Salud
Josep Anglada reclama dos nuevas farmacias de guardia en el municipio de Vic

El presidente de Som Identitaris (SOMI) y concejal en Vic, Josep Anglada, ha reclamado más farmacias en la localidad. En una moción municipal instaba al Ayuntamiento a pedir al Colegio de Farmacéuticos de Barcelona «dos farmacias que presten simultáneamente el servicio de urgencia, es decir, que estén de guardia, de forma que los ciudadanos de Vic tengan la mínima distancia posible». La moción no prosperó, ya que sólo votó a favor Anglada y el concejal no adscrito Benjamín Dòniga.
El concejal exponía que «para una ciudad de cerca de 45.000 habitantes era insuficiente que sólo hubiera una farmacia de guardia». En este sentido, Anglada explicaba que «esta situación se agrava en el servicio de urgencia, pues sólo hay una farmacia de guardia», añadiendo que «esto conlleva principalmente en los fines de semana y días festivos ver la correspondiente farmacia de guardia llena hasta los topes «.
Desde el equipo de gobierno, José Arimany apuntó que el sistema estaba «muy bien reglamentado» y que por ley no estaban obligados a que hubiera más de una.
En la réplica, Anglada recordó al concejal Arimany que «se había equivocado de interlocutores, ya que los únicos interlocutores válidos son los ciudadanos que sufren las consecuencias», aunque lamentó «la poca sensibilidad que como médico tiene en relación a los ciudadanos de Vic que deben soportar las altas y bajas temperaturas a la hora de hacer cola en la correspondiente farmacia de guardia «.
El otro moción, Anglada solititó un compromiso político en defensa del equipamiento del Mercado Municipal de cara la próxima legislatura. Toda la oposición votó a favor incluso dos miembros del equipo de gobierno: Benjamín Dòniga (no adscrito) y Carmen Bover (Unión).
Josep Anglada explicaba que «era demagogia de izquierda porque él ya había presentado una moción y no se votó a favor, además de que ERC también estuvo en el equipo de gobierno durante ocho años. «Es un brindis al sol, pero no tenemos ningún inconveniente en votar a favor», concluía.
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






