España
La petición de un miembro de la UIP: «Que nos dejen intervenir en Cataluña sin cortapisas»

Se cumplen siete días de los primeros disturbios en Cataluña tras la sentencia del ‘procés’. En Barcelona hay desplazados 90 efectivos procedentes de Valladolid. Y más de una decena, por el momento, han resultado heridos. En su práctica totalidad, con carácter leve.
Las fuerzas comienzan a flaquear. Cada vez andan “más justos”, confiesa un miembro de la UIP. Están teniendo que enfrentarse a “muchísimas horas” de trabajo portando chalecos antibalas o antitraumas que “no se secan del sudor” entre una jornada y otra. Pero avisa: “aguantaremos lo que sea necesario”. “Lo que nos pidan y lo que nos exijan, como siempre”, matiza.
El escenario que describe es de una violencia “no recordada”. En su equipo, quien menos acumula entre 10 y 15 años de experiencia en este tipo de unidades. Los primeros altercados, en el aeropuerto, fueron “tensos”. Pero lo “peor” les aguardaba en Urquinaona.
Este agente, aquella noche, estaba “en primer línea”. Fueron casi tres horas y media “haciéndonos fuertes” ante una muchedumbre “muy bien organizada” y “muy violenta” que utilizaba “todo lo que tenían para causar el mayor destrozo y el mayor daño a quienes estábamos actuando”. Describe armas de todo tipo: adoquines, piedras, cócteles molotov, rodamientos y mobiliario urbano.
Al igual que el grado de violencia, cuyo “pico” se registró coincidiendo con la huelga general convocada el pasado viernes, la respuesta policial ha ido ‘in crescendo’. “Al principio se estaba un poco reticente”, ha reconocido este miembro de la UIP, “pero nos hemos visto en la obligación de utilizar prácticamente todos nuestros medios”.
El camión de agua que, a su juicio, los Mossos d’Esquadra emplearon de forma “muy eficaz” les habría servido también de ayuda. “Seguimos sin saber por qué no salió a retirar barricadas”, confiesa. Es a esos parapetos improvisados “donde no se puede acceder, salvo que lancemos botes (de gas lacrimógeno) por detrás”, explica. “El camión”, relata al recordar lo sucedido en Urquinaona, “hubiese facilitado la entrada de otros grupos para reforzar la retaguardia y tomar el control de la situación muchísimo antes”.
Las órdenes que reciben durante los operativos generan también incomprensión entre los efectivos de la Policía Nacional.
Una vez tomada una barricada o una calle “recibimos la instrucción de retroceder a la posición inicial”. Lo que supone “devolver las posiciones ganadas”, se lamenta este miembro de la UIP. Así, advierte, se consigue que “la gente se envalentone más y la batalla dure mucho más”. No cree necesaria la intervención de los Grupos de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil, tan solo “que nos dejen intervenir sin cortapisas, sin miedos políticos”. “No necesitamos nada más”, ha aseverado en Cope Valladolid.
Los miembros de las Unidades de Intervención Policial están viviendo días “duros”. Pero sus familias lo están pasando “especialmente mal”. Fotografías y vídeos de lo que ocurre en Cataluña corren como la pólvora. “Tratas de no informar demasiado para que no piensen que su hijo, su marido o su novio están debajo de ese casco”, admite. “Pero muchas veces sí lo estamos”, concluye.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






