Opinión
El Coronel Díaz Casal, uno de los firmantes de la carta al Rey, asegura que el JEMAD dimitido, Miguel Ángel Villarroya… está inhabilitado «para dar lecciones de ética o de moral»
Díaz Casal considera que la crítica del Jefe de Estado Mayor de la Defensa saliente a la carta remitida por un grupo de militares retirados a Felipe VI sobre la situación actual de España resultaba injuriosa.
Reproducimos el artículo remitido por el coronel de Infantería, Efrén Díaz Casal, acerca del JEMAD destituido, Miguel Ángel Villarroya. Díaz Casal considera que la crítica del Jefe de Estado Mayor de la Defensa saliente a la carta remitida por un grupo de militares retirados a Felipe VI sobre la situación actual de España resultaba injuriosa.
Entre las injuriosas declaraciones contra los militares retirados firmantes de las cartas al Rey, que desde nuestro amor a España y sin vulnerar ningún precepto legal hemos intentado alertar a la sociedad española para que rescate a la Patria de su actual postración institucional, política, económica y sanitaria, figuran las del ya exjefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), General del Aire Miguel Angel Villarroya Vilalta que, en un servil ejercicio de obediencia mal entendida, ha compartido opiniones políticas incompatibles con su profesión y cargo.
En un irresponsable ejercicio de locuacidad digno de mejor causa, el personaje en cuestión ha arremetido solamente contra los militares retirados firmantes de las cartas al Rey sobre los que no le corresponde autoridad alguna, respetando a los firmantes civiles en clara discriminación contra los primeros indicadora de un rencor tan improcedente como incomprensible.
Con un inconfundible y egoísta espíritu de conservación, el sujeto de marras se ha vacunado contra la Covid-19, amparado en un protocolo al margen del aprobado por el Ministerio de Sanidad, sin informar previamente a la Ministra de Defensa que se ha enterado del asunto por los medios de comunicación, al tiempo que se ha suspendido la vacunación en el Hospital Central de la Defensa “Gómez Ulla” por falta de vacunas, concitando con ello el malestar y la repulsa de colectivos políticos, civiles y militares.
La actuación de este elemento constituye una afrenta a los imperativos éticos y de conducta proclamados por las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas, como su disposición permanente para defender a España, incluso con la entrega de la vida cuando fuera necesario, primer y más fundamental deber de todo militar del que existen numerosos ejemplos, su constante deseo de ser empleado en las ocasiones de mayor riesgo y fatiga, el respeto a las personas y al bien común, la preocupación constante velar por la protección y seguridad del personal a sus órdenes, o el trato al militar retirado con el respeto y consideración que merecen su dedicación y servicios prestados, guardando las muestras de compañerismo y cortesía pertinentes…
En el improbable caso de que en la hoja de servicios de este individuo, figure su valor como “acreditado”, como en el más probable de “se le supone”, parece que las circunstancias de su vacunación aconsejan el oportuno cambio de calificación en consonancia con su actuación al respecto.
La carencia de representatividad del colectivo castrense que el interfecto nos atribuye es totalmente extemporánea puesto que nunca la hemos invocado, agregando que dañamos la imagen de las Fuerzas Armadas y confundimos a la opinión pública, sin expresar motivos, circunstancias y detalles de tales acciones, es decir que acusa por el mero hecho de acusar: cualquier abogado que actúe de la misma forma es preferible que se dedique a otra cosa antes que morir de hambre ejerciendo la abogacía.
Esta sabandija declara igualmente que, las nuestras, son opiniones de ciudadanos particulares, por otra parte con todo derecho a expresar lo que consideremos oportuno: es evidente que su incomprensible berrinche le ha provocado un cruce de cables que le ha impedido expresarse coherentemente, ya que si somos ciudadanos particulares con todo derecho a expresar lo que consideremos oportuno, su agresiva actitud hacia nosotros carece de toda lógica.
Este gratuito fiscal de causas perdidas menciona asimismo la Constitución como “la norma que los militares hemos jurado o prometido defender, que inspira todas las actuaciones y exige el compromiso de neutralidad política de las Fuerzas Armadas”, es decir que nos asigna el papel de militares en situación de actividad o reserva sujetos por tanto a la limitación de derechos civiles, falsa afirmación huérfana del propio ejemplo que demanda consiguientemente una buena dosis de seriedad y coherencia.
El colofón de tamaños desatinos lo pone el B.O.E de hoy, miércoles 27/01/2021, con la publicación del cese de este renegado previa solicitud del mismo a la ministra de Defensa que lo ha aceptado de inmediato, apoyado en “preservar la imagen de las Fuerzas Armadas y en su honesta actuación dominada por el espíritu de servicio y amor a España”, asegurando que “siempre se ha esforzado en servir de ejemplo a sus subordinados y en hacer lo correcto”, lo que revela una conciencia elástica que estira y encoge a su conveniencia, a la par que unos hechos que, desmintiendo sus afirmaciones, le inhabilitan para dar lecciones de moral y ética y acreditan más como representante de los ejércitos enemigos que de los españoles.
España
Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso
«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»
Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.
Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.
¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.
Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.
Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.
Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.
Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.
Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.
Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.
