España
Lo que no está escrito con ERC

Tomás Gómez. Al final, Pedro Sánchez lo hizo. Ha negociado el futuro del Estado para poder seguir en la Moncloa. No se conoce con exactitud cuál es el precio, pero no hay precedente de una negociación partidista con asuntos como el de la unidad nacional.Un folio y medio que encierra más peligro que las cuarenta páginas del acuerdo con Podemos. En los próximos meses veremos un duelo sobre la interpretación de lo firmado. Para los portavoces de ERC estará claro que hay un compromiso de celebrar un referéndum soberanista en Cataluña, para los portavoces de Sánchez la consulta solo se realizará en el marco del “sistema jurídico-político”. Esta última lectura es más naif, porque una consulta de acuerdo con la Constitución debería limitarse a la aprobación de un nuevo Estatut que debería estar aprobado previamente por una mayoría de las Cortes y mayoría cualificada del Parlament, algo así como retrotraerse al año 2006 y, sinceramente, no veo a los independentistas con esa aspiración.Cualquier otro instrumento consultivo sería de dudosa legalidad y el propio Pedro Sánchez podría encontrarse con problemas judiciales serios.
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No obstante, en lo respecto a la investidura, el independentismo catalán ha ganado. Le ha debido de ir mejor que al Partido Socialista con este acuerdo.Ya que una imagen vale más que mil palabras, no hay más que mirar las caras de los de ERC en su Consejo Nacional.
Todo eran sonrisas y felicitaciones, mientras que entre la dirección nacional del PSOE se esforzaba en justificar e intentar aclarar el acuerdo con los separatistas.Hay tres elementos en esta negociación que juegan en contra de Sánchez: el primero, es algo irrefutable, es la primera vez que un presidente del gobierno de España acepta una consulta solo para catalanes y esto es un precedente que supone una victoria de los independentistas de todos los territorios del Estado.El segundo, es más controvertido porque nace de la desconfianza. Si ya genera preocupación la manera con la que se va a poner en marcha el acuerdo, mayores son los recelos que produce lo que no está escrito.
Las conversaciones han sido totalmente herméticas, cosa que ocasiona intranquilidad y, seguramente, como en todos los procesos de estas características, habrá compromisos no escritos o desacuerdos pactados que, por supuesto, se desconocen.
En tercer lugar, si el cumplimiento del acuerdo se realiza forzando el ordenamiento jurídico, eso exige responsabilidades penales.Pero no son las únicas incógnitas que se han generado. Por ejemplo, es necesario aclarar si para poder llevar a cabo los compromisos adquiridos es necesario un acuerdo de las Cortes Generales o sencillamente la voluntad del gobierno de España y el gobierno de Cataluña. Por otra parte, el acuerdo está firmado sobre la base de que ERC configurará el próximo gobierno en Cataluña y debería ser en solitario porque el acuerdo con el PSOE no le habrá caído demasiado bien a JxCat.Pedro Sánchez será investido presidente, pero ahí le están esperando Pablo Iglesias, el PNV y los independentistas catalanes. Difícil de explicar.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






