España
¿Qué haría Pablo Casado si llegara a su casa y hallara a su mujer en la cama con otro? Cambiar la cama

[sc name=»li1″ ]La oscura neblina que domina al PP desde la llegada de Pablo Casado a la Presidencia se ha intensificado desde la aciaga noche electoral del domingo. La congénita debilidad del PP de Casado lo aleja de cualquier posibilidad remota de vencer a la izquierda. han escanciado el resultado de cualquier elección: la derecha española no es ya alternativa de nada ni de nadie.
La campaña electoral del PP en Cataluña ha sido prácticamente inexistente, a pesar del buen hacer y de la honradez de su candidato. El perfil bajo que ha mostrado la formación política, muchísimo más preocupada de evitar el sorpasso de Vox que de enfrentarse al independentismo, ha transmitido una imagen de profunda desolación y desesperanza ante el futuro de este partido.
El líder del PP catalán, Alejandro Fernández, recurrió a dos proscritos por la dirección nacional del partido, en diferentes épocas y presidencias, como Cayetana Álvarez de Toledo y Alejo Vidal Quadras, que son todavía referentes del constitucionalismo. Cayetana Álvarez de Toledo considera que Pablo Casado ha defraudado las esperanzas depositadas en él. La diputada del PP por Barcelona, y ex portavoz del grupo en el Congreso apunta también que los liderazgos existen y que las decisiones estratégicas en Cataluña, así como el discurso de campaña, que ha sido errática, es responsabilidad de Pablo Casado.
El líder del PP ha acreditado su incompetencia y su falta de credibilidad. Es urgente su revelo al frente del principal partido de la oposición salvo que se pretenda la caída libre del partido que tibiamente ya ha comenzado. Los dirigentes regionales del PP acreditan una alarmante ceguera política si no aceleran la sustitución de Casado. Eso o que el ‘sorpasso’ de Vox en toda España sea ya cuestión de meses. Pero nadie moverá un dedo. Hace tiempo que la pulsión al suicidio de la derechoide española escapa a todo razonamiento lógico. El PP, con Casado al frente, quiere suicidarse, y no hay nada que pueda detener a un suicida resuelto a poner fin a su existencia. Es comprensible que los más razonables, que haberlos haylos dentro del PP, miren a Galicia como la única posibilidad de que Casado termine volando el partido y suicidándolos a todos.
El PP no ha superado los tres diputados en el Parlament, uno menos de los que consiguió en 2017. En vez de hacer autocrítica y atenerse a un diagnóstico real, pedir disculpas por la infame campaña realizada, Casado ha recurrido a la extravagante teoría de que la culpa del fracaso en Cataluña la tiene Bárcenas y todos los presidentes que le han precedido. No solo eso, sino que justifica su incompetencia política exorcizando al «maligno» pasado: el de las victorias electorales de Aznar y Rajoy, que él todavía no ha conseguido. Y lo que resulta aún más abracadabrante es que piense que cambiando de sede puede enterrar todos los problemas estructurales que arrastra el PP desde hace años y que él tanto ha agigantado. Su delirante pretensión de trasladar su responsabilidad personal a un bien inmueble lo acredita como más como un chufla que como el líder que necesita en estos momentos la derecha española. Más o menos como si Casado llegara a su casa, se encontrara a su mujer encamada con otro y pretendiese zanjar el asunto… ¡cambiando la cama!
La vía Illa está pactada y va “contra la Constitución para conseguir su mutación», ha alertado Álvarez de Toledo sobre un posible entendimiento entre el PSC y Esquerra Republicana tras los comicios. La parlamentaria ha calificado al presidenciable socialista, Salvador Illa, como «testaferro del nacionalismo» equiparándolo a Pasqual Maragall y José Montilla.
En ese contexto de incertidumbre, la oposición del PP en Cataluña ha sido reducida a la mínima expresión. Casado no se da por aludido y sigue erre que erre en su propósito de echar en los brazos de Vox a los millones de votantes que ha tenido siempre el partido fundado por Manuel Fraga. Es lo que busca Sánchez. Nada favorece más a la izquierda que tener una muleta como Vox y un tonto útil al frente del PP.
De acuerdo a la Constitución, los partidos son instrumentos para la participación política. Una buena o mala oposición es la que hace que tus rivales ganen o pierdan elecciones. Con Casado haciendo de palanganero de Abascal, nos tememos lo peor. No hay recambio visible a Sánchez. Si alguno tenía alguna esperanza de un cambio de Gobierno, olvídese. Arranca el comité ejecutivo y Casado culpa de su fracaso en Cataluña al pelo canoso de Bárcenas, al bigote de Aznar, a las recias patillas de Hernández Mancha, al fantasma de Moctezuma y hasta a los siete niños de Écija. El PP no sobrevivirá a esta encarnación de Don Oppas trasladada a la derecha española. El PP necesita a un líder que, si llega a su casa y encuentra a su mujer en la cama con otro, decida hacer algo más que cambiar la cama.
Alicia Roffé Gómez.-
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






