Opinión
NO, aunque sea usted patriota, no hace falta que insulte al Rey
La inveterada imbecilidad de autodenominarse “Patriota” y odiar al Rey con rabia irrefrenable.
Sí, señores. Tal cual se explicita en el titular. Por más que nos esforcemos, se nos escapan entre los dedos de las manos las posibles razones coherentes para decir de uno mismo que ama a España, que el Caudillo nos salvó a todos del comunismo, que el actual régimen pseudodemocrático es la perdición de la Patria… para luego atacar con todo el odio posible y machacar al máximo la figura del actual Rey, Su Majestad Felipe VI, y de su padre, el Rey Juan Carlos I.
Es decir, se nos escapan de las manos las razones… a menos, claro, que, o bien uno sea idiota, en cuyo caso le disculpamos, o bien que sea un traidor, en cuyo caso nos produce la náusea natural, pero que, al fin y al cabo, nos lleva a entender la razón de ser de semejante actitud, aunque sea por un comportamiento deleznable y abominable pero muy extendido entre muchas de las personas que se autodenominan “Patriotas”.
Porque, en realidad, una de las cosas más tristes, y una de las cosas de las que más se aprovechan las hordas rojas es, sin duda, la imponente minusvalía intelectual de la que hace gala una parte importante de la masa “patriótica” española, sobre todo de aquella que se mueve y se deja sentir por las llamadas “redes sociales”.
Es un ultraje, y es un insulto evidente, doloroso e inadmisible que tantas personas -no sé si de buena o mala fe- que se titulan de patriotas dejen sus pensamientos en Facebook o en Twitter -pero en Facebook sobre todo- garrapateados en un español vergonzoso, trufado de faltas de ortografía que avergonzarían a un párvulo y que demuestran una ignorancia y un analfabetismo tan magno y gigantesco que uno no puede por menos de comparar la ortografía patriótica con el Peñón de Gibraltar: ambas dos, cosas enormes y, ambas dos, cosas que nos han sido arrebatadas y parecen irrecuperables. Pero, sobre todo, la ortografía de tanto semoviente patriótico. Esa sí que es inalcanzable.
Lo que parece claro es que, con semejantes mimbres, es imposible hacer una cesta decente. ¿Qué podemos esperar de un personal que tan pronto protesta por la profanación de un cadáver como se medica con lejía para tratar no se sabe muy bien qué trastorno siguiendo los dictados de un sinvergüenza -encima independentista- como el delincuente de José Pamiés?
Y luego tenemos el tema favorito de muchos patriotas. O eso dicen que son: maltratar verbalmente al Borbón. Exactamente de la misma forma y manera que los “rojos” a los que tanto odian. Y siempre, usando como excusa el mismo argumento idiota: ¿Por qué el Rey no hace nada cuando….? ¿Por qué el Rey permite que…? ¿Por qué el Rey no les echa y toma el mando cuando…?
¡Maldición! 40 años criticando la maldita Constitución del 78 y ¡No se la han leído! Básicamente, señoras y señores, el Rey no hace nada PORQUE NO PUEDE.
Puede que además, no le apetezca, no quiera, le parezca todo bien o sea tonto. No lo sé, y no me importa, verdaderamente. Podría ser una eminencia, y seguiría sin poder hacer más de lo que hace.
Porque sí, hace cosas, pero son cosas que entran dentro del Reino de la sutileza institucional… y lo que es sutileza, el pueblo español -el populacho, vaya- carece de ella por un problema genético: el común del español genérico, del montón, el Pérez de turno sería incapaz de reconocer una sutileza aunque la sutileza le diera una bofetada.
Y luego tenemos a los conspiranoicos del postureo borbónico: los que están absolutamente convencidos de que el Rey es mucho más poderoso que el Presidente de los Estados Unidos y ha urdido todas las conspiraciones de los últimos cien años: desde la muerte de Kennedy hasta la de Carrero, pasando por el 11M, el 11S y la “performance” nacionalista catalana. Todo. Todo es culpa del Borbón que, no se sabe bien cómo ni porqué, está detrás de todo aquello.
Lo más grave, en realidad, sigue siendo la ignorancia del pueblo español. Esa petulancia chulesca del “Soy un ignorante y me chuleo de ser un ignorante” y negarse a leer, aprender, averiguar, pero sobre todo, negarse a PENSAR.
Aún así, me gustaría que con estas letras, alguien encendiera la llama del pensamiento neuronal, y le diera -así de ingenuo soy- por seguir el razonamiento que pienso exponerles de inmediato.
Vean, señoras y señores patriotas de buen corazón y mejores intenciones: tienen ustedes derecho a que les guste o no la Monarquía. Tienen derecho a que les guste o no la Dinastía Borbónica -a mí NO me gusta- y por supuesto tienen derecho a criticar a Su Majestad, a su Esposa -pero si tienen ustedes una pizca de honor- háganme el favor de respetar a sus hijas, si no quieren que si me cruzo con ustedes les tumbe de un bofetón.
Pero piensen en lo siguiente: Miren al Gobierno; miren al felón del Presidente, y al ente inefable e indescriptible del Presidente Segundo y su barragana. ¿Saben lo que tardarían esa piara de animales de bellota en proclamar la III República, a imagen y semejanza de la II?
Minutos, señores. Tardarían minutos. Puede que menos.
¿Para qué queremos un Rey? Preguntan.
¡Coño! ¡ES EVIDENTE! Para que estos presuntos delincuentes que gobiernan NO puedan proclamar otra República. ¿Acaso no les parece suficiente?
A MI, SÍ.
Opinión
Cutre sanchismo bolivariano, corrupto y caprichoso. Por Jesús Salamanca Alonso
«Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone…»
Ya no lo pueden ocultar. Se les ha visto enseguida el pelo de la dehesa y han mostrado un alto grado de chulería, bandolerismo e inusual acomodo sin importarles la ciudadanía. Con muy mala fe y peores intenciones, el sanchismo de bragueta caliente ha penetrado en las instituciones como elefante en cacharrería. Y lo han hecho con la colaboración y aquiescencia de esos pequeños partidos asalvajados, sin perspectiva, sin futuro y con miedo a quedar fuera del parlamento; me refiero a los socios del sanchismo, hoy corrompido por los cuatro costados, sin nada que ofrecer y mucho que penar por sus desmanes, presuntos delitos, comisiones ilegales, mordidas brutales, enriquecimiento ilícito, contrabando de joyas y cuentas opacas entre otras gracietas. Ayer decíamos que «el que paga por llegar, llega para robar». Y así ha sido. ¿Ha cambiado algo de ayer a hoy?
Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone, el riesgo de ser juzgado y la garantía de ser un pasante más de centro penitenciario. Solo apreciaremos una brisa de esperanza cuando el castigo de la prisión acoja a los comisionistas, golpistas, francotiradores del deshonor, corruptos, titulares de «offshore» y abusadores aprovechados del Erario Público. Tranquilos que en Hacienda también se refugian algunos, como se ha podido comprobar. ¿Acaso creen que la cúpula del ministerio de Hacienda, recién dimitida, ha dado el paso por deporte? «Átate los machos, María Jesús, que empiezan a sonar esquilas, vociferar denunciantes y llegar documentación a quien debe basarse en ella y después condenar».
La situación política de corruptos, acosadores y jueces responsables se pone interesante. No hay más que fijarse en la judicialización del sobre de Víctor de Aldama. En este sentido, Donald Trump se ha comprometido a que, de no decir la verdad la «cacatúa» venezolana, acabará en prisión. Pero ha ido más lejos el «amenazador» presidente, de ahí que haya comprometido su palabra. Antes o después, y tras ser buenos amigos, Aldama y Delcy han acabado como el rosario de la Aurora. Para quien no lo sepa, o no lo recuerde, Delcy Rodr´guez ha sido la primera responsable de asesinatos, abundante narcotráfico, procuradora de presuntas riquezas con destino a Rodríguez Zapatero y ha saqueado el petróleo venezolano para dárselo a Cuba, lo que ha supuesto un incontable enriquecimiento para ella. Con ese petróleo no se podía traficar.
Me gustaría saber qué ha tenido que ver Delcy Rodríguez en la muerte de Paco Suárez. Tal vez, todo. No lo puede negar. Quizá nada tuvo que ver Zapatero. Yo no le creo capaz, pero no pongo la mano por un sanchista ni para colgar su abrigo. Están empezando a recoger lo que han sembrado. La delincuencia sanchista me agobia, delinquen más deprisa de lo que puedo abarcar. Hoy me entero que PDVSA estaba defendida por Baltasar Garzón; conste que lo cuenta el «Pollo» Carvajal, el mismo que acusa a Garzón de haberse «llevado mucho dinero», pero ni da pruebas ni lo aclara ni lo explica, ¿será que esa información no me ha llegado o es que tira la piedra y disimula la mano?
Tras las fechorías de Delcy, se nota que ha ganado en inseguridad sobre su persona. ¿Venían las «joyas de Nefertiti» en alguna de las cuarenta maletas del aeropuerto? Ha demostrado que colaboró con el PSOE a tiempo total, desde callar trapacerías hasta ocultar las mentiras que se han dicho sobre la falsa liberación de presos por parte de Zapatero y el episodio de Edmundo González, pasando por la posible entrega de mina de otro y joyas sin controlar tras expropiarlas, al menos es lo que cuenta el «Pollo», que más tiene de gallo que de cobardica. Eso, sí, el expresidente, Rodríguez Zapatero, que no vuelva a hablar de liberación de presos bolivarianos porque no lo ha hecho.
Esa falsa liberación y sus amenazas a presos del helicoide, tan solo son palabras vacías del ministro Albares para tapar su propia inutilidad en el exterior. No coincide lo dicho por el «joyero» Zapatero con lo que cuentan los presos y la ciudadanía venezolana. Al «Zapa», como le llaman en Caracas, le consideran una de las personas que más ha colaborado con el régimen y más daño ha hecho a los venezolanos, de ahí su miedo a que hablen Corina Machado, Trump, Edmundo González, Diosdado Cabello y el «Pollo» Carvajal. Ya solo le falta decir a Rodríguez Zapatero que el helicoide y la tumba eran un «resort», un invento de la oposición y un chiringuito financiero para los presos políticos, con ahorro obligatorio.
¿De dónde venía el dinero de las comisiones y mordidas de Rodríguez Zapatero y sus hijas? Canta, canta, José Luis, que te va a arder la lengua. Se habla de unos trabajos, llevados a cabo por las «góticas», que no tenían el valor de lo que ingresaban. ¿Y pensaba ZP que no se iban a investigar esas cantidades astronómicas? Todos sanchistas y «zapateristas» nos toman por imbéciles hasta que alguien los orina en la oreja para que crean que llueve. José Luis estaba convencido que nadie le metería mano por haber sido presidente. Demostraba ser un chulo de estantería, sin más, como Patxi López ante las preguntas del considerado y profesional de la comunicación, Vito Quiles.
A la vista de lo sucedido, estamos ante un mentiroso compulsivo y lo hemos visto en el tema de las joyas: ha dado varias versiones diferentes y difíciles de creer. Es tan torpe que, con tal de que nos creamos sus inventados relatos, lo mismos le da planchar huevos que freír corbatas o arrastrar catedrales. Si bien es tan chapucero y mentiroso como Sánchez, también es falso, corrupto y zángano, además de irresponsable. ¿A quién se le ocurre pringar a sus hijas en su trama, sabiendo que pueden acabar en prisión como él? El tiempo dará fe de cuanto digo. De momento, la doy yo. Al «Bambi» se le ha caído el sombrajo. Hoy tiene menos credibilidad que la directora general de la Guardia Civil, el DAO y la fiscalía general del Estado juntos.
¿Tendrá Zapatero la hombría, categoría moral y dignidad de renunciar al doctorado que la Universidad de León (ULE) le regalo por desconocimiento de sus fechorías y abusos posteriores? ¿Qué mérito y merecimiento tenía este señor? ¿Tendrá dignidad Fernández Mañueco para exigir a la ULE que le retire el doctorado?
Supongo que algo tendrá que decir la Junta de Castilla y León de este caso y de las acusaciones de corrupción al todavía presunto, y tal vez futuro imputado por la UCO, exalcalde soriano.
