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Madrid será la sede de la nueva Copa Davis
La Federación Internacional de Tenis (ITF) ha hecho oficial que Madrid se quedará definitivamente la Copa Davis en 2019 y 2020, tal y como adelantó ABC. La Caja Mágica será la sede en exclusiva que albergue las competiciones entre las mejores raquetas del mundo el año que viene. Pese a que inicialmente se habló de poner a disposición del torneo también el Wizink Center y los pabellones de la Feria de Madrid (Ifema), la única instalación que en 2019 estará perfectamente habilitada para albergar los partidos será el recinto municipal de tenis.
El antiguo Palacio de los Deportes, ofrecido por la Comunidad de Madrid a los organizadores del torneo por su ubicación estratégica y por su aforo (capacidad para 15.000 espectadores frente a los 12.400 de la Caja Mágica), se ha descartado. No hay tiempo para poder acondicionar materialmente el espacio e instalar una pista de tenis, aunque se va a intentar reformarlo para que en 2020 acoja las semifinales y finales del evento deportivo.
El Gobierno regional, que preside Ángel Garrido, y el Ayuntamiento de Madrid, dirigido por Manuela Carmena, han remado de la mano y fuerte desde principios de julio para traer la Davis a la ciudad, y lo han conseguido. Cada una de la administraciones inyectarán 4,5 millones de euros en la cita el próximo año, más un millón de euros que aportará Ifema a modo de patrocinio.
Gran atracción
Fuentes del torneo comentan que la figura de Rafa Nadal y el tirón que tiene el Mutua Madrid Open en la capital han sido determinantes para que la ITF se haya decantado por España en vez de la ciudad francesa de Lille (227.560 habitantes), pero también han sido atractivas algunas de las cifras que promete la capital: 88 millones de audiencia televisiva en 200 mercados internacionales.
El nuevo formato de la Davis que ha impulsado y revolucionado la empresa de Gerard Piqué, Kosmos Tennis, en comunión con la ITF se estrenará en Madrid. La rebautizada como Copa Mundial de Tenis se desarrollará durante una semana, previsiblemente del 18 al 24 de noviembre, y tendrá una fase final con 18 equipos nacionales, donde cada partido se jugará al mejor de tres sets en lugar de a cinco. Se formarán seis grupos de tres equipos. Cada duelo entre dos conjuntos se disputará en tres partidos: dos individuales (en vez de cuatro) y un dobles. A cuartos de final pasarán ocho equipos: los primeros y los dos mejores segundos de los grupos.
Como avanzaron Garrido y Carmena en la primera reunión que mantuvieron el pasado 1 de julio para pescar la Davis, se espera que la cita con los mejores tenistas del Planeta genere un impacto económico en la región de 240 millones de euros. Según un estudio realizado por el grupo inversor de Piqué se prevé la asistencia de 275.000 visitantes, la mayoría público internacional: 192.000 extranjeros frente a los 83.000 de origen nacional. Estiman una venta de entradas de hasta 60 millones de euros y, según sus cálculos, los usuarios gastarían alrededor de 20 millones de euros en hospedaje.
Próximas mudanzas
La llegada a Madrid del Mundial del Tenis concede más impulso al Ayuntamiento para barrer para casa en la negociación contractual del convenio con el Mutua Madrid Open. Como ya reconoció el coordinador general de Alcaldía, Luis Cueto, el mes pasado, la garantía de tener la Copa Davis permitía sellar un acuerdo más ventajoso para los madrileños, «con más autonomía y menos presión».
La sociedad de Piqué va a invertir 3.000 millones durante los próximos 25 años en el nuevo Mundial del Tenis. No se descarta que la Davis se mude a Indian Wells a partir de 2022, pues el renovado torneo del futbolista ha contado con un gran apoyo de Larry Ellison, presidente de Oracle y dueño del Masters 1000 de Indian Wells. Se espera que la pequeña ciudad de Lille también reciba a los tenistas más adelante, ya que los organizadores siempre han considerado que está muy preparada para un evento de esta categoría.
Presentación conjunta
En los próximos días se prevé que Comunidad de Madrid y Ayuntamiento organicen una rueda de prensa conjunta con la ITFy Kosmos para desgranar algunas de las claves de la cita tenística en la capital.
Ayer se conoció que el sorteo de la Copa Davis 2019 por BNP Paribas Qualifiers se celebrará del 1 al 2 de febrero de 2019. Es lo único que se mantiene del anterior formato del torneo. Los doce ganadores competirán por alzarse con el trofeo, uniéndose a los cuatro semifinalistas de 2018 –Croacia, Francia, España y EE.UU.– y Argentina y Gran Bretaña, las invitadas.
Los cruces serán Brasil-Bélgica; Uzbekistán-Serbia; Australia-Bosnia Herzegovina; India-Italia; Alemania-Hungría; Suiza-Rusia; Kazajistán-Europa/África; República Checa-Holanda; Colombia-Suecia; Austria-Chile; Canadá-Europa/África y China-Japón.
El presidente de la ITF, David Haggerty, manifestó al respecto, según recogieron las agencias: «No tengo ninguna duda de que las eliminatorias de febrero estimularán la pasión en fanáticos y jugadores, que siempre ha sido una característica de la Copa Davis.Esto llevará a una final que será un magnífico espectáculo deportivo de talla mundial».
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Las ciudades incorporan zonas deportivas abiertas para reducir el sedentarismo urbano
Los espacios públicos están adquiriendo un papel cada vez más activo dentro de las políticas municipales relacionadas con salud y bienestar. En muchos municipios, la instalación de áreas deportivas abiertas forma parte de estrategias destinadas a fomentar hábitos saludables sin depender exclusivamente de instalaciones cerradas o de pago.
El crecimiento de estas zonas responde a una realidad evidente: gran parte de la población pasa demasiadas horas sentada y encuentra dificultades para incorporar actividad física a la rutina diaria. La posibilidad de entrenar en parques o paseos urbanos facilita un acceso más directo y espontáneo al ejercicio.
El entrenamiento al aire libre gana usuarios de todas las edades
Lo que empezó como una iniciativa orientada principalmente a personas mayores o circuitos básicos de movilidad ha evolucionado hacia espacios mucho más completos. Actualmente, jóvenes, adultos y usuarios habituales de gimnasios utilizan estas instalaciones como complemento o alternativa a centros deportivos tradicionales.
Los aparatos para gimnasios en exterior se diseñan cada vez con mayor variedad de usos, incorporando ejercicios de fuerza, resistencia y movilidad dentro de un mismo recorrido. Esto permite adaptar el entrenamiento a distintos niveles físicos sin necesidad de grandes infraestructuras.
Además, muchas zonas deportivas urbanas se integran en parques o áreas verdes, favoreciendo una experiencia más abierta y menos condicionada por horarios.
Materiales preparados para uso intensivo y condiciones climáticas
Uno de los principales retos en este tipo de instalaciones es garantizar su durabilidad. El uso constante y la exposición a lluvia, humedad o altas temperaturas obligan a trabajar con materiales especialmente resistentes.
Las máquinas de gimnasio al aire libre actuales incorporan tratamientos anticorrosión, estructuras reforzadas y sistemas que requieren poco mantenimiento. Los municipios buscan soluciones capaces de mantenerse operativas durante años sin deteriorarse rápidamente.
La resistencia del equipamiento se ha convertido en un aspecto prioritario, especialmente en ciudades costeras o zonas con gran afluencia de usuarios.
Espacios deportivos integrados en la vida cotidiana
Otro de los factores que explica el crecimiento de estas instalaciones es su facilidad de acceso. Al estar ubicadas en espacios públicos, permiten realizar actividad física sin necesidad de desplazamientos específicos ni cuotas mensuales.
Muchas personas incorporan estos espacios a sus rutinas diarias aprovechando paseos, trayectos habituales o momentos de ocio al aire libre. Esto favorece una práctica más espontánea y constante del ejercicio.
Los aparatos para gimnasios de exteriores empiezan así a formar parte del paisaje urbano cotidiano en numerosos municipios.
Nuevos diseños para fomentar la interacción y el uso compartido
Las áreas deportivas abiertas también están cambiando en su diseño. Ya no se plantean únicamente como zonas individuales de entrenamiento, sino como espacios donde conviven distintas actividades y perfiles de usuario.
Circuitos funcionales, zonas de calistenia y áreas de estiramiento se combinan con bancos, recorridos peatonales y espacios verdes para generar entornos más dinámicos. El objetivo es favorecer tanto la actividad física como la interacción social.
Esta combinación contribuye a aumentar el uso continuado de los espacios públicos.
El urbanismo incorpora la actividad física como elemento estructural
La expansión de las máquinas de gimnasio al aire libre refleja un cambio más amplio en la planificación urbana. Las ciudades comienzan a integrar la actividad física dentro del diseño cotidiano de calles, parques y zonas comunes.
El ejercicio deja de entenderse como algo reservado exclusivamente a instalaciones deportivas cerradas y pasa a ocupar un lugar visible dentro del espacio público. Este enfoque busca crear entornos más activos y accesibles para distintos perfiles de población.
La tendencia apunta hacia ciudades donde deporte, ocio y vida urbana conviven de forma mucho más natural dentro del mismo entorno.
