Sociedad
Pablo Iglesias: «Los hombres feministas follamos mejor»
Masculinidad y feminismo son compatibles, según Pablo Iglesias: es la «masculinidad feminista». El líder de Podemos acuñó este término en una entrevista difundida a finales de noviembre del año pasado, unas semanas antes de que se acogiera a la baja por paternidad para hacerse cargo del cuidado de sus hijos, que nacieron de forma prematura.
En una entrevista con el psicoanalista y escritor Jorge Alemán, en la que se abordaron distintos aspectos de actualidad, el líder de Podemos defendió la vigencia del feminismo, una de las señas de identidad del partido morado.
Según Iglesias, el hombre debe ser feminista, pero sin dejar de lado su masculinidad. El líder de Podemos, socio del Gobierno de Pedro Sánchez, apuesta por «Un feminismo que no anule o tire por la borda los elementos de la masculinidad, pero que los haga compatibles».
«Hay una frase que utilizan los sectores más gamberros del movimiento feminista que a mí me encanta», añade Iglesias en su conversación con Jorge Alemán. «Dice: los hombres feministas follamos mejor. Creo que ahí están señalando claramente un tipo de masculinidad feminista».
En otros discursos públicos, el líder de Podemos ha explicado que la idea de república que defiende su formación apela a «los valores de feminismo, que lo están impregnando todo». A su juicio, la revolución de las mujeres es la que está poniendo sobre la mesa la cuestión social. «No son los sindicatos de clase los que pelean por la igualdad sino el movimiento feminista, que dio una lección en la huelga general del 8 de marzo», llegó a afirmar.
Cabe destacar que, durante su comparecencia ante la Comisión que investiga la financiación de partidos políticos en el Senado, en diciembre, Iglesias se vio obligado a pedir disculpas por unos comentarios machistas que realizó hace dos años en un chat privado sobre la presentadora de televisión Mariló Montero, de quien dijo que la «azotaría hasta que sangrara».
«Siento mucha vergüenza de haber hecho en un mensaje de Telegram privado una broma machista imperdonable. A veces he hecho comentarios que cuando lees después dices: es impresentable. Ahí lo que uno puede hacer es pedir disculpas y decir: Lo siento mucho y esto lo hice mal», se justificó Iglesias en el Senado.
Mariló Montero no aceptó estas disculpas: «Las disculpas no significan lo mismo que el perdón. Disculparse de algo significa que no sientes lo que has hecho y perdón es que te arrepientes de algo que reconoces haber hecho. Él ha elegido muy bien el pedir disculpas y ha evitado pedir perdón».
Estas revelaciones sobre la supuestas habilidades sexuales de los hombres feministas se conocen el mismo día que regresa a la actividad política la portavoz de Podemos en el Congreso, Irene Montero, tras su permiso de maternidad.
«La vida, en el centro» es el nombre de este acto con militantes elegido por Montero para su reaparición. Recuperar el espíritu del 8 de marzo a dos meses de la próxima «huelga feminista» es el llamamiento que lanzará Montero para plantar cara a los «odiadores profesionales que la única opción que plantean como proyecto de país es el odio al diferente».
Ella misma en un mensaje en su cuenta de Facebook el pasado 3 de enero identificaba así al partido de Santiago Abascal después de que Vox abogara por eliminar ayudas económicas para combatir la violencia machista. Montero vuelve a la política tras varios meses dedicada al cuidado de sus hijos que nacieron de forma prematura el 3 de julio pasado.
Una tarea de la que ahora se ocupará el líder de Podemos, Pablo Iglesias, con quien se ha repartido al 50 por ciento el permiso de paternidad; algo que la formación morada reivindica como ejemplo de conciliación.
España
Se les acaba la alfalfa en el pesebre. Por Jesús Salamanca Alonso
.«Es un hecho que la afiliación sindical ha descendido del año 2000 para acá; son los sectores de servicios los que acaparan mayor afiliación: educación, biblioteca, etc. Hoy no supera el 12-13% y bajando, según la OCDE»
El pesebre sindical se va quedando sin alfalfa. Al sindicalismo en desuso, consagrado casta y de buen vivir se le acaban los haces de alfalfa como a los aviones de ciertos países, que se van quedando sin queroseno de reserva. Sea por improvisación de los Gobiernos, mala gestión de las políticas o simplemente la conflagración de una guerra inesperada, el caso es que quienes comían ya no comen, al igual que los que vivían del lujo, malgastando fondos de la Junta de Andalucía o del Fondo europeo ya no vive igual y comprueba como Anticorrupción, la UCO o Hacienda le tienden trampas. Algunas iguales a las que tienden a los contribuyentes, que ponerlas las ponen.
Hacienda, la UCO y la Fiscalía Anticorrupción lleven a cabo una investigación en profundidad sobre la opacidad del patrimonio sindical y, en algunos casos, el de los líderes que llevan años enclaustrados con tumbona, porrón, cacahuetes y naipes de ocio alargado. Algunas sanciones a esos sindicatos machistas, privilegiados y casta se han pagado con patrimonio sindical, cuando las sanciones han sido aplicadas por la mala gestión efectuada. No echen en saco roto cómo uno de esos sindicatos amamantado por el Erario Público pagaba a su gente viajes al Caribe con cargo de los fondos que recibía de la Junta de Andalucía. Investiguen, investiguen, verán como no es necesario que me retracte.
Durante muchos años han vivido de los presupuestos y del dinero público. Ahora parece que el grifo se queda sin agua o tiene fugas por otros sitios. Grifo sin agua y vaca sin leche ya se sabe. Han tirado tanto de la ubre que no da más de sí. Están obligados a pedir perdón a los trabajadores por usos y representación fraudulenta. En España, entre los trabajadores de 25 a 44 años, está afiliado a un sindicato el 18% de los empleados a tiempo completo. Parece que ese porcentaje desciende al 10% entre los trabajadores que trabajan parcial. Es un hecho que la afiliación sindical ha descendido del año 2000 para acá; son los sectores de servicios los que acaparan mayor afiliación: educación, biblioteca, etc. Hoy no supera el 12-13% y bajando, según la OCDE.
«Más allá de su función institucional (…), el grado en que los trabajadores deciden afiliarse a un sindicato refleja su nivel de identificación con estas organizaciones y la capacidad de éstas para atraer y retener nuevos miembros. En los últimos años, diversos estudios han señalado un proceso de debilitamiento de la afiliación sindical en muchas economías avanzadas, especialmente entre los trabajadores más jóvenes y aquellos con trayectorias laborales más inestables». Eso se debe a una transformación estructural del mercado de trabajo, el aumento de la temporalidad y una mayor rotación en el empleo, así como por los cambios habidos en las relaciones laborales.
El nivel de identificación en España con este tipo de organizaciones no supera el cuatro por ciento. Están obligados a cambiar su estructuración, su dedicación al afiliado o usuario y a un aumento de las exigencias para la mejora de sus servicios. El gran logro del siglo XXI se habrá alcanzado cuando aprendan a mantenerse con sus propios presupuestos para ganar independencia respecto al Estado. Ahora es ese momento: vivir de sus afiliados y mantener sedes y servicios de ellos, ajenos al Estado y a las empresas. «Han vivido del robo y la venta de los trabajadores y se han dado lujos de los que se privaban los trabajadores: mariscadas, vicios mayores, orgías a destiempo, etc.», dice E. San Román, afiliado hasta su desengaño.
Ahora empezarán las huelgas que llevan años sin hacer porque, estando lleno el buche, no dan ganas de algaradas ni de quema de contenedores. Les interesan más sus intereses y llenar sus bolsillos que las necesidades de los trabajadores. Movilizaciones las llaman, pero solo recurren a ellas si les tocan el bolsillo. ¡Vividores a trabajar! Castilla y León se han comprometido a quitar las subvenciones a los sindicatos y a enseñarlos a vivir de lo que generen. Ya lo hizo en la legislatura anterior, pero solo mientras VOX permaneció en el Gobierno. Si se ha hecho en casi todos los países, ¿por qué en España seguimos sin evolucionar, pringados en naftalina y con estructuras sindicales anquilosadas? A Alfonso Fernández Mañueco le hemos dado un plazo prudencial para cerrar el grifo de las subvenciones inútiles, que las hay, y muchas. Si no lo lleva a cabo tendrá que soportar movilizaciones de la ciudadanía que produce y si no, al tiempo.
Mientras este tipo de sindicatos no cambie y se modernice, solo merecen patatas cocidas (marraneras) y no tantas gambas. ¡Ya está bien de fiestas! Para el 1º de mayo ya está organizado el comité de seguimiento para comprobar cómo desciende el «montante gambeto» de España. Contabilicemos gambas y liberados.
