España
La izquierda y los separatistas se afianzan en las grandes capitales

Las grandes ciudades darán la espalda al PP en las elecciones municipales del 26-M y ratificarán el avance de la izquierda que anticiparon los comicios generales celebrados hace solo tres semanas. Madrid, Sevilla, La Coruña, Zaragoza y Valencia seguirán en manos de la izquierda, según los resultados que arroja la encuesta de 40dB. para El País. El PP cae en picado, principalmente en Madrid, donde perdería casi la mitad de sus concejales. La estabilidad de Bilbao, donde el PNV roza la mayoría absoluta, contrasta con la complejidad que se dibuja en Barcelona, capital en la que ganará ERC y en la que se necesitarán previsiblemente acuerdos a varias bandas para gobernar.
El color político de España vuelve a teñirse de rojo, con el PSOE como fuerza principal, pero también por la aportación que hacen otras formaciones como Más Madrid, impulsada por la alcaldesa Manuela Carmena y el fundador de Podemos Íñigo Errejón, Compromís en Valencia, Zaragoza en Común o Marea Atlántica en La Coruña. Los llamados Ayuntamientos del cambio que surgieron de las elecciones de 2015 han resistido la prueba de gobernar. El caso más significativo es Madrid, donde se está librando la gran batalla para medir hasta qué punto la izquierda crece y la derecha se debilita. Carmena, siempre según la encuesta de 40dB., ganará las elecciones (subiría de los 20 concejales que tiene en la actualidad a 21 o 22) y necesitaría el respaldo del PSOE (ocho ediles, uno menos que hace cuatro años) para la investidura. La mayoría en Madrid se logra con 29 concejales (en total se eligen 57).
La victoria de Carmena pende de un hilo
Este resultado, no obstante, es muy ajustado. La participación y los acontecimientos de la última semana de campaña pueden ser decisivos para que Carmena siga como alcaldesa o para inclinar la balanza del lado de la derecha. Si finalmente PP, Ciudadanos y Vox suman más concejales, Madrid seria la única gran ciudad en el que el partido de extrema derecha será clave para formar gobierno. En Sevilla, el socialista Juan Espadas seguirá gobernando sin problemas ya que subiría entre uno y dos concejales (obtendría 12 o 13), en un municipio en el que el umbral de la mayoría absoluta se sitúa en 16. El mismo viento favorece al PSOE en A Coruña, que se situaría como primera fuerza en un Consistorio gobernado ahora por Xulio Ferreiro, candidato de Marea Atlántica.
Zaragoza vivirá un escenario similar. La socialista Pilar Alegría lograría el poder con el apoyo del actual regidor, Pedro Santisteve, de Zaragoza en Común, que sufre la consecuencia de la ruptura con Podemos. En cualquier caso, la unión de PSOE, Zaragoza en Común y Podemos garantiza el Gobierno a las fuerzas de izquierda. Joan Ribó, de Compromís, conservará la alcaldía de Valencia con el respaldo de PSOE y Podemos.
La caída libre del PP de Pablo Casado se visualizará de forma nítida. El escaso poder municipal que obtuvo el PP en 2015 (Málaga es la principal capital que gobierna) se reducirá aún más el 26-M. En Madrid pasará de los 21 concejales a tener entre 11 y 12. Este batacazo es extensible a Sevilla (de 12 a siete), Valencia (de 10 a seis), La Coruña (de 10 a siete) y Barcelona, donde ahora tiene tres concejales y podría quedarse sin representación. Tal es la caída que Ciudadanos podría dar un golpe de fuerte simbolismo en su lucha por el voto de la derecha si lograse el sorpasso en Madrid. La encuesta le otorga hasta 12 concejales. Cs igualaría a seis ediles con el PP en Valencia, su otro gran feudo histórico.
Todo abierto en Barcelona
El escenario más endiablado que dejarán las elecciones será Barcelona, donde el candidato de ERC, Ernest Maragall, logrará una mayoría muy precaria (11 de los 41 concejales), la misma que obtuvo la actual alcaldesa, Ada Colau. La candidata de Barcelona en Comú se quedaría en esta ocasión con 9 o 10 ediles, mientras que el PSC podría doblar su representación (pasarían de cuatro a siete u ocho ediles). El aspirante de Junts per Catalunya, el exconsejero preso por el procés Joaquim Forn, obtendría entre cinco y seis ediles, casi la mitad de lo que obtuvo en 2015 Xavier Trías, evidenciando la pérdida de influencia de Carles Puigdemont. El ex primer ministro francés y candidato de una plataforma apoyada por Ciudadanos, Manuel Valls, alcanzaría los seis concejales. La fragmentación política abrirá con seguridad un periodo de incertidumbre para la ciudad en la que influirán tanto claves de afinidad ideológica como la deriva del independentismo.
En el lado opuesto se sitúa Bilbao, una plaza en la que el alcalde del PNV, Juan Mari Aburto, podría obtener la mayoría absoluta tras cuatro años de gobierno de coalición con el PSE.
La principal novedad de la política española en el último semestre, la ultraderecha de Vox, obtendría representación en cuatro de las grandes ciudades. En Madrid lograría cuatro ediles, mientras en Sevilla, Zaragoza y Valencia, dos, insuficientes para influir o decantar gobiernos en la España municipal que saldrá del 26-M.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






