España
Sánchez veta a Iglesias porque necesita un vicepresidente que defienda la democracia y no hable de presos políticos

El presidente del Gobierno en funciones y candidato del PSOE a la investidura, Pedro Sánchez, ha subrayado este jueves que «no se dan las condiciones» para que el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, sea miembro de un ejecutivo de coalición entre los dos partidos. Principalmente, ha dicho, porque necesitará un vicepresidente «que defienda la democracia española» y no diga que los acusados de promover la independencia de Cataluña son «presos políticos» como ha dicho Iglesias «en público y en privado».
A juicio de Sánchez, cuando el Tribunal Supremo emita su sentencia sobre el ‘procés’, España encarará «una de las mayores crisis» que vivirá en democracia, y para afrontarla necesitará «un Gobierno con las ideas claras y cohesionado». Según ha dicho, no se puede «permitir el lujo» de tener un vicepresidente que, «por lealtad mire para otro lado» o mantenga silencio, ni un gobierno que se «paralice» por discrepancias de fondo.
En una entrevista en La Sexta, Sánchez ha cargado duramente contra Iglesias y ha dicho tener «clarísimo» que su exigencia de sentarse en el Consejo de Ministros es el «principal escollo» para un acuerdo de gobierno. Además, le ha advertido de que su oferta de un gobierno de coalición con miembros de Unidas Podemos expira la semana que viene, con la votación para su investidura.
«Mantengo la oferta hasta el día de la votación, después no habrá ninguna oferta», ha dicho, dejando claro que, si Podemos vota no a su investidura la semana que viene, «cualquier formulación de entendimiento» posterior «no pasará ya por una coalición».
Según Sánchez, él se ha «movido hasta en cinco ocasiones» con sus diversas ofertas a Iglesias –«¿qué más puedo hacer?, ha llego a decir–, así que ahora ha pedido «generosidad» a los demás, convencido de que eso será bueno también para «sus partidos y sus perspectivas electorales».
También ha pedido generosidad a los presidentes del PP y de Ciudadanos, Pablo Casado y Albert Rivera, y les ha pedido su abstención por la «estabilidad» del país «al que dicen querer tanto» y por el que se dan «golpes de pecho». Según ha dicho, antes de la votación, prevista para el martes, llamará por teléfono a los tres.
«LOS ESPAÑOLES TOMARÁN NOTA»
Sánchez ha añadido que él es candidato ahora, no en agosto o en septiembre, y ha opinado que entonces será «mucho más difícil». Si, a falta de Gobierno, hubiera nuevas elecciones en noviembre, ha dicho entender el «hartazgo» de los ciudadanos, que «votan para que haya Gobierno», pero no da por hecho que el resultado pueda ser similar: «Bueno, ya veremos, los españoles tomarán nota de lo ocurrido estos meses».
Después de que, el pasado lunes, el propio Sánchez dijese en la Cadena Ser que Iglesias no le había pedido ser vicepresidente del Gobierno, este jueves ha alegado que el líder de Podemos no lo «explicitó así» pero que la participación de Podemos en el gobierno, y singularmente la del propio Iglesias, ha sido el tema principal del 99,9 por ciento de las conversaciones que han mantenido.
El líder socialista ha justificado su rechazo en las posiciones de Iglesias sobre Cataluña –«defienden el derecho de autodeterminación, dicen que hay presos políticos, recurrieron el artículo 155»– pero también en que un gobierno con Iglesias dentro «no funcionaría».
UN VICEPRESIDENTE PARA «VIGILARLE»
Primero, ha dicho, porque no puede «permitir» que alguien entre en el Gobierno con el argumento de que le quiere «vigilar» porque no se fía de él y, segundo, porque Unidas Podemos no puede garantizar la «homogeneidad» de las actuaciones de sus miembros.
Como muestra ha mencionado la situación de La Rioja, donde una diputada ‘morada’ ha impedido la investidura de una presidenta socialista, cosa que, ha dicho, le parece «durísimo». También se ha preguntado si Iglesias puede garantizarle el apoyo de los ‘Comunes’ cuando haya que «gestionar la crisis» tras la sentencia.
Aunque ha dicho no querer desvelar conversaciones privadas, ha confirmado que «algunas de las cosas que han salido en las conversaciones» fueron peticiones de Podemos de una Vicepresidencia, así como de los Ministerios de Hacienda, Trabajo y Seguridad Social o la tarea de la comunicación.
«No quiero vetar a nadie pero tampoco quiero que me impongan los nombres porque yo voy a ser el primer y el último responsable de lo que hagan esos ministros, sean del PSOE, sean independientes o sean de Unidas Podemos. Creo que es muy sensato lo que estoy planteando», ha alegado.
Sánchez ha argumentado que él ha cedido en sus posiciones iniciales, pasando de pretender un gobierno en solitario a ofrecer uno «de cooperación», la incorporación de independientes y la entrada de miembros de Podemos «cualificados» en distintas áreas, en lo que sería –ha subrayado– la entrada en el Consejo de Ministros de una fuerza a la izquierda del PSOE por primera vez, pese a que no le garantiza la mayoría absoluta en el Congreso.
RECUERDA A IGLESIAS SU ‘NO’ DE 2016: «ESTO LO HE VIVIDO YA»
Así, le ha reprochado a Iglesias que recibiera su oferta «con desprecio» y que convocase una consulta que, a su modo de ver, trata de «justificar lo injustificable», su voto en contra. «Esto lo he vivido ya, en 2016 hubo una consulta». Es evidente que cuando el señor Iglesias tiene un problema convoca una consulta para parapetarse y justificar lo injustificable», ha dicho.
Sánchez ha recordado en varias ocasiones a Iglesias su voto en contra en 2016 y le ha advertido de que si vuelve a hacerlo «con la ultra derecha, con PP y con Ciudadanos», tendrá que «reflexionar». También ha dejado claro que le da igual que el voto ‘morado’ sea ‘no’ o abstención, que sería «un no vergonzante» ya que supondría igualmente impedir su investidura.
El líder socialista ha vuelto igualmente a apelar a la responsabilidad de PP y Ciudadanos para dar estabilidad al país, subrayando que, dado que critican con frecuencia que el PSOE dependa de fuerzas independentistas, sería una forma de hacer que el voto de los independentistas valga «cero».
En su opinión, la diferencia entre la situación actual y la de 2016 es que ahora no hay alternativa a uno liderado por el PSOE –entonces sí, ha dicho, y eso motivó la «crisis» socialista–.
Además, les ha advertido a PP y Ciudadanos, además de a Unidos Podemos, de que incurrirán en una «extraordinaria irresponsabilidad» si permiten que España esté con un gobierno «en funciones» cuando llegue la sentencia del Supremo sobre el ‘procés’ y cuando acabe la moratoria del Brexit el 31 de octubre.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






