Opinión
Políticos tontos, maleducados e ignorantes. Por Jesús Salamanca Alonso
Pedro Sánchez no dudó en salir a los medios de comunicación para exponer que era una ley progresista y que sería vanguardia, además de imitada en otros muchos países.
Cuando empiezo a escribir este artículo compruebo que ya son 391 las personas que se han beneficiado de la Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual. Para ser más precisos: ese es el número de delincuentes sexuales condenados que ya han encontrado rentabilidad y provecho en la tan manida Ley Montero o del «Solo sí es sí». Bien es verdad que no solo ella es la culpable del desaguisado, sino que lo es todo el Gobierno que la aprobó en Consejo de ministros. En ningún momento ha faltado el apoyo de «la banda de la tarta», con sede en el hoy Ministerio de Violaciones.
Cabe destacar que el mentiroso de Moncloa — recientemente plantado por Mohamed VI en Rabat y ninguneado en el Foro de Davos– no dudó en salir a los medios de comunicación para decir que era una ley progresista y que sería vanguardia e imitada en otros muchos países. ¿Se puede ser más ignorante? Pues parece que no porque el presidente «cum fraude» se la ha tenido que envainar. Ni siquiera sabía que el «consentimiento» era el eje de la ley anterior en el Código Penal.
La ciudadanía ha acabado por apuntarle con el dedo ante la desprotección que sufren las mujeres, el amparo de los violadores, el trato generoso a los agresores sexuales y los numerosos improperios que le han dedicado millones de mujeres, a repartir entre la zángana «ministra de violadores» con su séquito de incompetentes «tarteras», vagas cargas públicas y el propio presidente. No deberíamos olvidarnos de las alabanzas que, de forma ruin e ignorante, han lanzado las ministras, Pilar Alegría e Isabel Rodríguez en su momento.
Esa ley contra la protección de las mujeres no deja de ser el prototipo del despropósito gubernamental. Más de treinta violadores están en la calle, incluso esa ley chapuza ha rebajado la pena a un violador que estaba en búsqueda y captura desde hace dos años. Añadamos a ese despropósito el hecho de que otro violador amenazó a su víctima con matarla tan pronto como diera con ella. Eso parece que lo denominan «logros» las mamertas de Unidas Podemos: ¿Acaso no recuerdan a la tal PAM, secretaria de Estado del «Ministerio de Violaciones», o la soberbia de la «ministra de violadores» para defender lo indefendible?.
No duden en leer un extraordinario artículo de Ignacio Fernández Candela, publicado en varios medios, y cuyo título es «Se lio la gorda». Y no es que haga referencia a la mastodóntica y voluminosa corpulencia de la tal PAM (la misma que llamó «puta coja» a la compañera de partido que le hacía competencia en Galicia), sino que la lio con la opinión miserable que difundió, no sin carga de mofa y desprecio, por lo que dijo, cuánto dijo y cómo lo expuso. A una ignorancia así, solo llegan su jefa directa, Irene Montero.
Han cometido una aberración legislativa que ya fue advertida en dieciséis informes emanados de diferentes órganos; hasta la ministra, Carmen Calvo, y el exministro Juan Carlos Campo, hoy magistrado del Tribunal Constitucional, incidieron en que iba a ser una catástrofe. Pues ahí la tienen. ¿Va a dimitir la «ministra de violadores» como titular del «Ministerio de Violaciones»?
El miserable despropósito de la ley del «Solo sí es sí» lo van a pagar, bien sea en breve o cuando la ciudadanía dé el puntapié a los mamertos de la izquierda atrabiliaria. Algunos, no estaría de más que alquilaran chabola en la Venezuela bolivariana del asesino y narcodictador e inmaduro, Nicolás. «¡El “karma” nunca permanece insensible!», decíamos en otro artículo.
Esa rebaja de penas ya se ha extendido por todo el territorio nacional. No hay condenado que no haya solicitado la correspondiente revisión de su pena porque a los actuales condenados les corresponde la aplicación de la nueva ley de horquilla inferior y de tratamiento más fácil. Me resulta inaguantable la ignorancia de la tal Rosell diciendo que «la revisión no afectará a más de una treintena». Esta muchacha no sabe contar o faltó al cole el día que se impartió el contenido de la suma. ¿Se puede ser más ignorante, por muy juez que sea la señora? Empiezo a pensar que Rosell aprobó las oposiciones a Judicatura el año que solo hubo tómbola y no tribunal. Con razón dice el juez Calatayud que «Tenemos a los políticos más tontos y maleducados de la historia».
Los agresores sexuales han triunfado con la ley del «Ministerio de Violaciones» y del Consejo de ministros porque son beneficiarios de ella; ya tiene fieles compañeros la «ministra de violadores» más negligente, torpe, irrisoria y necia de la historia para «regresar a casa sola y borracha». El esperpento de ministra y zángano personaje no dudó, en su momento, en zanjar la cuestión como «propaganda machista». Es difícil ser más calamitosa, indigna, soplagaitas, machista, soberbia y despreciable. El daño ya hecho otorga derecho a la ciudadanía para hacer mofa permanente, así como el lanzamiento de improperio contra el personaje machista e indecente mamerta que ha despreciado a las mujeres.
En fin, la revisión de condenas por parte de los tribunales acaba de empezar. A ver por dónde salen en la corrección de la ley. Quiero pensar que a este Gobierno le quedan tres festivos y seis domingos porque está incapacitado para gestionar con acierto cualquier evento o cuestión, incluida una comunidad de vecinos.
Mohamed VI ya ha dado por amortizado a Pedro Sánchez y su Gobierno. Hace meses que está loco por entrevistarse con Núñez Feijóo para saber si le van a seguir financiando las vallas, la policía y el freno a las pateras. Está previsto que Mohamed VI lance contenido del «Pegasus» sobre Pedro Sánchez y su aturdida media naranja.
No hay duda de que se hunde el Gobierno socialcomunista tanto en el interior como en el exterior. Y es de agradecer. Díaz Ayuso ya tiene preparada la lluvia de «galápagos» contra el indecente Sánchez y sus dos mentirosos gobiernos.
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso
«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.
