España
¡ESPAÑOLES! Disfruten de lo que han votado. Y no olviden celebrar la democracia

Pues nada, señoras y señores. Por alguna razón que desconozco completamente, una gran porción (que no proporción) de «pueblo», de ese que vota, de esos que dicen ser españoles, han perpetrado una ignominia flagrante al país que les vio nacer (al menos, a algunos) a costa de manosear su «derecho al voto» con las manos sucias y el cerebro pringoso.
Que digo yo que habrá sido algo de esto, porque otra explicación no encuentro. Todo muy raro, incluso para los que no tenemos depositada ninguna confianza en el populacho español semoviente, educado en la LOGSE y que han convertido a España en el primer país europeo consumidor de cocaína. Por ejemplo.
Que un PSOE dirigido por un tipo de aspecto mafioso de baratillo, casado con una mujer que tiene aspecto de mafioso también de baratillo, que su principal prioridad es desenterrar a un muerto y que no ha hecho nada medianamente útil, y en cambio ha pactado con asesinos, terroristas, golpistas, secesionistas y todo tipo de «-istas» haya conseguido el porcentaje de votos que hoy le han entregado los mamporreros del populacho español (no existe algo llamado «pueblo español». Ya no) es de suyo aterrador.
Pero ¡eh!, entiéndanme: si lo siento por alguien es por los jóvenes, que van a seguir siendo adoctrinados para creer como dogma de fe que cosas como votar, democracia, partidos políticos y demás sandeces son el resultado de la lucha de grandes activistas por la libertad de los pueblos y blablabla. Ya. ¿Y que más?
Y luego se quejaban de que la Iglesia adoctrinaba. Nada; la Iglesia, unos aprendices torpes al lado de las izquierdas. Háganme caso.
Si aún pueden razonar.
A la vista de los resultados de hoy, debemos ser muy pocos los que conservemos tal privilegio.
Pero en honor a la verdad, debo reconocer con humildad que al menos una utilidad tienen estos resultados: son como un «scanner» del cerebro del paciente… salvo que aquí, el paciente es el populacho español.
Y está grave.
Y los resultados no se equivocan: del mismo modo que a mi pobre abuela hubo que incapacitarla cuando el cruel y espantoso mal de Alzheimer se cebó con ella, el populacho español igualmente debería ser llevado ante un Juez y ser incapacitado.
A una persona se la incapacita cuando es incapaz de gobernarse a sí misma, y corre peligro de dañarse, auto lesionarse o de cualquier otro modo perjudicarse con sus actos.
el populacho español se encuentra exactamente en este estado de postración: ha demostrado ser incapaz de tomar decisiones, y para evitar que se haga más daño debería ser incapacitado para gobernarse o para elegir gobernantes.
Pero claro; entonces tendríamos que instituir otro tipo de sistema.
Y eso le da miedo a nuestros Amos.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






