Opinión
Si Sánchez e Iglesias estuvieran en la oposición, estarían mandando quemar neumáticos
Datos del día: 2.77 afectados en España, 55 fallecidos, Madrid la zona más afectada y la Organización Mundial de la Salud declaró pandemia. ¿Y qué es lo que ha pedido? Más diligencia. ¿Y qué es lo que ha hecho Italia? Cerrar todos los comercios, excepto lo imprescindible: alimentación y farmacias. En Alemania Merkel ha dicho que el 60% de la población acabará contagiada. Trump, en EE.UU., ha anunciado que suspende durante 30 días todos los viajes a Europa, excepto Reino Unido. Los viajes con Europa.
Ayer en Madrid primer día sin colegios y el tráfico se nota. Oiga, se nota en todas partes. De repente la plaza de Indautxu, en Bilbao, dos almas. Las colas para el Alcázar de Sevilla, que normalmente dan la vuelta a la provincia, tres salmas. El metro de Madrid, un 28% menos de usuarios. Se nota. Se nota.
Estas medidas en la evolución de la epidemia tienen efectividad, lo notaremos, lo sabremos. Pero, miren, de momento hay varios ámbitos. En el ámbito económico, por ejemplo, Francia y Alemania han tomado medidas muy claras, planes de inversión, una batería de ayudas a las empresas, desgravaciones fiscales…
Y aquí estamos con buenas palabras, veremos el Consejo de Ministros de hoy, se supone, que se concrete algo de lo que urge por hacer porque no se puede estar esperando que la solución venga de fuera y esperar que escampe porque eso ya sabemos a lo que lleva. Otra vez usted se acordarán de Solbes y de Elena Salgado y de aquellos gobiernos en el 2008, Lehman Brothers. Bueno, aquí nosotros ya tenemos un gran problema de producción y va a sufrir la industria, el turismo, sufren los servicios. Hay zonas del país que viven de los servicios, no de grandes factorías. Bueno, y las recesiones del 2008 están ahí. Ya lo ha avisado el Banco Central Europeo y que nadie se sorprenda.
Hoy todo va a pasar por el coronavirus, por muchos días además. Y miren, hay varias reflexiones que realizar. Los gobiernos tienen responsabilidad, pero no solo los gobiernos, los ciudadanos que nos pasamos el día hablando de derechos, tenemos muchos derechos pero también tenemos deberes. Y el nuestro ahora es colaborar con la contención de la transmisión del virus, no porque el virus nos vaya a matar, no porque a usted le cambie la vida el virus nada más que por la cuarentena que tenga que seguir o los días en casa, sino por el colapso sanitario. Hay estrés sanitario en España. Están las criaturas, bueno, que veremos cómo acaban.
Se han cancelado, trabajos, colegios, pero si la curva asciende se tendrá que dejar de acceder a lugares con mucha densidad de gente para no cometer los errores que se han cometido en Italia, que ya nos dicen desde Italia. Nosotros, pues tenemos que lavarnos bien las manos, no saludar con abrazos, con el codo, no grandes reuniones, de la Semana Santa vayan despidiéndose, pues tendría que ser una sorpresa muy grande que no fuera así, evitar lugares de riesgo, extremar la limpieza del hogar… Todo eso es lo que nosotros podemos hacer. Lo que nosotros debemos hacer. Hay que retrasar todo lo posible la expansión de la enfermedad, conseguir achatar el pico de contagios, dar margen a los servicios sanitarios. Ahora es cuando se necesita más de todo. Falta material, falta personal y, sobre todo, se multiplican las sospechas de haber tenido contacto con personas afectadas porque lo piensas y aquel tío al que saludé resulta que a ver si a lo mejor que venía de no sé dónde, que hacía que no sé…
Miren, vuelvo a lo del gobierno y el plan que contempla: ayudas para aquellas personas que hayan tenido que reducir jornadas laborales para cuidar niños, ayudas al turismo, el turismo opera con mucha previsión de tiempo en las reservas, por lo que la crisis de estos días va a prolongar los efectos mucho tiempo, las bajas y las cuarentena se van a considerar accidente laboral, van a ser costeadas por el Estado y se va a buscar una solución similar para los autónomos.
No sabemos lo que va a costar este plan, pero, en cualquier caso, miren, esta enfermedad se ha llevado por delante previsiones del Gobierno. Se acabó la política bonita, las medidas efectistas, la demagogia. El Gobierno a tener que hacer frente a una crisis tremenda y si consigue sacar adelante presupuestos, van a tener que ser presupuestos para una situación que Sánchez definió como emergencia. El dinero poco o mucho, el que haya, se va a tener que dedicar a lo fundamental y ahora sí va a haber que mirar con lupa a dónde va cada euro, es decir, ahora les va a tocar elegir entre lo malo y lo peor.
Gobernar, como les decía ayer, gobernar es sufrir mucho. A Sánchez y a Iglesias, por cierto, Iglesias ha desaparecido, igual que todos los de Podemos, se les ha acabado el tiempo de las bromas, ya no hace vídeos ni siquiera Irene Montero, la banda de la tarta, porque la realidad se ha hecho presente de una forma abrupta, exigente y hay que pedir responsabilidad, además de nosotros, también ejercer los ciudadanos la responsabilidad que nos corresponde.
Los países se preparan para una crisis que podría ser como la de 2008
Pero miren, una reflexión última, hoy la hace Carlos Colón en su artículo del Diario de Sevilla, menos mal que gobierna el PSOE con Podemos, menos mal que gobiernan Sánchez e Iglesias, menos mal que están en la Moncloa.
De momento, el coronavirus no corre peligro que se utilice para hacer la baja política que se hizo con el Ébola, por ejemplo. Recordemos todo lo que dijeron, todo lo que escribieron, un caso, un caso de Ébola en España, y bueno, si ahora mismo con 2.000 contagiados, con 50 muertos o 57, con colegios cerrados, con Fallas aplazadas, con previsiones como las que estamos manejando, ahora mismo estos dos, Sánchez e Iglesias, si estuvieran en la oposición estaban mandando quemar neumáticos en las calles, las manifestaciones derribarían gobiernos. No sabemos lo que serían las manifestaciones de verdad si estos estuvieran en la oposición. Menos mal que esto nos ha cogido con el PSOE gobernando y con Podemos ahí metido con calzador.
España
Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso
«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»
Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.
Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.
¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.
Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.
Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.
Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.
Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.
Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.
Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.
