Opinión
La abstención de Vox: ¿salvavidas, responsabilidad o ambas?

Compleja la situación en la que VOX se ha colocado. Nadia podría haberles reprochado su voto negativo; y mucho menos sus votantes y afiliados. La abstención ha sido explicada por Espinosa de los Monteros… pero creemos que estas explicaciones no borrarán el daño que la imagen de «salvavidas de Sánchez» ya se ha creado en lo más ruin, zafio y cateto de la sociedad. Que, por desgracia, también vota.
Pero no solo será el «garrulismo» el que no entienda la abstención de VOX; muchos de sus apoyos tampoco lo entienden y, aquellos que pueden entenderlo, no les gusta. Nada. Ni un poquito.
VOX seguramente se ha equivocado. Y no se lo puede permitir: que el PP se equivoque está ya superado: es lo esperable. Pero de VOX se pide más. Por partidarios y detractores.
Les dejamos con la magnífica reflexión de Luis Losada-Pescador:
Campanada. ERC se había descolgado del gobierno en la votación del decreto ley de reparto de fondos europeos por la pandemia. Justo antes de las catalanas -que son las que importan en ERC- hay que marcar distancia. ¿La excusa? Que si la Generalitat no ha participado en la elaboración de los criterios, que si sólo se van a beneficiarb las grandes empresas, etc.
Descartado el apoyo de ERC el gobierno mendiga en Ciudadanos un salvavidas que permita superar el trámite. Al fin y al cabo los ‘naranjitos’ se habían humillado hasta el extremo en la negociación de los presupuestos. Pero los de Inés Arrimadas tampoco le dieron oxígeno. Probablemente por las mismas razones que ERC. Su supuesto fuerte era Cataluña. Recordemos que ganaron las últimas elecciones aunque un pacto de perdedoreds les arrebató el gobierno.
Si Ciudadanos no salva los muebles en Cataluña, se derrumba a nivel nacional. Así que no es el momento de hacerse la foto con el ‘cambiacolchones’. Y por supuesto, el PP no le da al gobierno ni la hora. Y menos antes de las catalanas. Después está dispuesto a negociar la renovación del CGPJ. Pero antes, nada de nada. Porque además consideran que el reparto de Sánchez es une embudo a favor de sus comunidades y en contra de las gobernadas por el PP.
En este ambiente de desolación sanchista llega Vox y se abstiene facilitando la aprobación. El partido más crítico con el gobierno, el que planteó una moción de censura, el que considera a Sánchez un peligro para España, le ofrece un flotador en el último minuto. Por supuesto, el PP aprovecha para hacer sangre comparandoa a Vox con Bildu porque ambos facilitaron el decreto. Las bases, con cara de póquer. Si los de Abascal pretendían el ‘sorpasso’ al PP en las catalanas, este está más lejos hoy que ayer.
El portavoz parlamentario, Iván Espinosa de los Monteros, acusando de “fake news” a quien afirme que Vox salvó al gobierno. ¿Cuál es el titular adecuado, Iván? La culpa no es del mensajero sino de la decisión. Si no son capaces de explicarla o su explicación no resulta convincente, la culpa no es del mensajero. Es verdad que los medios afines al PP han aprovechado la circunstancia para magnificar los hechos. Pero eso no invalida los hechos.
Ahora, vayamos a lo que importa: ¿por qué Vox ha decidido ofrecer un flotador a Sánchez? Dos hipótesis: por equivocación o por responsabilidad. Espinosa explica que el covid ha generado 622.000 parados a los que hay que sumar los 750.000 trabajadores que siguen en el ERTE. Miles de pymes han tenido que bajar la persiana y otras muchas agonizan y podrían morir si el dinero no llega rápido. Votar en contra habría dilatado la llegada de los fondos y acelerado la muerte empresarial de muchas pymes. En definitiva, nos abstuvimos con la nariz tapada pensando en los españoles. Eso es patriotismo.
Este es el mensaje del portavoz parlamentario de Vox que no ha terminado de convencer a las bases. Quizás pretendian de esta manera desmarcarse de PP y Vox de cara a las pymes que esperan los fondos. Pero puede que la responsabilidad no cotice en un ambiente de holliganismo politico. Pero también puede que las bases perciban poca consistencia: ¿Por qué no se fue “responsable” con los estados de alarma o con los presupuestos?
Esto nos lleva a la tesis de la equivocación. Vox habría calculado que el PP y Ciudadanos se abstendrían y no querían salir en la foto como los que votaban en contra de la llegada de los fondos europeos cuando están abanderando la batalla de los hosteleros por su supervivencia. Como el voto era digital y estaba habilitado desde la noche anterior puede que algún ‘bocas’ filtrara la posición de Vox y que PP y Ciudadanos aprovecharan para desmarcarse: iba a salir igual y ellos aprovecharían para marcar distancia y ajusticiar a Vox. Posible. Pero, ¿verdad que es inexplicable?
Luis Losada-Pescador.
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






