Connect with us

Opinión

Sánchez, mira bien lo que haces, España quiere dormir en paz. Por el Coronel de Infantería Efrén Díaz Casal (R).

Avatar

Published

on

[E]n tu insensata carrera de disparates, recientemente, sin consultar a nadie, has insinuado que el Gobierno concederá los indultos a los doce líderes independentistas catalanes condenados por el Tribunal Supremo en octubre de 2019 por el delito de sedición, pretextando que la Constitución fomenta una serie de valores como la concordia, el entendimiento, la convivencia, y no la venganza o la revancha, que el Ejecutivo atenderá a la hora de tomar su decisión.

Aquí no se trata de escoger entre la playa o la montaña, el blanco o el tinto, el fútbol o los toros, la velocidad o el tocino, el diluvio o tú, sino entre el Estado de Derecho o el excremento que queréis defecar tú y tus aliados entre los que se cuentan los que intentas indultar y sus amigos.

Cuando la vileza te deje un momento libre me comunicas en qué parte de nuestra vigente Constitución se contemplan los valores que invocas, de imposible manipulación para satisfacer tus espurios intereses en consonancia con cuanto proclama el texto constitucional de que “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia…”, y que “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles….”

De tus desafortunadas declaraciones se infiere que sientes verdadera aversión por la ley y los tribunales de justicia, que te sobra el Estado de Derecho, que pretendes abolir todas esas herramientas fascistas y sustituirlas por las marxistas que te inspiran auténtica devoción, para lo que buscas los aliados más idóneos y experimentados que te auxilien en la detestable empresa de destrozar España.

El Tribunal Supremo, de acuerdo con el Artículo 11 de la vigente Ley de 18 de junio de 1870 estableciendo reglas para el ejercicio de la gracia de indulto, ha informado negativamente la concesión de cualquier forma de indulto porque no aprecia razones de justicia, equidad y utilidad pública que justificarían la concesión de la medida de gracia ni síntomas de arrepentimiento en los condenados que, al contrario, se han mostrado orgullosos de su delito manifestando estar dispuestos a repetirlo.

Advertisement

La misma instancia judicial afirma que las razones invocadas para dar apoyo a la extinción total o parcial de la pena impuesta pierden cualquier justificación «cuando se presentan como presos políticos que han sido autores de una movilización encaminada a subvertir unilateralmente la orden constitucional, a tumbar el funcionamiento ordinario de las instituciones y, en definitiva, a imponer la propia conciencia ante las convicciones del resto de sus conciudadanos».

Tampoco procede el indulto por lo dispuesto en el Artículo 15 de la precitada Ley de 18 de junio de 1870, que dispone como requisito para su concesión que “no cause perjuicio a tercera persona, o no lastime sus derechos, que haya sido oída la parte ofendida, cuando el delito por que hubiese sido condenado el reo fuere de los que solamente se persiguen a instancia de parte, pudiendo imponerse al penado en la concesión de la gracia las demás condiciones que la justicia, la equidad o la utilidad pública aconsejen”. Es evidente que el indulto que pretendes ofende a España entera.

El Artículo 62.i) de nuestra Constitución proclama que “ corresponde al Rey ejercer el derecho de gracia con arreglo a la ley, que no podrá autorizar indultos generales”. Sería inadmisible que tu chulería intentase influir al respecto sobre la decisión real, cristalinamente expresada en su discurso del 3 de octubre de 2017 sobre el referéndum catalán de autodeterminación ilegal del 1 de octubre anterior.

Tu demencial proyecto contradice a tu ministra de Defensa, Margarita Robles que, en 2012 siendo vocal del Consejo General del Poder Judicial, suscribió un manifiesto titulado “El indulto como fraude”, en defensa de la independencia judicial y su dignidad, en el que estamparon su firma 200 jueces de toda España, en el que decían: «El Derecho Penal constituye el recurso más extremo de los Estados para asegurar el cumplimiento de sus leyes. En los estados constitucionales, la legitimidad para establecer sus presupuestos sólo puede recaer en el órgano que representa la soberanía popular: el Parlamento. Y la legitimidad para aplicarlas corresponde con exclusividad al Poder Judicial, el cual, además, no puede dejar de imponerlas si en el marco de un proceso equitativo quedan acreditados sus presupuestos», afirmación que sigue plenamente vigente y es aplicable a los independentistas en cuestión.

Es obvio que remas contra corriente y contra toda lógica, que tus pretensiones se oponen diametralmente al imperativo constitucional y a cuantos requisitos legales se opongan a tu voluntad, constituyendo una afrenta gratuita a los españoles que, respetuosos con la Historia y con la ley, queremos una España unida, y al Poder Judicial cuyo informe, aunque no vinculante, es contrario a la concesión del indulto, tiene todas las posibilidades de que te lo pases por el arco de triunfo, si bien parece aconsejable no añadir más motivos de enojo al ánimo de los componentes del Poder Judicial y de los españoles.

Advertisement

Sánchez, mira bien lo que haces, España quiere dormir en paz sin enemigos que turben su sueño.

 

Efrén Díaz Casal

Coronel de Infantería (R)

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

España

Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

Avatar

Published

on

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».

Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.

Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.

Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?

Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.

Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.

Advertisement

En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.

Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.

Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.

Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.

El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.

Advertisement

Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.

Continue Reading
Advertisement
Advertisement Enter ad code here