Internacional
MUY GRAVE: Hillary Clinton advirtió a Francia ya en 2009 de las amenazas biológicas de los laboratorios chinos de WUHAN
En un comunicado filtrado del Departamento de Estado de 2009, la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton advertía de que el Instituto de Virología de Wuhan podría dar lugar a una “preocupación por la proliferación de armas biológicas”.
El comunicado, obtenido a través de Wikileaks, fue enviado por el Departamento de Estado en junio de 2009 a todas las embajadas de los países miembros antes de la sesión plenaria del Grupo Australia, celebrada en París del 21 al 25 de septiembre de 2009. El Grupo Australia es un foro internacional de control de las exportaciones organizado para prevenir la difusión de tecnologías e investigaciones que podrían utilizarse en armas químicas y biológicas. Todas las naciones de los Five Eyes son miembros del grupo, incluyendo la Unión Europea, India, Japón y Corea del Sur. China no es miembro del grupo.
El comunicado decía: “Creemos que es importante centrarse en las tecnologías químicas y biológicas emergentes, en las tendencias del comercio de bienes relacionados con las armas biológicas y en las amenazas”.
En lo que respecta a Francia, el comunicado de la secretaria Clinton señaló:
“Estados unidos creyó que los participantes se beneficiarían al escuchar sus experiencias basadas en la asistencia a China en la creación de un laboratorio de nivel de bioseguridad 4 (BSL-4) en el Instituto de Virología de Wuhan desde la perspectiva del control de las exportaciones y la transferencia de tecnología intangible. Estamos particularmente interesados en saber cómo China planea examinar a los investigadores extranjeros que lleguen de países con preocupación por la proliferación de armas biológicas”.
Más ampliamente sobre la cuestión del programa de armas biológicas de China, el comunicado de la secretaria Clinton señaló:
“Estados Unidos creyó que los miembros del Fiscal General de EE. UU. (AG por sus siglas en inglés) estarían interesados en cualquier información que puedan compartir relacionada con China y Corea del Norte, específicamente información relacionada con:
– Los Institutos de Productos Biológicos de China (situados en Pekín y Wuhan), para incluir el análisis de imágenes aéreas, si es posible.
– Su percepción de las actividades de proliferación de armas químicas y biológicas (CBW por sus siglas en inglés) por parte de entidades chinas.
– Su percepción de los esfuerzos del gobierno chino para hacer cumplir sus normas de control de las exportaciones”.
Desde el brote del COVID19 y los interrogantes en torno al laboratorio de Wuhan, Hillary Clinton nunca habló públicamente de estas preocupaciones, sino que atacó a las personas que las sacan a relucir como racistas, y las culpó de los ataques a los asiático-americanos, sin pruebas.
Los 42 Estados que participan en el Grupo Australia son Alemania, Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estados Unidos, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, India, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, México, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumanía, Suecia, Suiza, Turquía y Ucrania. La Unión Europea también participa.
Jack Posobiec
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
