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Opinión

La España de vivos colores

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Hay que ser inoportuno, patoso, bobo de baba o escasito de luces para esos comentarios insolentes, todo a la vez, seguidos por los del maquillador prodigioso hablando de sus padres concretamente –sus progenitores A y B- porque no cabe otra interpretación donde dice payasos en lugar de diego, como también es el caso de esa pobre mujercilla que matiza más allá de lo exigible la condición escatológica de sus muertos –ay, pobriña- tan intelectual como el alcanzado cara de garbanzo, el aprovechadito escaso, el de los malos pasos en las gasolineras, todos ellos flor de democracia depurada y prístina, e ingestores de meconio a modo, como para calificar a nadie. ¡Ay, dolor!

Aprovechan el momento en el que salen las banderas bicolores de España por cientos de miles a la calle, porque han cansado al personal hasta límites vomitivos. No olvido el elogioso comentario del Bafumet de Zaragoza, que no sosegará la criatura ante tamaño fracaso. Su preocupación es de risa, si no diese pena, que no ternura, porque es malo. Sólo la plaza de Colón suma 37.000 metros cuadrados.

Hay que tener cuajo y caradura los sectarios estos a los que se les viene encima el armario ropero de mayo. Al fin no sé de qué se preocupan, total por cuatro gatos, eso sí, decididos. Según mi confesor áulico trece personas desleales que pasaban por Colón a media mañana, en el mejor de los casos. Pueden continuar negociando la venta de España. Si no, que les pregunten al Valls y al carapalo del Vargas Llosa.

Están los españoles hasta el moño de las criaturas estas, mentecatas, trapalonas y caraduras y de sus compañeros de troupe, aferrados a un poder que no les corresponde y e intentando que se enconen con el paseíllo y rogativas a los restos de Franco que o bien se les atragantarán, o traerán la lluvia y se atascarán en el fango. Se han colado, nos han mentido, nos han burlado, escarnecido y encima ocultan sus vergüenzas y discreteos jugando con lo de todos y rayando en lo tipificado como delito para viajar en preferente y producir paro, hasta que saltan sus mismos compañeros del partido que han destrozado, mancillado y dejado para el arrastre. Manda cojones, ¡Como para hablar!

¿Por qué razón se cree que tan sólo tiene 84 escaños su PSOE de él? Porque no da para más y sí mucho para menos aún. Van camino de la nada. ¿Piensan que es suficiente para ser reinas por un día, o por media legislatura? ¿Qué burla es esta?

Y encima se permite el gañán comentarios sobre los colores de la España eterna, la que le rechaza de plano, porque le repugna y dice de deslealtad. ¡Como si los deseos de profanar tumbas del siniestro este fuesen de vivos colores! ¡O la absolución de los más de ocho mil crímenes repugnantes del Luis Companys del demonio fuese un caso de lealtad!… ¿Qué le parecen? ¿De colorines, al cretino este y a sus compinches? Son ocho mil asesinados con nombre y dos apellidos, que se pueden encontrar fácilmente y van y le absuelven en algo que llaman consejo de ministros de España. ¿En el exilio? ¿Cabe mayor gilipollez o burla a la inteligencia y a los asesinados? Total, para nada.

¿Querría en Colón los colorines arcoíris de su ministro del interior, como le place a Ribera, que no pasa de comercialillo de sucursal? ¿El rojo sólo con las herramientas de la dictadura bolchevique, sin combinar con el gualda en las proporciones que prescribe la Constitución del 78, la que se pasa por el fondillo de los pantalones el chulángano de burdel, el Pichi que nos castiga?

¿Ignora que ya lo intentaron sin éxito con el rojo soviético y que llevaron para el pelo lo que no está en los escritos, que anda que no hay en ellos para dar y tomar? ¿Qué coño de memoria histórica de los chinos es eso que se traen? ¡Esto es de locos!

Pero este motín, como califica el Tezanos a una manifestación española 100% rojo y gualda -que sólo entiende legítima, como buen sectario de pelo duro en los ijares, cuando es promovida por los cómicos con banderas republicanas, tenidas en su tiempo por burguesas- y todo porque no sabe cómo va a explicar sus desvaríos y sus gastos desde la calle helada cuando le llegue la primavera electoral irretrasable e implacable y le suba la inundación por la pernera arriba según se lo haga encima.

Comenzará esta primavera el miércoles 20 de marzo a las 21:59 horas UTC, y alterará la sangre setenta y siete días después o veinticinco –si le mola al pachá- y el panorama político de la España que algunos niegan que exista tal cual la desea y ve la mayoría normal del pueblo soberano, le disguste a quién le disguste –incluso al Zarzalejos con las gafas de cerca- y que Dios bendiga a España siempre y mantenga despierto al león que han desvelado e importunado los tocapelotas de siempre.

Y digo yo que si la Academia de la Historia –que cuesta una pasta del orden de 400.000 euros de vellón- en esa hibernación provisional, catalepsia o estado fósil permanente total absoluto o gran fosilidad, animada con dietas simbólicas en el peor de los casos, no tiene nada que decir resucitando un poco y aclarando conceptos y hechos patentes para sacar a esta gente de su cerrazón y su puta ignorancia. ¿No podrían intentar la cárcel de papel de la vieja Codorniz, o la comisaría al menos? ¿Están muertos? ¿Hay alguien? ¿Soy yo el equivocado? ¿Crowdfounding? ¿Pourquoi pas?

 

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España

Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

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«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».

Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.

Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.

Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?

Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.

Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.

En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.

Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.

Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.

Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.

El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.

Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.

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