Opinión
Hundimiento del PSOE y defunción de Podemos. Por Jesús Salamanca Alonso
«Ya no tengo dudas de que son okupas de la estupidez, militantes de la insensatez, predicadores de la mediocridad y abanderados de la degeneración».
Con ‘Hundidas’ Podemos solo procede el entierro y el olvido. Cada uno a su trabajo, o al paro, y si no lo tienen, que se actualicen como hace todo hijo de Dios. El daño que la formación bolivariana deja tras su paso por el Gobierno requiere una revisión a fondo y la anulación de normativa insensata, cavernaria y ruin. Escuchar a boca de estas «personajas» hablar de feminismo es reaccionario, retrógrado, cavernario e inmoral. ¿Se atreve a hablar de feminismo la formación morada, que es el partido que más daño hace a las mujeres y que menos las protege? ¿Cuántas veces se ha escondido ese conglomerado mafioso para no proteger a una mujer? Tan solo parece interesarles los casos perdidos y absurdos de sus «militantas» de la desigualdad, pero desprecian la ayuda a las mujeres que lo necesitan de verdad.
¿Dónde estaba toda esta tropa cuando la presidenta de Baleares abandonó a niñas menores de edad en la prostitución? ¿Dónde estaban estas «jamelgas» cuando Mónica Oltra amparaba a su ex mientras despreciaba y desprotegía a la víctima con falsedades y ocultando documentación al juez? ¿A qué han dedicado el tiempo estas «burdéganas» de dos patas junto con la «banda de la tarta»? Mamertas, mamertas… ¡cuánto daño hacéis a la convivencia, a las mujeres, a las menores, a los trans, a los propietarios de viviendas, a los inmigrantes…? Ya no tengo dudas de que son okupas de la estupidez, militantes de la insensatez, predicadores de la mediocridad y abanderados de la degeneración. ¡Vaya tropa más egoísta y envidiosa! ¿Y ahora al paro? Porque, hasta donde sabemos, trabajo serio no tenéis. ¿De qué bote vais a chupar y a quién vais a engañar?
Esa gente levantisca y enervada no nos merece ningún respeto y todos los tenemos muchas ganas. Sabido es que, cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto. Y cuando parece que las aguas bajan mansas, aparece el «exmarquesito» y refrescador de jovencitas en los baños de cafeterías para pedir a Sánchez un «Frente Popular». ¿Un Frente Popular? Para Frente Popular la manada de puntapiés y humillaciones que le propinó Isabel Díaz Ayuso hace dos años, allá por mayo, que era por mayo cuando la presidenta abofeteó al infiel maestro y predicador bolivariano y filoetarra. ¿Acaso desea volver a ver a los suyos con el rabo entre las piernas y pidiendo perdón por asesinar a España? ¿Otra vez hacerlos morir para reescribir la historia? ¿De dónde han sacado a este personaje siniestro que no ha evolucionado? Parece que se ha quedado en el tomate de la cartilla de primer nivel con lenguaje guerracivilista. Da vergüenza escucharlo, carece de conocimientos políticos sensatos y constructivos, hasta dudó de su formación ética y política. ¿Y dice que es politólogo? A ver si es solo «tontólogo» o «mediocrólogo», porque cuanto dice no da para pensar en algo más avanzado y maduro.
Sin duda, España precisa con urgencia un retejado completo y un Gobierno de progreso, nunca el progresismo (que es regresivo) al que alude la formación morada, pero sin saber lo que es y se le llena la boca de vulgaridades y astracanadas. Miren a la Asamblea de Madrid y al Consistorio de la capital, ¿Cuántos bolivarianos recogerán acta de diputados o concejales? Ninguno, lo que prueba que su defunción es un hecho irreversible. Y por ello se puede dar gracias al certero destino. Con dos «alfalfabetas» chillonas al frente de dos ministerios ruines e inservibles, dedicados a alimentar inútiles chiringuitos, no se puede labrar terruño, como mucho esputar soeces angustiadas y mal olientes.
Sánchez sigue retrocediendo y hace las cosas al revés, como aquella noche cuando le comunicaron en Marruecos la información que «Pegasus» había revelado de su móvil. Nunca una noche peor para el okupa de Moncloa, pero él nos ha hecho pasar otras muchas peores. No me apena que salga a gorrazos de Moncloa, a puntapiés del Congreso y a empujones de Ferraz. Ni él, ni el mundo podemita merece seguir en política, Los felones no merecen el pan que comen, ni el cargo del que disfrutan, ni la fidelidad de la ciudadanía. Pedro Sánchez no ha dudado en pasar por alto el trámite previsto en la Constitución para la convocatoria de elecciones, ni ha habido «previa deliberación» del Consejo de ministros». El mentiroso «cum fraude» se lo comunicará por la tarde a los ministros, a toro pasado y justo al revés, ¿se puede ser mayor sinvergüenza? Este personaje políticamente moribundo lo manipula todo y activa cualquier situación al antojo de su escenario y conveniencia, a la vez que lo acopla a su habitual mentira. Lo más parecido al populismo que practican y amparan las chics bolivarianas de ‘Hundidas’ Podemos.
El presidente Sánchez se ha pasado la Carta Magna por el arco del triunfo. El decreto de disolución fijará la fecha de las elecciones, aunque ya es conocida extraoficialmente. La debacle del 28M ha llevado a esto. Derrota en toda regla para el «sanchismo» porque el PSOE es otra cosa, aunque también muy degenerado por ese hilo conductor que acompaña siempre al partido rojo con toda la carga de porquería que le rodea: «El hilo conductor del socialismo es la prostitución y el polvo blanco», en palabras del ínclito José Luis Martínez-Almeida.
No me dejan terminar el artículo. Dos ovejitas saltan en la pantalla de mi ordenador indicando que hay dos noticias de interés y de última hora. La primera es que un ex alto cargo de la Junta de Andalucía había gastado dinero público de la «FAFFE» en prostíbulos, pero solo lo había hecho diez veces, como si eso fuera un atenuante. ¿Comprueban ahora lo que dije en otro artículo y que ayer confirmó Martinez-Almeida? La prostitución sigue siendo uno de los hilos conductores del PSOE, como lo es el polvo blanco.
Y la segunda noticia que me daba la ‘ovejita’ era que la líder de Podemos en Madrid, Alejandra Jacinto, ha perdido el aforamiento en la Asamblea de Madrid y puede enfrentarse a dos años de cárcel, algo a lo que hemos animado tanto a Isabel como a Tomás, por calumnias e injurias y por atentado a la dignidad de Tomás Díaz, vejado y humillado en el trampantojo del que se ha responsabilizado a ‘Hundidas’ Podemos.
Sabido es que, según el artículo 205 del Código Penal, es una calumnia «la imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad». ‘Hundidas’ Podemos ha seguido echando porquería y arrojando sombras de una duda hacia una persona que ha sido absuelto en todas instancias de todo tipo de delito. Hasta la Fiscalía española y la de la Unión Europea han constatado que no existe delito de ningún tipo. ¡Venga, venga, Alejandra Jacinto a la trulla por capulla!
Recen, recen si saben. A ver si los rezos hacen presión para que Sánchez y los comunistas de Podemos desaparezcan del escenario político. Tal vez con dos novenas y un par de triduos sea suficiente. Muchos menos rezos precisó la desaparición y entierro de ‘Hundidas’ Podemos o el hundimiento de Miguel Ángel Revilla que, según cuentan las malas lenguas, tendrá que devolver al mar el cargamento de anchoas que tenía preparado para pactar con el ruidoso y ruinoso PSOE cántabro.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
