Connect with us

Más...

Salta la llama yihadista en Cartagena: Artefacto explosivo y agresión islámica a la oposición vecinal a una nueva mezquita

Published

on

También ellas, las pacíficas practicantes de "la Religión de la Paz" se suman a la agresión
Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

La Tribuna de España (Reproducido).- Lo publicábamos, ayer mismo, en La Tribuna de España; y el pasado viernes en La Tribuna de La Provincia de Cartagena: la invasión musulmana que sufre la ciudad Trimilenaria es tal que, en cualquier momento, va a estallar un conflicto vecinal. Y esto es -con todo- lo de menos.

Lo verdaderamente grave es que el número de musulmanes que han infectado los barrios humildes de Cartagena es tal, que ni la Policía Local, ni la Policía Nacional, ni la Guardia Civil (que atiende a muchas de las pedanías -en Cartagena se denominan diputaciones- pertenecientes a la ciudad) es capaz de controlarlo.

Las mezquitas aparecen como champiñones en cualquier esquina de los barrios de Cartagena: Los Dolores, San Antón, Urbanización Mediterráneo, Virgen de la Caridad, La Ajorra, El Algar, La Puebla, Las Cuatrocientas, Pozo Estrecho, o el mismísimo centro histórico de la ciudad Trimilenaria están invadidos de musulmanes que han llenado esos barrios (antes humildes pero tranquilos) y los han convertido en focos de delincuencia, tráfico de drogas, discusiones vecinales, violaciones… problemas de seguridad que han hecho, incluso, que en algún barrio se hayan creado patrullas vecinales ante la ineficacia de la protección que debiera prestar los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

La pretensión de instalar la enésima mezquita (esta vez en lo que antes era un gimnasio) en el barrio de Las Cuatrocientas ya ha originado la agresión de un practicante de “la Religión de la Paz” a un honesto ciudadano que sólo reclama su derecho a vivir en paz y tranquilidad, porque para eso paga sus impuestos municipales, regionales y nacionales.

Un vecino de los que se ha significado por participar en las protestas del barrio contra la instalación de la mezquita (que además es ilegal y no goza de los pertinentes permisos municipales) ya se encontró con “un artefacto explosivo” en el buzón de su casa…

Regalito de los musulmanes como gratitud por acogerlos en Cartagena

Si eso no es terrorismo yihadista, ¿cómo quiere la comunidad musulmana que lo denominemos?

¿Nos procesará la Fiscalía para Delitos de odio por contar la verdad que silencia de manera vergonzosa y absoluta “la prensa del sistema”?

Este hecho, el artefacto explosivo en el buzón de un honesto ciudadano (por supuesto denunciado) todavía no ha producido ninguna detención ni parece que la Fiscalía de Cartagena tenga mucho interés en investigarlo.

Por su parte, ningún partido político con representación institucional (desde la prevaricadora alcaldesa socialista Ana Belén Castejón hasta su predecesor, José López, el concejal autodenominado “cartagenerista” -pese a quedar demostrado que su único sentido del cartagenerismo es el beneficio de sus amigos con contratas municipales-, ni el portavoz de Ciudadanos -que alquila de manera irregular un inmueble de su propiedad al Ayuntamiento- ni los bolivarianos podemitas), ningúna formación política -decíamos- ha apoyado a los vecinos del barrio que no quieren que se instale una nueva mezquita.

La única excepción política es la de un partido político pequeño y sin representación institucional (y al que acusan de xenófobo y de ultraderechista), que está presente en todas las manifestaciones vecinales contra la islamización del barrio: Democracia Nacional.

Tal y como les mostramos en el vídeo (de baja calidad porque fue grabado con el teléfono del propio agredido), un musulmán con ganas de ganarse “la gloria de Alá”, inicia su particular Yihad (guerra santa a la que obliga El Corán contra todos los infieles, es decir, contra el resto de cartageneros no musulmanes) agrediendo a un cartagenero, a un ciudadano español que ha acogido a la comunidad musulmana, que de sus impuestos paga los privilegios que se le niegan a los españoles necesitados y que ni se integran en nuestra sociedad ni sienten ninguna gratitud hacia la nación y la ciudad que los ha acogido.

El agredido tuvo que refugiarse en su propio vehículo y llamar a la Policía Local, que intervino apreciando las evidentes heridas en el español agredido y que el agresor no presentaba lesión alguna (con lo que resulta evidente quién es la víctima y quién es el criminal).

Por si fuera poco, el moro alega ahora que fue él quien recibió la agresión: una imagen vale más que mil palabras.

A la Fiscalía para Delitos de odio no le interesa investigar a los musulmanes

Por noticias como esta noticia, la comunidad musulmana de Málaga provocó la detención del director del periódico Alerta Digital, el periodista Armando Robles, una detención irregular que no fue condenada por ninguna asociación de periodistas ni publicada en “la prensa del sistema”. Como no podía ser de otra manera, nuestro director, Josele Sánchez, publicó -entonces- una Editorial solidarizándose con el periodista perseguido por quienes nos invaden y que, además, gozan de inmunidad policial y judicial.

Lo hemos advertido por activa y por pasiva: los musulmanes invaden Cartagena y existe un alto nivel de riesgo de radicalización yihadista según el propio CNI.

Cartagena es un polvorín a punto de estallar y ni siquiera existe constancia de que en toda la ciudad ¡ojo, les hablamos de una ciudad de 220.000 habitantes y de una Comarca, el Campo de Cartagena de 400.000!, (es decir un tercio de todos los habitantes de la mal denominada Comunidad Autónoma de la Región de Murcia) exista un sólo agente de policía que domine el idioma árabe.

¿Cómo se controla -pues- los mensajes de los imanes en las mezquitas?

¿Imaginan ustedes que fueran los párrocos, quienes desde las Iglesias alentaran a los fieles a la “Guerra Santa” contra los infieles?

¿Cómo actuarían -entonces- los Cuerpos y Fuerzas de seguridad del Estado?

Cartagena se ha convertido en “territorio islámico”.

En los barrios humildes de gente trabajadora (antes tranquilos pese a las carencias de dotaciones de infraestructuras) ahora las tiendas de cosméticos, las peluquerías, los bares, las carnicerías, las fruterías… todo está rotulado en árabe y regentado por musulmanes.

Por las calles de estos barrios se ven más burkas, velos islámicos y túnicas hasta los pies (de mujeres y hombres) que “personas normales” vestidos como lo hacemos occidentales .

“La prensa del sistema” le ha dado por llamarlos, ahora “migrantes”.

Como decía nuestro director, Josele Sánchez hace unos días, en la conferencia que dio en Barcelona con motivo de las III Jornadas de la Disidencia (organizadas por Nostra TV):

“llamarle migrantes una manipulación del lenguaje muy estudiada por los sociólogos que trabajan para George Soros y el Nuevo Orden Mundial. Migrantes son las aves que se marchan a territorios más cálidos -en temporada de frío- para volver a sus lugares de origen cuando el tiempo apacigua. ¡Estos no se van… Estos vienen para quedarse! Los muslmanes que nos invades son inmigrantes, no migrantes” (fin literal de la cita).

El conflicto está servido y lo peor está por llegar.

No es la inseguridad ciudadana (pese al altísimo coste social que representa) el mayor de los peligros de la incontable cantidad de musulmanes que habitan -de manera legal e ilegal- en Cartagena.

La radicalización de jóvenes musulmanes por mensajes que los imanes lanzan desde las mezquitas es el verdadero riesgo de que desgraciadamente -más pronto que tarde- alguno de estos moritos se sumen a la Guerra Santa.

Entonces no valdrán de nada los buenismos políticos, ni los “Refugiados Wellcome” ni la “Alianza de las Civilizaciones” (del presidente de gobierno más imbécil que ha tenido una España cuya historia está tristemente repleta de presidentes imbéciles).

No dirán que algunos (aunque les cueste una querella, como al periodista Armando Robles) no venimos advirtiéndolo casi a diario.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Advertisement
Deje aquí su propio comentario

Tribunales

Piden 48 años para un yihadista que deseó arrojar a gays desde edificios de Chueca

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Un presunto yihadista que alentaba en internet a recuperar “violentamente” Al Andalus y poder arrojar al vacío a “todos” los homosexuales desde “lo alto” de edificios del barrio madrileño de Chueca, conocido por su ambiente gay, se enfrenta a 48 años de cárcel por integración en Dáesh y por amenazas de muerte a profesores y periodistas.

El acusado, Karim el Idrissi Soussi, será juzgado desde este lunes ante la sección segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional por integración en organización terrorista y por cuatro delitos de amenazas terroristas, entre ellas al director sobre radicalización violenta y terrorismo global del Instituto Elcano, el catedrático Fernando Reinares.

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, en 2015 inició “un intenso proceso de autoadoctrinamiento” en internet para acabar integrándose en Dáesh y tratar de instruirse “en la forma de llevar a efecto acciones violentas”, además de hacer llamamientos para cometer atentados, intentando que sus seguidores en redes sociales percibieran a España como “enemiga del Islam”.

Entre sus propuestas violentas, publicó que la solución para los que calificó de “desviados sexuales” es la muerte por lanzamiento al vacío y manifestó su deseo de que cuando el Estado Islámico recuperara “violentamente” Al Andalus, “todos los homosexuales fueran precipitados desde lo alto de los edificios de Chueca”.

En el registro de su vivienda en Madrid a raíz de su detención el 22 de septiembre de 2016 y también en su poder, le fueron intervenidos un teléfono móvil con su correspondiente tarjeta, un pen drive y un ordenador portátil, así como una pistola simulada y su cargador.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading

Colaboraciones

Albert Rivera, asediado por la izquierda, resiste la ofensiva

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Paloma Cervilla.- A Albert Rivera no le queda otro camino que resistir, ante la ofensiva de la izquierda radical y del PSOE por criminalizar sus pactos con el PP y el apoyo de VOX. Su negativa a abstenerse en la investidura de Pedro Sánchez le está costando muy caro, pero su supervivencia política pasa por aguantar y no ceder a la presión. Otra cosa sería su suicido y su final político. La mayoría de sus votantes rechazaría que apoyara a Sánchez.

Ciudadanos no puede claudicar e Inés Arrimadas fue ayer muy clara a la hora de insistir en que los pactos fueron aprobados por la ejecutiva en la que estaban los dimisionarios Toni Roldán y Javier Nart. No hay marcha atrás, dijo, y mucho menos cuando han detectado 100 pactos de la infamia, los que han firmado los socialistas con separatistas, Podemos y los proetarras de Bildu.

La crisis de Ciudadanos tiene dos beneficiarios: el PSOE, que arañará el voto de izquierda moderada de la formación naranja, y el PP, que se llevará el del centro derecha. Difícil papeleta tiene Ciudadanos si siguen las deserciones internas y el PP continúa subiendo en las encuestas, como reflejaba el sondeo de ABC. Si tuvieran que repetirse las elecciones, Casado sumaría 19 escaños más y alcanzaría los 85, dejando a VOX en 9, al perder 15 diputados.

Pero estoy segura de que Pablo Iglesias, que también sale perdiendo en las encuestas, no va a permitir una segundas elecciones. Tragará con todo lo que le pida Sánchez, que, a día de hoy, es su único sustento. Después de la metedura de pata del chalet de los 600.000 euros y de perder 29 escaños y un millón y medio de votos en las generales, no creo que esté para muchas exigencias.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading

Cultura

Muere un estudiante cántabro de Erasmus ahogado en una piscina de Italia

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Un estudiante de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Cantabria (UC), que se encontraba este curso con la beca Erasmus en la Universidad de Perugia (Italia) ha fallecido este pasado sábado en la localidad italiana, según ha informado la institución académica cántabra.

En una nota de prensa, la UC explica que mantiene contacto con la familia del alumno para «facilitar todas las tramitaciones administrativas necesarias que conduzcan al traslado de los restos a Cantabria».

La Universidad de Cantabria no informa de cómo se ha producido la muerte de este joven, J.A.E., que, según publica este lunes El Diario Montañés, ha fallecido ahogado en una piscina de una granja, situada a las afueras de Perugia, donde supuestamente el estudiante estaba celebrando el final del curso universitario.

El rector de la UC, Ángel Pazos, ha transmitido personalmente sus condolencias a la familia de este estudiante, «ante la irreparable pérdida», ha dicho, según concluye la institución en su comunicado.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading
Advertisement

Publicidad

Advertisement

Publicidad

¡SUSCRÍBASE GRATIS A NUESTRA NEWSLETTER!

Reciba cómodamente en su correo electrónico, todas las mañanas, la primera edición de ALERTA NACIONAL. ¡Esté informado de todo antes que nadie!
ArabicChinese (Simplified)EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish