Salud
La OMS denuncia la falta de fondos para combatir el ébola en República Democrática del Congo

La petición de fondos lanzada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para combatir el brote de ébola en la zona noreste de República Democrática del Congo (RDC) no ha recibido la respuesta esperada y los compromisos no alcanzan siquiera para cubrir la mitad de las necesidades, un déficit que la agencia ha considerado «crítico» habida cuenta de las crecientes necesidades.
El Ministerio de Sanidad de la RDC cifra en al menos 2.181 el número de casos de ébola detectados desde que comenzó el brote, con una cifra de fallecidos que ronda ya los 1.500. Aunque los contagios se circunscriben básicamente a las provincias congoleña de Ituri y Kivu Norte, la semana pasada también se detectaron los primeros casos en Uganda.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha visitado recientemente la zona y, a su vuelta a Ginebra, ha expuesto los restos de una crisis para la que ha reclamado una mayor implicación. «La cooperación política debe llegar de todas las partes y cruzar fronteras», ha subrayado.
Tedros ha llamado a la movilización en República Democrática del Congo, pero también hay recordado que hay una «responsabilidad global» para contener un brote de ébola que es ya el más mortífero de la historia en el país africano. En el recuerdo de todos está la epidemia que dejó más de 11.000 muertos en África Occidental entre 2013 y 2016.
Así, ha contado que en su reciente visita pudo verse con líderes de todos los ámbitos sociales y todos ellos coincidían en que debían unir sus voces «para ayudar a la gente a entender la gravedad de esta enfermedad». «El virus aprovecha los huecos que dejamos cuando no unimos nuestras manos», ha advertido.
La organización estimó en 98 millones de dólares (86,8 millones de euros) el coste de su respuesta, pero solo ha recibido 44 millones de dólares. Si no recibe los 54 millones que restan, «será incapaz de mantener la respuesta al nivel actual», como ha denunciado la OMS en un comunicado.
En el lado positivo, Tedros ha destacado la eficacia demostrada de la vacuna contra el ébola y la «rápida respuesta» dada por las autoridades ugandesas, que ya estaban listas ante la posibilidad de que el virus saltase la frontera. «Hemos visto de forma concreta cómo la inversión salva vidas si se controla la difusión de un patógeno peligroso», ha subrayado.
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






