A Fondo
Javier Ortega Smith: La esperanza de VOX y la esperanza de ESPAÑA
(En la imagen, nuestra compañera Carlota Sales, reconocida franquista y militante de VOX, junto a Javier Ortega)
Y no, señores. Javier Ortega NO ha sido expulsado de VOX por falangista. Ni va a ser expulsado por semejante sandez.
Del mismo modo que NADIE ha sido expulsado de VOX por haber querido, admirado o inspirado su ideario político en los grandes pensadores de la España patriota; de la España vertebrada: de la España milenaria, de anciana historia y moderna realidad que ha llegado hasta aquí en volandas de lo que el Caudillo definió como un «destino en lo Universal».
No me extrañaría que la prensa «mainstream», la prensa subvencionada, engordada y manipulada por el dinero del Poder haya alterado el significado de las supuestas polémicas palabras del líder de VOX contra aquellos que hayan sido adláteres del totalitarismo.
La Falange nunca fue totalitaria. Digo más; el nacionalsocialismo tampoco fue totalitario. El fascismo, como nombre común representante de las ideologías -a día de hoy- más jóvenes, poderosas e innovadoras, en lo que no creía era en el parlamentarismo caduco y tramposo, pero siempre propugnó una democracia orgánica -con más o menos diferencias unas de otras- por el pueblo y para el pueblo.
Que el fascismo y el falangismo fueran sociales NO implica que fueran socialistas al estilo marxista de partidos eminentemente criminales como el PSOE de aquella época.
Y es por ello por lo que Ortega Smith es, sin la menor duda, el líder que debe de tomar las riendas de VOX, ejecutar una limpieza de arriba a abajo, y liderar el cambio desde dentro para que VOX sea lo que el destino milenario e inmemorial de España necesita: el revulsivo que cambie el timón de esta fallida democracia manipulada y adulterada por un parlamentarismo de pucherazo, timo y añagaza, y se resuelva el desarrollo de un sistema moderno, social, poderoso y unitario para la mayor gloria de España.
En Palabras de Javier Ortega:
No podemos olvidar el pasado de la Falange, no podemos olvidarnos de aquellos momentos de elaboración de nuestra doctrina, momentos en los que nuestros mejores José Antonio, Onésimo, Ramiro, Julio, crearon la doctrina más joven y grande de Europa.
VOX, la gran esperanza de la Patria Española, ha pasado por diferentes etapas, y sus líderes han sido valientes. la hora de dejar pasar a los que, con mayor empuje, venían por detrás. Así se retiró Vidal-Quadras, y así debe retirarse también de su actual posición de liderazgo el gran hombre y mejor guerrero que ha llevado a VOX a sus mayores éxitos: Santiago Abascal.
Y es precisamente ahora, cuando Abascal debería dejar paso a Javier Ortega, por su impulso, preparación, oratoria e incluso energía: Abascal ha pasado una vida entera en política; en buena hora será cuando asuma la presidencia de honor de VOX, y permita que sea Javier Ortega Smith el Secretario General de VOX, su principal líder y el Jefe que necesita en estos momentos de zozobra y una el partido patriota español.
Y prueba de la inconfesable manipulación de las palabras de Javier Ortega, aquí están los dos vídeos en los que refleja, con una sinceridad apabullante, nunca antes vista en un político, la admiración que profesa Javier Ortega por el gran mártir Jose Antonio Primo de Rivera.
Sí, señores. Javier Ortega DEBE ser el líder de VOX, por todas sus cualidades, y también por lo que carece: a diferencia de Abascal, Ortega carece totalmente de pasado político. Es un hombre con formación en leyes, con formación militar en las más duras unidades del Ejército Español y un hombre que ha demostrado valentía física. Un Jefe. Un líder.
A Fondo
Pánico total en los sindicatos. Por Jesús Salamanca Alonso
«Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, …»
Dos insignes sindicalistas vallisoletanos me confiesan que los sindicatos mal llamados «obreros» han entrado en pánico ante futuros gobiernos de VOX y de la «derechita cobarde», que se ha tenido que amoldar al acuerdo para formar gobierno regional. Ya sucedió en Castilla y León la legislatura pasada hasta que la insigne derecha de VOX se rasgó las vestiduras, pero se dio un paso importante de legislatura como fue eliminar las subvenciones multimillonarias que recibían los sindicatos «comegambas» o «rebaña-ostras».
Aquel paso, que llevaba tiempo reclamando la ciudadanía, tuvo una vergonzosa retrocesión por parte del PP al verse desamparado, acobardado y sin apoyos, pero quedó patente que los ciudadanos exigen que ese paso se dé de forma permanente. Y ahora se debe hacer; los sindicatos clasistas de la izquierda ventajosa y fomentadora de odio y desigualdad no han hecho nada importante para ser mantenidos por papá Estado a toda costa y a lo grande. Hasta la ministra, Yolanda “Varufakis” Díaz o Yoli «cohete», alias «Tucán», ha hecho el más burdo ridículo con las subvenciones sindicales. Lo raro es que no los haya traicionado, que es su especialidad, aunque nunca es tarde. Está apartada del Consejo de ministros desde que se marchó a la entrega de los Óscar. Cada día despierta más desprecio y menos simpatías. Doy fe.
En los últimos siete años de izquierda presuntamente (y sin presunta) corrompida con apoyos golpistas, comunistas, independentistas y terroristas ha habido infinidad de motivos para convocar huelgas sectoriales y hasta generales, pero el dúo «comegambas» practica el famoso «do ut des». En pocas palabras: dame pan, llámame perro y lléname la faltriquera. ¡Manda huevos! Bien es verdad que han perdido la calle, se han hecho casta, incluso se creen con derecho de pernada con los trabajadores y hoy corren el riesgo de que se les echen encima esos trabajadores responsables, honrados y que no viven de un mundo subvencionado ni duermen hasta las doce de la mañana por estar liberados. Las movilizaciones contra esos sindicatos no se harán esperar y conocerán la horma de su zapato. Al tiempo.
Hay sindicatos sectoriales que no reciben ni un euro, ¿por qué estos vividores sí las reciben? Nunca serán respetados mientras no se hagan cargo de las nóminas de sus propios liberados, ¿qué es eso de que sean las empresas quienes sigan pagándolos si no producen? ¿Qué es eso de que Yolanda y los dos sindicatos más denostados socialmente decidan las subidas salariales sin contar con la patronal? No estaría de más que alguna vez pagaran ellos con el dinero público que reciben. Ellos invitan y el Estado paga con dinero público. ¡Cuánta indignidad y descontrol tienen y cuánta acumulan cada día! ¡Joder, qué tropa!, repetiría incesante don Álvaro de Figueroa y Torres, conde de Romanones.
Este modelo sindical ya no sirve, nadie cree en ellos, son la mofa y el hazmerreír permanente y, cuando salen en TV los líderes de esas formaciones izquierdosas y ultra-izquierdosas, lo primero que se escucha en los bares, restaurantes y mesones es «¡ladrones!» y, además, se enfatiza, repite y contagia a los asistentes. Incluso calificativos, o descalificativos, muchos más gruesos. Y es que han hecho méritos para ello, llevan siete años holgando y presenciando la corrupción de varios miembros del Gobierno y aledaños, incluso viendo y comprobando como huye el galgo de Paiporta o se esconde, a la vez que miente o entorpece la acción judicial, el avestruz de Adamuz o cómo la UCO saca los colores a la «fontanera», «la Paqui», Ábalos, Koldo, Cerdán y demás parroquia, a veces amparados por las hojas parroquiales de izquierdas: las misma que acusan al juez Peinado de tener dos DNI o a Julio Iglesias en falso.
Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, el Ministerio de Transportes o la presidencia de las Cortes, por no añadir a Felisín Bolaños, Yolanda «Tucán» o Isabelita Rodríguez, más parada que un baile agarrado de los años setenta.
El gran logro sindical español se alcanzará cuando los sindicatos paguen la nómica de sus propios liberados y los gastos de mantenimiento del propio sindicato. Ese día llegará, doy fe de que llegará y tendrá el apoyo de los organismos europeos y de los propios trabajadores. Precisamente será el momento del nacimiento de la modernidad sindical en España y sospecho que Juanma Moreno será quien dé el primer paso junto con Castilla y León, que ya tiene práctica de ello.
Tras las elecciones andaluzas, y el futuro nuevo gobierno de Moreno, ha anunciado que revisará y recortará drásticamente las subvenciones públicas que reciben CC.OO. u UGT cada año. Hablamos de decenas de millones de euros que reciben esas formaciones y cuyo control deja mucho que desear. Ni siquiera sabemos si actúa el Tribunal de Cuentas al respecto ni cómo actúa. Lo del patrimonio sindical lo dedicaremos artículo aparte y en exclusiva.
Los líderes sindicales ya han salido en tromba y planean movilizaciones para seguir mangoneando y chupando del bote, aunque saben que no tienen apoyo de los trabajadores y menos de la ciudadanía en general, pero tranquilos, que llega el día grande de las gambas, el 1º de mayo.
Está claro que lo que proyectan esos sindicatos es «¡un ataque a los trabajadores!» y una amenaza a la Administración para seguir mangoneando y desprestigiándose, aunque ya no pueden desprestigiarse más.
Yo, como trabajador, sigo luchando para acabar con esos privilegios de señoritos y abusadores. Ni creo en ellos ni he creído nunca y jamás me han reportado nada. De ello, doy fe.
