Internacional
¡NUEVO ESCÁNDALO POR EL COVID19 EN USA! ¡TRUMP TENÍA RAZÓN! Revelan 30 mil mails ocultos del Dr. Fauci que hablan de la pandemia
En las últimas horas, un escándalo sacudió a todo Estados Unidos: se filtraron y rebelaron más de 30 mil e-mails que recibió y envió el Doctor Anthony Fauci, principal infectólogo de la Casa Blanca y el líder epidemiólogo en la gestión de la pandemia del coronavirus, el cual solía contradecir a Trump.
Los mails están datados, en su mayoría, de enero a marzo del 2020, es decir, a inicios de la pandemia. El más sorprendente de ellos es uno que afirma que “los estudios de función están saliendo tal y como se esperaban en el extranjero”. Estos estudios mencionados son experimentaciones con virus para medir su contagio en humanos, y modificación de virus provenientes del mundo animal. Uno de estos centros, el Instituto de Virología de Wuhan, recibió fondos del Instituto Nacional de Salud estadounidense, debido a las regulaciones de seguridad que prohibían la tan peligrosa práctica en el territorio, más no así en la China comunista.
Es por eso que se produjo un conflicto de intereses entre el Dr. Fauci y las teorías del origen del virus, ya que, de admitir que el virus salió del Instituto de Wuhan, debería él mismo asumir parte de esa culpa y responsabilidad por lo sucedido. En cambio, prefirió contradecir a Trump, a su equipo y a los científicos exiliados y perseguidos en China para abrazarse, junto a los medios de comunicación de entonces, a la causa natural del coronavirus. Hoy, el consenso dio un giro gigantesco hacia la teoría artificial del virus, sobre todo tras la publicación preliminar en el Daily Mail británico de un estudio de importantes científicos que concluye la imposibilidad de que el virus sea de origen natural.

A inicios de la pandemia, y durante todo el 2020 y lo que llevamos del 2021, varios senadores republicanos, como Rand Paul, interpelaron a Fauci por los experimentos en Wuhan y el probable origen artificial del virus, pero el burócrata se apresuraba a desmentir esas teorías acusándolas de “conspiración” con la ayuda del aparato mediático, que lo convirtió en la voz sagrada de la medicina a nivel nacional.
En otro de los mails, el reconocido infectólogo Michael Betts le advirtió, según la evidencia, que el coronavirus solo era mortal en pacientes de riesgo, de avanzada edad o inmunodeprimidos, pero que el uso de la mascarilla y las cuarentenas eran inútiles para la población sana y/o menor a 65 años. El mail se envió el 14 de marzo, y Fauci lo contestó agradeciendo los consejos, los cuales ignoró en forma rotunda.
Los principales medios demócratas como CNN, The New York Times, NBC y otros, se apresuraron a cubrir la noticia ignorando los más polémicos correos, y hablando de correspondencias triviales que involucran al Dr. Fauci.
Fox News, por su parte, entrevistó a la representante republicana Nancy Mace, que afirmó: “Fauci no fue exactamente honesto” con respecto a la financiación del Instituto de Virología de Wuhan, el cual usaba fondos del Instituto Nacional de Salud del doctor, sin control alguno sobre los gastos.
Ciencia vs interés político
Los mails sacaron a la luz el espíritu burocrático y el conflicto de intereses existente en el Doctor Anthony Fauci, además de demostrar que Trump (una vez más) tenía razón. Ben Shapiro, el reconocido abogado, periodista y dueño de The Daily Wire, realizó un hilo con sus conclusiones sobre los mails que se hizo viral en las últimas horas:
“Los correos electrónicos de Fauci solo muestran que Fauci tomó constantemente el camino de menor resistencia: restar importancia a la teoría de fugas de laboratorio de Wuhan, obligar el uso de mascarilla, luchar militantemente contra Rand Paul por la inmunidad post-covid a pesar de que sabía más (Paul tenía razón).” Dijo en su primer tuit.
Continuó: “Fauci no seguía la ciencia como objetivo principal. Era un institucionalista burocrático, que es precisamente lo que cabría esperar de un burócrata de carrera. Es por eso que fue una locura que los medios lo santificaran como un innovador narrador de la verdad solo para molestar a Trump”.
Por último, dijo: “Ahora, creo que deberíamos tener un poco de gracia para las personas que se enfrentan a situaciones novedosas, como lo hizo Fauci al principio. Pero es difícil tener gracia a medida que pasa el tiempo y esas personas continúan promoviendo falsedades que SABEN que son falsedades.
Fauci era simplemente el John Roberts de la salud pública: un tipo que intentaba proteger una institución sin tener en cuenta el propósito de la institución en sí.”
En las redes sociales, los influencers y seguidores de Trump acuñaron el término “Faucism”, que es un juego de palabras entre fascismo y el apellido del burócrata/doctor.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.


