapaces,…” Y claro, así nos educaron, o mejor dicho “nos maleducaron”.
Pues, de ahí a pasar a proscribir determinadas cosas hay un pasito muy corto, y es por ello que, por desgracia hoy día no están de moda expresiones como “disciplina”, “normas de convivencia”, “autoridad”, “respeto por los demás y sus propiedades”, etc. Para muchos, demasiados, todas ellas son antiguallas que casi todo el mundo evita pronunciar, si no se quiere correr el riesgo de ser tildado de facha, autoritario, o cosas por el estilo.
A menudo olvidamos que lo que no se siembra en casa, en el hogar, en la familia, difícilmente puede cosecharse después. Hacemos que nuestros hijos tengan la vivencia del león del circo que, había nacido y crecido en cautividad, y anhelaba salir de la jaula para corretear por los campos, ser libre… Un día, accidentalmente, se dejaron la puerta abierta, y el león salió de ella. Pero nada más empezar a caminar se le vino encima todo el peso de la libertad y la responsabilidad que comenzaba a tener, así que dio media vuelta y lo más deprisa que pudo se metió en la jaula.
Evidentemente hay que romper con la “ideología educativa” que proclama que por encima de todo hay que ser especialmente cautelosos, estar permanentemente alerta no sea que se les ocasionen traumas a los niños, de tal calibre que queden afectados o desequilibrados para el resto de sus vidas. Como resultado de ello se deriva: “dales todo, resuélveles todo, tenlos entre algodones, juega con ellos, sé su amigo, protégelos a toda costa».
¿Alguien se ha parado a pensar que la mayoría de los padres y madres con su actitud de sobreprotección está fabricando niños dependientes o tiranos, o ambas cosas a la vez? ¿Alguien ha reflexionado sobre frases como la de “¡Ah, yo soy el mejor amigo de mi hijo!”? ¿Realmente es sano para el hijo que su padre o su madre sea “su amigo”? Lamentablemente hay que recordarles a algunos que los hijos no necesitan que sus padres sean sus amigos (también a muchos profesores hay que recordarles que ser profesor está reñido con ser amigo de los alumnos) que lo que necesitan es que sean padres, madres y padres competentes que los amen, pero que no los mimen; que les enseñen y ayuden a resolver problemas, pero que no se los solucionen; que les enseñen a ser capaces de tomar decisiones, pero que no decidan por ellos; que les enseñen a cuidar de sí mismos, pero que “no los cuiden demasiado”.
Educar a un hijo es acompañarlo hasta la edad adulta, y ser adulto significa ser capaz de responsabilizarse de su propia vida. Ser amigo está reñido con ser madre o padre. Los amigos no reprenden a los amigos, los amigos no enseñan a los amigos, los amigos no ejercen ningún tipo de autoridad sobre los amigos, los amigos no tienen obligaciones con los amigos tales como procurarles alimentos, un hogar, seguridad afectiva, etc.
Los amigos no educan a los amigos. Los amigos se buscan y se eligen entre gente de la misma edad. Decirle a un hijo que uno es su amigo implica invitarlo a que desobedezca cualquier tipo de norma o de autoridad, es no enseñarle que las normas no son algo caprichoso y arbitrario, sino algo necesario e imprescindible para evitar que nos molestemos los unos a los otros. Y, sin duda lo que no inculquemos en casa, difícilmente puede ser inculcado en el colegio o enmendado por los profesores. No nos engañemos.
Ahora toca hablar un poco de enseñanza. Inevitablemente me viene a la memoria el libro “Panfleto antipedagógico” de Ricardo Moreno Castillo, publicado hace ya una década, en el que nos advierte que “analfabetizar un país es cosa relativamente fácil, pero volverlo a alfabetizar ya no lo es tanto, y en segundo, porque la cantidad de recursos que se derrochan en mantener la ignorancia de nuestros estudiantes se podrían dedicar a otras cosas más útiles.” También afirma Ricardo Moreno que las “leyes educativas progresistas”, en un tiempo record, han conseguido que la cultura de los alumnos baje hasta niveles alarmantes, que la mala educación en la vida cotidiana de los centros suba hasta cotas vergonzosas, y que los profesores estén más hartos, deprimidos y desesperados que nunca.
Añade Ricardo Moreno, llamando a las cosas por su nombre, que las tales “leyes educativas progresistas” han conducido, también, a que en los centros de estudio cada alumno hace lo que le viene en gana, porque la administración no respalda la autoridad del profesor y al mismo tiempo protege al alumno que conculca el derecho de aprender de los demás,.. No se están impartiendo enseñanza, y menos “educación”, se está repartiendo basura.
Tampoco han conseguido, las “leyes educativas progresistas” como suele afirmarse por parte de sus trovadores, aduladores, tertulianos televisivos y etc., una educación igualitaria, porque cuando la enseñanza pública se degrada hasta tales extremos, salen ganando los que pueden pagarse un colegio privado. Mucho menos es cierto que los nuevos problemas que se plantean al educador son debidos a una evolución social que ha gestado una juventud más conflictiva. No, si los jóvenes son más díscolos y apáticos que nunca, no es debido a ningún cambio social, es el resultado de una educación –en sus familias, tal cual hemos antes hablado- equivocada.
Coincido con Ricardo Moreno en que la famosa L.O.G.S.E. es un disparate de arriba abajo, y ya va siendo hora de ponerle remedio.
Una enseñanza presuntamente lúdica, donde no se inculca el hábito de estudio, se convierte en un aparcamiento para pobres, donde están entretenidos hasta que les llegue la hora de convertirse en mano de obra barata. Para que la igualdad de oportunidades sea efectiva, ha de haber una enseñanza en la que cada uno pueda demostrar su valía, su inteligencia y su capacidad de trabajo. Quien defienda lo contrario, está hurtando a los muchachos de origen modesto la única oportunidad que tienen de estudiar en serio y de competir en parecidas condiciones con los que proceden de familias más favorecidas.
En fin, recomiendo la lectura urgente del “Panfleto antipedagógico” de Ricardo Moreno a todas aquellas personas que dicen estar “preocupadas” por las enormes deficiencias de nuestro sistema de enseñanza, y que según demuestran están bastante despistados, hasta el extremo de estar debatiendo acerca de si se deben permitir o no las tareas extraescolares, los “deberes”… Y ya para terminar (pues seguir hablando de enseñanza de calidad en la que estén presentes fundamentalmente el mérito y el esfuerzo da para mucho; para escribir un tratado…) permítaseme una penúltima reflexión:
“Una cabeza bien formada es la que tiene sus conocimientos bien ordenados y estructurados, no la que carece de conocimientos. Formar a una persona sin enseñarle cosas es como pretender ordenar una habitación vacía».
Y, ahí va la última: “Quienquiera que controle la imagen e información del pasado determina qué y cómo pensarán las generaciones futuras. Quienquiera que controle la imaginación y las imágenes del presente determina cómo esa misma gente verá el pasado”. GEORGE ORWELL, 1984.
Opinión
Cutre sanchismo bolivariano, corrupto y caprichoso. Por Jesús Salamanca Alonso
«Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone…»
Ya no lo pueden ocultar. Se les ha visto enseguida el pelo de la dehesa y han mostrado un alto grado de chulería, bandolerismo e inusual acomodo sin importarles la ciudadanía. Con muy mala fe y peores intenciones, el sanchismo de bragueta caliente ha penetrado en las instituciones como elefante en cacharrería. Y lo han hecho con la colaboración y aquiescencia de esos pequeños partidos asalvajados, sin perspectiva, sin futuro y con miedo a quedar fuera del parlamento; me refiero a los socios del sanchismo, hoy corrompido por los cuatro costados, sin nada que ofrecer y mucho que penar por sus desmanes, presuntos delitos, comisiones ilegales, mordidas brutales, enriquecimiento ilícito, contrabando de joyas y cuentas opacas entre otras gracietas. Ayer decíamos que «el que paga por llegar, llega para robar». Y así ha sido. ¿Ha cambiado algo de ayer a hoy?
Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone, el riesgo de ser juzgado y la garantía de ser un pasante más de centro penitenciario. Solo apreciaremos una brisa de esperanza cuando el castigo de la prisión acoja a los comisionistas, golpistas, francotiradores del deshonor, corruptos, titulares de «offshore» y abusadores aprovechados del Erario Público. Tranquilos que en Hacienda también se refugian algunos, como se ha podido comprobar. ¿Acaso creen que la cúpula del ministerio de Hacienda, recién dimitida, ha dado el paso por deporte? «Átate los machos, María Jesús, que empiezan a sonar esquilas, vociferar denunciantes y llegar documentación a quien debe basarse en ella y después condenar».
La situación política de corruptos, acosadores y jueces responsables se pone interesante. No hay más que fijarse en la judicialización del sobre de Víctor de Aldama. En este sentido, Donald Trump se ha comprometido a que, de no decir la verdad la «cacatúa» venezolana, acabará en prisión. Pero ha ido más lejos el «amenazador» presidente, de ahí que haya comprometido su palabra. Antes o después, y tras ser buenos amigos, Aldama y Delcy han acabado como el rosario de la Aurora. Para quien no lo sepa, o no lo recuerde, Delcy Rodr´guez ha sido la primera responsable de asesinatos, abundante narcotráfico, procuradora de presuntas riquezas con destino a Rodríguez Zapatero y ha saqueado el petróleo venezolano para dárselo a Cuba, lo que ha supuesto un incontable enriquecimiento para ella. Con ese petróleo no se podía traficar.
Me gustaría saber qué ha tenido que ver Delcy Rodríguez en la muerte de Paco Suárez. Tal vez, todo. No lo puede negar. Quizá nada tuvo que ver Zapatero. Yo no le creo capaz, pero no pongo la mano por un sanchista ni para colgar su abrigo. Están empezando a recoger lo que han sembrado. La delincuencia sanchista me agobia, delinquen más deprisa de lo que puedo abarcar. Hoy me entero que PDVSA estaba defendida por Baltasar Garzón; conste que lo cuenta el «Pollo» Carvajal, el mismo que acusa a Garzón de haberse «llevado mucho dinero», pero ni da pruebas ni lo aclara ni lo explica, ¿será que esa información no me ha llegado o es que tira la piedra y disimula la mano?
Tras las fechorías de Delcy, se nota que ha ganado en inseguridad sobre su persona. ¿Venían las «joyas de Nefertiti» en alguna de las cuarenta maletas del aeropuerto? Ha demostrado que colaboró con el PSOE a tiempo total, desde callar trapacerías hasta ocultar las mentiras que se han dicho sobre la falsa liberación de presos por parte de Zapatero y el episodio de Edmundo González, pasando por la posible entrega de mina de otro y joyas sin controlar tras expropiarlas, al menos es lo que cuenta el «Pollo», que más tiene de gallo que de cobardica. Eso, sí, el expresidente, Rodríguez Zapatero, que no vuelva a hablar de liberación de presos bolivarianos porque no lo ha hecho.
Esa falsa liberación y sus amenazas a presos del helicoide, tan solo son palabras vacías del ministro Albares para tapar su propia inutilidad en el exterior. No coincide lo dicho por el «joyero» Zapatero con lo que cuentan los presos y la ciudadanía venezolana. Al «Zapa», como le llaman en Caracas, le consideran una de las personas que más ha colaborado con el régimen y más daño ha hecho a los venezolanos, de ahí su miedo a que hablen Corina Machado, Trump, Edmundo González, Diosdado Cabello y el «Pollo» Carvajal. Ya solo le falta decir a Rodríguez Zapatero que el helicoide y la tumba eran un «resort», un invento de la oposición y un chiringuito financiero para los presos políticos, con ahorro obligatorio.
¿De dónde venía el dinero de las comisiones y mordidas de Rodríguez Zapatero y sus hijas? Canta, canta, José Luis, que te va a arder la lengua. Se habla de unos trabajos, llevados a cabo por las «góticas», que no tenían el valor de lo que ingresaban. ¿Y pensaba ZP que no se iban a investigar esas cantidades astronómicas? Todos sanchistas y «zapateristas» nos toman por imbéciles hasta que alguien los orina en la oreja para que crean que llueve. José Luis estaba convencido que nadie le metería mano por haber sido presidente. Demostraba ser un chulo de estantería, sin más, como Patxi López ante las preguntas del considerado y profesional de la comunicación, Vito Quiles.
A la vista de lo sucedido, estamos ante un mentiroso compulsivo y lo hemos visto en el tema de las joyas: ha dado varias versiones diferentes y difíciles de creer. Es tan torpe que, con tal de que nos creamos sus inventados relatos, lo mismos le da planchar huevos que freír corbatas o arrastrar catedrales. Si bien es tan chapucero y mentiroso como Sánchez, también es falso, corrupto y zángano, además de irresponsable. ¿A quién se le ocurre pringar a sus hijas en su trama, sabiendo que pueden acabar en prisión como él? El tiempo dará fe de cuanto digo. De momento, la doy yo. Al «Bambi» se le ha caído el sombrajo. Hoy tiene menos credibilidad que la directora general de la Guardia Civil, el DAO y la fiscalía general del Estado juntos.
¿Tendrá Zapatero la hombría, categoría moral y dignidad de renunciar al doctorado que la Universidad de León (ULE) le regalo por desconocimiento de sus fechorías y abusos posteriores? ¿Qué mérito y merecimiento tenía este señor? ¿Tendrá dignidad Fernández Mañueco para exigir a la ULE que le retire el doctorado?
Supongo que algo tendrá que decir la Junta de Castilla y León de este caso y de las acusaciones de corrupción al todavía presunto, y tal vez futuro imputado por la UCO, exalcalde soriano.
