Opinión
«La Reconquista está en marcha y se hará» por Hermann Terstch

La guerra cultural que las fuerzas comunistas lanzaron hacia 1960 para la penetración total de los Estados por la hegemonía cultural y política no fue cruenta, porque liberales y conservadores cedieron sin resistencia todo el espacio público, cultural, educativo y mediático. Son 60 años de bombardeo de doctrina igualitarista del rencor, historia falsificada, cristofobia, liquidación de valores y voladura de familia, relaciones humanas y lazos civilizatorios. En colegios, universidades, libros, cines, teles y radios, criando resentidos odiadores. Esta deriva totalitaria ya en su máximo control y abuso masivo y delincuente en España llega al punto en que su incompetencia absoluta no es defendible por cauces democráticos. Le harían perder el poder. Valora ahora cuánto tiene que violar la ley para mantenerse en el poder.
Las fuerzas de la revolución cultural, política y también geopolítica con actores externos como Rusia, Irán o China intentan destruir la civilización occidental. Han hecho ya colosal daño en países vulnerables como Venezuela y España. Pero quieren toda América y toda Europa. Ante la pasividad, traición e incompetencia de las fuerzas que prometían la defensa de las naciones y de la libertad, muchos países se han visto literalmente arrollados ante este paseo triunfal del ejército cultural-mediático, y después burocrático y de poder de la izquierda. Muy tarde ha surgido la reacción a la presión brutal de este proyecto de cambio global de sistema que dirigen elites, organismos de la ONU, las nuevas multinacionales globalistas y las tropas de choque de la izquierda socialcomunista adoctrinada en sus diversas denominaciones.
Las fuerzas nacionales por primera vez se coordinan entre sí para la reconquista de todos los espacios o poderes que se le entregaron a la izquierda sin lucha
El proyecto revolucionario que tiene pasos a corto plazo como la Agenda 2030 reflejados en el ominoso Pacto Verde de la UE se presenta con dos versiones: suave socialdemócrata en Europa y violenta con fuerzas narcocomunistas en América. Sus tácticas son diferentes, sus fines no. Al final la buena noticia es que por primera vez en estos seis decenios han surgido en Europa -y se ven indicios esperanzadores en América- fuerzas nacionales decididas a defender y a toda costa libertad, nación, verdad, familia, vida, en suma, la civilización occidental. Estamos en un cambio de tiempos. Las fuerzas totalitarias necesitan destruir las democracias para retener el poder. Y las fuerzas nacionales por primera vez se coordinan entre sí para la reconquista de todos los espacios o poderes que se le entregaron a la izquierda sin lucha.
No debe extrañar que aunque otros partidos nacionales iniciaran antes esta reacción contra el mal y el totalitarismo, sea un partido español, VOX, el que es ya el referente para tantos en Europa y América. Es el Espíritu de la Reconquista que entiende y convoca como nadie. El Espíritu de la Reconquista es el que llevó a un pueblo cristiano arrollado por el islam en 711 a batallar desde una minúscula mancha asturiana durante más de 30 generaciones hasta 1492 para recuperar para el cristianismo toda la tierra hispánica hollada por el islam. El Espíritu de la Reconquista es la fuerza interior de quien sabe que lucha por una causa inmensamente mayor que él. La Reconquista se continuó con el milagro de la Conquista de América, la mayor gesta civilizadora de la humanidad, solo comparable a la del Imperio Romano. La Conquista de América solo fue posible por la memoria de ese pundonor de siglos que hizo cruzar los Andes con coraza y crear puertos desde Cabo de Hornos hasta Alaska, y ciudades, universidades y hospitales, servicios sociales y catedrales en tres siglos de prodigio.
Hoy está en toda España y pronto asumirá la colosal responsabilidad de recomponer el Estado y la nación
Nuestra reconquista exigirá no menos valor y aguante y como aquella será de fin incierto ante el poderío y la falta de escrúpulos del enemigo. Ellos quieren destruir nación, familia y libertad para tener individuos entregados, dependientes e intercambiables, sin identidad. Nosotros vamos a evitarlo y a dar esperanza a todos aquellos en España que quieran vivir en libertad, con respeto y dignidad con un gobierno al servicio de la nación y no con una caterva de tiranuelos parásitos comandados por el peor como ahora es el caso. La reconquista está en marcha. Un hito fue la entrada de VOX en el Parlamento andaluz. Hoy está en toda España y pronto asumirá la colosal responsabilidad de recomponer el Estado y la nación, que sufren un largo y brutal ataque desde dentro. La reconquista será muy dura. Pero se hará.
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






