Opinión
Sánchez engaña al bisoño, Puigdemont. Por Jesús Salamanca Alonso

«El prófugo de la Justicia se quedará en el Parlamento Europeo. Sabe que la amnistía puede no salir adelante y quedarse con las posaderas al aire».
Mucho tiempo ha tardado Puigdemont en darse cuenta de que Sánchez le estaba engañando. Ha hecho el paripé hasta en el Europarlamento con tal de hacer creer al prófugo de la Justicia que todo iba por buen camino. El mismo Albares dio a entender que presionó a la UE para que fueran aprobados como idiomas oficiales tanto el gallego, como el vasco y el catalán; pero resultó ser falso. Apenas se presionó por el catalán y nada se hizo por los otros dos.
De nuevo la mentira salió a relucir, que es el máximo objetivo de este Gobierno siniestro, falto de transparencia y repleto de figurantes en el Consejo de ministros, algunos solo para «engorilar» a las huestes de la siniestra fiel y arrodillada. Un solo ejemplo: Aún no ha dado explicaciones la ME-MA de cuanto tampoco dio en la Asamblea de la CAM. Pero hay más ejemplare sueltos que irán saliendo sin tardar. Su condición los va delatando en el día a día: Mónica García, Chiqui Montero, Felisín Bolaños, el «borroca» Puente, la farsante Pilar Alegría, el «perrito faldero» Albares…
No me extraña que el encausado Puigdemont haya perdido la confianza en el mentiroso y felón, Pedro Sánchez. Sabía que podía engañarlo y lo ha hecho. Lo que nunca imaginó es por dónde iba a salir. El maquiavélico personaje de Moncloa siempre sale por el mismo sitio: la mentira, el retorcimiento de la norma, el «cambio de opinión», como dice él, y la llamada de apoyo a los medios de desinformación pagados por seguir las consignas felonas.
Nadie me dirá que eso no es así porque hasta en la medida de los túneles mintieron: negaron la evidencia hasta que se demostró y Europa preguntó por la gran chapuza de los responsables, a quienes había que haber sancionado duramente y condenado a perpetuidad por inhabilitación. Dicen que midieron con gorras, periódicos y dedos; así les cubrió el pelo. ¿Alguien ha calculado los cientos de millones tirados a la basura? Pues Europa lo ha hecho y se lo ha echado en cara al «chuleta de discoteca», Sánchez.
Tampoco dudaron en negar las ayudas a los encargados de la empresa de los padres del presidente maquiavélico. Hasta llegó a decir que ese tipo de ayudas (701.000€) se habían dado por igual a todos los autónomos. El caso es que preguntados estos por las ayudas, nadie las había recibido por ese montante corrupto. Más mentiras. Y venga mentiras. A ver si va a pensar que se nos ha olvidado el Caso Playbol, que tanto benefició a su familia. Más corrupción y menos transparencia. «¡Y dos huevos duros!», que diría Felipe González.
¿Y qué me dicen del catálogo de Tito Berni con mujeres de moral distraída? Recuerden que al principio decían que todo era montaje de la ultraderecha para dañar al Gobierno. En apenas 24 horas salieron las primeras fotos donde se ve a dos «diputeros» en calzones y a las meretrices en paños menores. Y, como no podía ser de otra forma, le faltó tiempo al «perrito faldero», Patxi López, para quitar importancia al asunto; es más, no dudó en ponerse del lado del grupo de «diputeros y diputeras», trece depravados y alguna depravada del grupo socialista en el Parlamento de la anterior legislatura. Hay miedo a lo que viene.
Pero voy más allá: hasta se negó el «perrito faldero» a contestar preguntas directas, aludiendo a que «no contestaba maldades de falsos informadores de la ultraderecha». ¡Ay, si hubiera hablado Ramsés! Verán cómo, una vez sacado de la política, el dedo de otro fiscal general del Estado –que no dependa de un autócrata rodeado de sátrapas chupones de poder– le tocará el hombro y será empujado a los tribunales. De poco le habrá servido el rescate de Sánchez para «engorilar» a los suyos y formar tándem con el despendolado e insultador verbal y exalcalde de Pucela. ¿Cuánto tardará en caer en desgracia el aventador de odio, insultos y falsedades? Dudo que, quien no sabe sujetar su propio matrimonio, sepa atender y gestionar un ministerio. ¡Y yo con estos pelos, coño!
Todo esto lo conocía Puigdemont, por eso tenía sus sospechas. Y se ha cumplido. Ahora pide que el mediocre, Félix Bolaños, no sea negociador, ni asista a las reuniones con el mediador salvadoreño, así como tampoco lo sea el tan Cerdán, carcelero de Ferraz y lamerón ocasional, que ha demostrado ser de la misma escuela que Sánchez, pero en gaznápiro, torpón, bruto y desmañado; es decir, cenutrio. El fugado de la Justicia no va a dudar, se quedará en el Europarlamento por temor a que la amnistía se quede «colgada» y le vuelvan a engañar.
Sospecho que ha llegado un momento en que hasta el mentiroso de Moncloa desearía que no saliera adelante la amnistía. ¿Por qué? Pues porque ahora llegan los etarras pidiendo la suelta indiscriminada de presos de la banda asesina con una fuerte indemnización económica de por vida. Sánchez volverá a estar en la diana de la mentira: como si lo hubieran descubierto ahora. Uno de los grandes errores del Gobierno felón ha sido transferir las competencias de Instituciones Penitenciarias a Cataluña y País Vasco, algo que habrá que transformar y centralizar para que dejen de ser unos chiringuitos más de los gobiernos regionales. A ver quién me discute que el candidato a lehendakari y lugarteniente de Otegi tiene como principal objetivo la liberación plena de asesinos y colaboradores etarras. Hablo de Pello Otxandiano, candidato a pisotear al PNV con la colaboración del PSE; incluso podría llegar a presidir el Parlamento vasco tras el actual hundimiento del «fascista» Partido Nacionalista Vasco (PNV).
El mentiroso Sánchez está solo. Tiene en contra a la UE, a los jueces españoles, a los fiscales, a todas las instituciones y colegios de profesionales, a la ciudadanía, a las empresas, a la Guardia Civil, no así a la Policía política de Grande Marlasca (por favor, sin «k»),… Se quedan solos el felón y el denostado Conde-Pumpido o «Pamplinas», con menos credibilidad que las meretrices de Tito Berni y las titulares de los tugurios sevillanos donde los socialistas malgastaban el dinero de los parados andaluces a cambio de favores mil, con coca, orgías y falsas promesas.
Puigdemont ha tomado la medida al mentiroso compulsivo, Sánchez. Hoy mismo le ha dicho en el Parlamento Europeo que se atenga a las consecuencias si no cumple con su parte. Sánchez ya ve pelar las barbas del vecino y hasta Netanyahu ha cursado orden de acorralamiento al felón español. ¡Joder, qué tropa más sinvergüenza ha reunido el mentiroso!, remedando a Álvaro Figueroa y Torres (conde de Romanones). Ni Doroteo Arango (Pancho Villa) hubiera contado con una tropa peor, aunque sí más indisciplinada.
Por cierto, mañana hablamos de las peticiones de la banda etarra, personalizada en Pello Otxandiano, y las nuevas condiciones de JxCat, correligionarios de Puigdemont, prófugo de la Justicia española y reconocido «botifler» en Cataluña.
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






