Internacional
Otra vuelta de tuerca: El europarlamento pretende declarar el aborto como un “derecho”
Previsiblemente el pleno del Parlamento Europeo del 23 de junio votará el llamado ‘informe Matic’, una verdadera ‘arma de destrucción masiva’.
El informe lleva por título oficial “situación de los derechos y de la salud sexual y reproductiva en la UE bajo la perspectiva de la salud de las mujeres”
Lo más grave del informe es que considera el aborto como un “derecho” cuando el aborto no ha sido considera NUNCA como un derecho en el ámbito internacional. A pesar de eso afirma lo siguiente:
«Considerando que los derechos sexuales y reproductivos (SDSR) están protegidos como derechos humanos en el derecho internacional y europeo (…) son derechos fundamentales de las mujeres que deben ser potenciados y no pueden en ningún caso ser atenuados o retirados».
En este sentido, propone el aborto sin restricción alguna:
«La eliminación de todas las barreras (…) sin limitación de los plazos y de los motivos para acceder al aborto» (…) sin períodos de espera (…) sin asesoramiento obligatorio y sin autorización de terceros o pruebas médicamente innecesarias”
O sea, no a la ecografía, violando su derecho al consentimiento informado. No al ‘defensor del no nacido’ institución alemana mejorable, pero que al menos sirve algo de contención. No a los 3 días de reflexión españoles ni al muy mejorable sobre con información de alternativas.
Y además, establece el compromiso de todas las agencias e instituciones europeas en la “promoción universal y el completo acceso” a los servicios de salud y derechos sexuales y reproductivos.
Además, como es sabido, el aborto -asi como la Sanidad- es un asunto de los estados no ‘comunitarizado’. Es decir, la Comisión Europea no tiene competencias.
Así lo recordó la Comisaria para la Igualdad, Hellena Dalli, el pasado 9 de marzo:
“Los poderes legislativos en materia de derechos y salud sexual y reproductiva, incluído el aborto, es materia de los estados”
Pero si el aborto se enmarca en el ámbito de los Derechos Humanos, entonces la Comisión sí tiene competencias y puede forzar a todos los estados miembros a establecer legislaciones acordes a los ‘derechos humanos’.
De aprobarse el informe Matic, los estados miembros no sólo perderían soberanía sino que se verían forzados a tener legislaciones de aborto a petición sin restricción alguna. La reciente prohibición polaca al aborto eugenésico, por ejemplo, quedaría en su suspenso si el aborto es considerado un dferecho humano.
Pero el aborto no es el único tema conflictivo de este polémico informe. Te resumo lo más destacado:
- Elimina el derecho a la objeción de conciencia del personal médico, un derecho reconocido en el art. 10.2 de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE
- Píldora sin prescripción médica y sin información de la eficacia ni de los efectos secundarios. Lo justifican porque las “creencias personales” de los médicos no pueden negar estas prácticas. A esto lo llaman “contracepción moderna”.
- Niñas contracepcionadas. El informe habla de la contracepción de las mujeres “a lo largo de su vida”, incluyendo a las menores. Por supuesto sin consentimiento ni conocimiento de sus padres, violando la patria potestad, un derecho de la infancia.
- Adoctrinamiento de género en las escuelas. Propone “educación sexual comprensiva” desde primaria “sin informar ni requerir el consentimiento de los padres”. Nueva violación de la patria potestad.
- Vientres de alquiler. Derecho a tratamientos de fertilidad sin prescripción médica y sin informar sobre su eficacia y sus efectos secundarios. También ‘derecho’ a los vientres de alquiler para satisfacer el ‘derecho’ a la maternidad de las mujeres.
- Agenda LGTB: derecho a la orientación sexual e identidad de género. El concepto de salud y derechos sexuales y reproductivos incluye el cambio de sexo, incluído en menores.
Por supuesto, ni una mención en el informe al no nacido y sus derechos. Tampoco al hombre, copartícipe en la gestación.
Es probablemente el proyecto más agresivo que se haya presentado jamás en el Parlamento Europeo.
Hay varios grupos que ya se han posicionado en contra, otros se muestran entusiastas. La única manera de parar este informe radical e ideológico es que el Partido Popular Europeo (PPE) vote en contra.
CitizenGO ha lanzado una campaña mundial para pedir a los indecisos del PPE que voten en contra. Si quiere, puede sumarse ahora haciendo click aquí.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
