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España

Pilar Rahola propone usar el Valle de los Caídos para celebrar la fiesta del Orgullo Gay

Redacción

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Pilar Rahola encarna a uno más de esos pseudointelectuales cuya utilidad al sistema resulta inversamente proporcional al que ellos creen representar. Tontas útiles como Rahola son muy provechosas para todas esas fuerzas e intereses que utilizan y luego desechan a quienes sobreponen las convicciones y los principios al medro profesional y al dinero. Las contradicciones son tantas en Pilar Rahola que enumerarlas una tras otra resultaría una labor imposible.

Las filias y fobias de Rahola son feroces. Ella es capaz de cambiar rápidamente su agreste nacionalismo y su progresismo de salón por un internacionalismo cósmico cuando se trata de respaldar los intereses del sionismo o de justificar las políticas que durante años han reducido a los catalanes no separatistas al papel de parias en su propia tierra. Y no sólo eso. Pilar Rahola denuncia la peligrosidad del islam, pero ataca de forma inmisericorde a quienes se enfrentan radicalmente a él desde posiciones ideológicas distintas a la suya. Porfía contra la presencia de islamistas en Cataluña, pero apoya a la casta que los ampara y protege. Levanta su espada justiciera contra los supuestos crímenes del franquismo y da soporte moral a los crímenes contra la población palestina. Combate con pluma ácida la presencia del hiyab en los espacios públicos y dedica tintas de mermelada al mismo sistema que convierte en derecho la islamización de las calles catalanas. Se alarma ante los escasos pertrechos morales que parapetan a la sociedad española y acude como ‘show business’ a los programas más zafios, repulsivos y rastreros de las televisiones privadas. Reivindica las buenas formas a los políticos y todo en ella es un monumento a la zafiedad, el espantajo, lo grotesco y el histrionismo. Todo pues en Pilar Rahola es freudiano y contradictorio, odioso y malintencionado, sectario y ambiguo.

Pilar Rahola suele recurrir al victimismo histriónico para dar volumen a sus posiciones. Personajes tan hueros y extravagantes como Pilar Rahola son muy útiles a la casta. La cuestión es que el fenotipo político que representa forma parte del exorno floral de este sistema, una concesión extravagante a la galería democrática, a la pluralidad ideológica, un remedo inofensivo e inoperante que el sistema tiene que llevar a cuestas para esconder sus grandes miserias y sus grandes mentiras.

La fiesta del Orgullo Gay en el Valle de los Caídos

Tras la exhumación de Franco del Valle de los Caídos, se abre el debate de qué se podría hacer con el monumento. Pilar Rahola ha hablado de diferentes propuestas, como un museo de la conciliación y memoria histórica. «También podría ser el escenario de fiestas vinculadas a los derechos civiles, como la fiesta del Orgullo Gay o de los derechos de la mujer. Todo lo que el brutal dictador intentó destruir», ha añadido.

La catalana ha criticado, también, que Luis Alfonso de Borbón cargara con el ataúd de Franco. «Es como si el primo del primer ministro alemán llevara el féretro de Hitler», ha comentado.

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4 Comments

4 Comments

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    Jesus Sanchez Fernandez

    02/11/2019 at 13:34

    ¿Cómo se pueden hacer esta clase de declaraciones? ¿Hasta donde llega las rayas rojas.

  2. Avatar

    juanjomenendez

    01/11/2019 at 21:08

    La demencia senil hace estragos…

  3. Avatar

    Harto de Tontos

    31/10/2019 at 12:11

    Pueden ir todos a casa de su puta madre a hacer fiestas

  4. Avatar

    Carmelo Cotón

    31/10/2019 at 10:24

    Hija de la grandísima puta.

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España

Castilla y León: sin candidatos votables que inspiren confianza. Por Jesús Salamanca Alonso

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«No hay a quien votar en Castilla y León. Mejor que cierren la comunidad y nos asimilen a la pujanza de Madrid. Total, toda nuestra juventud acaba haciendo vida allí»

Hay cierto miedo escénico y preocupación en el Palacio de la Asunción de Valladolid ante las elecciones del próximo 15-M porque el presidente, Fernández Mañueco, no las tiene todas consigo, además de su conocida inseguridad que le acompaña desde siempre. Su imagen le delata, lo mismo que delata al candidato del PSOE su candidez autonómica y a Pollán (VOX) su oculto leonesismo, ya en franca retirada. A los tres líderes les importa poco Castilla, poco León, pero sí su poltrona y la nómina, ese veneno que inocula la política. La incertidumbre que genera UPL, la indefinición de Se Acabó la Fiesta (serio candidato para la juventud universitaria) y el desconocimiento de lo que pueda pasar con las formaciones minoritarias es otro añadido que ocupa más que preocupa y que puede complicar la escena final.

A pesar de lo expuesto, no hay una formación seria a la que se pueda votar como ha quedado demostrado en Castilla y León. La partitocracia ya harta en todas las comunidades y siempre pretenden seguir los mismos. ¿Por qué será? Mañueco ha sido un fracaso rotundo y sigue erre que erre. Su fracaso más sonado lo tuvo cuando fue consejero de Justicia e Interior, sin competencias y siempre en la tumbona.  No hay una verdadera democracia. Todo lo fían a los partidos y no a las personas. Lo que no entiendo es cómo la seriedad de Juan Vicente Herrera Campo consintió semejante estupidez y situó a este muchacho frente a la nada y el ninguneo. ¿Consejería de Justicia, qué Justicia? ¿Y de Interior sin Policía autonómica? Al menos no se corrompió y tampoco su sucesor.

Si miras a la «derechita cobarde» es más de lo mismo y eso supone la nada como perspectiva de futuro; bien es cierto que la comunidad prepara sobremanera a la juventud, pero ésta acaba marchándose fuera de las nueve provincias: preparamos excelentes profesionales para que otras comunidades se aprovechen de ellos sin coste añadido, hablamos de Madrid, Barcelona, Valencia, Vascongadas… ¿Cuántos universitarios se quedan en su tierra? Sí, muchos se van y lo hacen porque hay falta de industria, déficit de infraestructuras y muchas promesas vanas de la «derechita cobarde» desde que Aznar acusara falsamente a Demetrio Madrid para ocupar él un sillón que no merecía. Si juntamos todo lo dicho, la derecha no nos sirve en Castilla y menos en León. Eso sí, al menos no se han corrompido como los integrantes del Gobierno central, o al menos no ha transcendido si lo han hecho

Con el PSOE no podemos fiarnos. Hemos visto lo que ha pasado en el Gobierno central y preocupa que los de aquí sean buenos alumnos y aprendan a falsear todo y a negar evidencias, reinterpretar la Constitución y dotar de indignidad a las instituciones. No hay más que mirar al Constitucional, al fiscal general del «Establo», al ministerio de Transportes, a Interior, al griterío grotesco de Igualdad, al enchufe de prostitutas como si fueran funcionarias de oposición, etc., etc. Sorprende que no haya habido dimisiones en los diferentes ministerios y entre sus titulares. ¡Que poca dignidad tienen ya! Lo último desquiciante ha sido meternos en la guerra y sacar ese ¡No a la Guerra! Tras meternos de lleno en ella, hemos visto en las manifestaciones algunos letreros que ponía ¡No a la Guarra! Sin duda, alguno debería volver a la escuela, salvo que se refiriese a otra cosa. Más indignidad a la falta de credibilidad sanchista. ¿Y las famosas pulseras del ministerio de Igualdad compradas en un Todo a 100 o algo así?

También podríamos hablar de las denuncias falsas y su apoyo por parte del Gobierno desquiciado, la irregular y maliciosa regularización de inmigrantes, el descrédito de la «cátedra» de doña “Pelela” Gómez y hace unos días (publicado hoy en prensa) nos enteramos de la fiesta con cocaína del diputado Felipe Sicilia, la desaparición del atestado de la fiesta ilegal y los 59 viajes del Falcon (con viajeros concretos), que se declararon secreto de Estado, por poner ejemplos cercanos en el tiempo.

No podemos fiarnos por si copian al y del sanchismo degenerado y mucho menos si copian al DAO (Degenerado Asociado a Organismo policial) de la Policía, que también actuó en Valladolid y que ha dejado a la hoy Policía Política de Marlaska más degradada que el sector sanchista de los «diputeros» del Congreso. Tampoco podemos perder el tiempo votando sanchismo pro-etarra acogido a EH Bildu, ni a SUMAT, que resta más que suma o a esos minoritarios de los que no conocemos a sus líderes ni futuros procuradores. Sí, en Castilla y León son procuradores, no diputados, aunque no sé por qué conservaron la denominación franquista, más elegante sin duda que el vocablo diputado o, en algunos casos, «diputero o diputera».

¿Y con VOX? ¿Quién va a votar al sátrapa Abascal? En esa formación no hay cuadros solventes para la gestión. Se está viendo en Aragón, Extremadura y casi con toda seguridad lo presenciaremos en las Cortes de Castilla y León no tardando. Ya salieron del gobierno despavoridos, demostraron que no tenían ni banquillo y mintieron al decir que el PP seguía abriendo camino a la inmigración. El caso era justificarse para salir airosos ante la población. Muchos ciudadanos volcaron sus esperanzas en VOX y quedaron defraudados a los pocos meses. Ahora con la división existente se incrementa la desconfianza. No conocemos a los futuros procuradores de VOX, por eso no se les puede votar. Conmigo que no cuenten.

Para muchos ciudadanos, ver enfrentados a las dos derechas es una agonía inexplicable como si la maldad quisiera que el demonio (Sánchez) siguiera en «Moncloaca» fabricando bulos y revolcándose en el fango de la mentira, la malversación, el aprovechamiento y la prostitución descontrolada, incluso en el fango del latrocinio más vulgar de las mordidas y comisiones.

Razón tenía Koldo cuando decía: «Soy socialista, no puedo ser feminista». Claro que peor es lo que decía el DAO en los prostíbulos de Valladolid. Lo publicaremos antes de que “El Pollo” Carvajal se lleve por delante a Iglesias, Errejón, Monedero y otros del salpicadero.

De los localistas mejor no hablar. Ni sabemos sus objetivos, ni los conocemos, ni sabemos por qué se presentan, ni…, ni… No hay a quien votar en Castilla y León. Mejor que cierren la comunidad y nos asimilen a la pujanza de Madrid. Total, toda nuestra juventud acaba haciendo vida allí. Mejor que votarlos, yo los botaría. Tan sólo un candidato se ha acercado a mí, hoy por la mañana, y con suma educación me ha pedido que cogiera su propaganda política y así lo he hecho: era de la coalición IU, Equo y no sé qué más. Agradecido, pero no puedo votar eso, tampoco conozco a nadie. Mejor, lo dejaré para cuando tangamos democracia, en vez de partitocracia. Mi urna la pueden romper.

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