Opinión
Sin presupuestos cabalgamos en una anomalía. Por Jesús Salamanca Alonso
«El objetivo del presidente no es sacar adelante los presupuestos para 2026, sino intentar que no se hable de su corrupción, la de su familia y la de su Gobierno. Por cierto, añadan ahora los dimes y diretes sobre su hija mayor con el uso y abuso del Falcon»
Al presidente se le ha ido de las manos el tema de los presupuestos, si es que alguna vez ha tenido control de ellos. Es tan irresponsable que ni siquiera le genera ansiedad su propio abandono e incumplimiento de fechas. La establecida por ley ya se ha pasado, pero insiste en que los presentará. Lo dudo sobremanera, pero como siempre está mintiendo y haciendo lo contrario de cuanto dice, no me extrañaría que tramara alguna treta como nos tiene acostumbrados.
Su objetivo no es sacar adelante los presupuestos para 2026, sino intentar que no se hable de su corrupción, la de su familia y la de su Gobierno. Por cierto, añadan ahora los dimes y diretes sobre su hija mayor con el uso y abuso ilegal del Falcon para viajar a Suiza a su centro de estudios. ¡Vaya ADN más atropellado y estropeado que tiene esa familia! Cada día la bola es más grande y se muestra más corrompida. Ya hay en marcha una investigación concreta sobre ese tema, de la misma forma que la hay sobre Zapatero, el exmarqués barista y la financiación del PSOE tras cantar el “Pollo” Carvajal.
Dudo que Sánchez saque adelante los presupuestos por mucho que los anuncie. «Su irresponsabilidad es su sino», de ahí que opte por prorrogarlos si sus socios le dan calabazas. Ello va a agravar considerablemente la actual legislatura, ya más que anómala y corrompida. Veremos qué depara el previsible encuentro entre Puigdemont y Pedro Sánchez; el primero no va a dejar de humillar al presidente del socialismo descafeinado, de la misma forma que los memes de Trump lo hacen con el mentiroso visceral, Pedro Sánchez.
El presidente cabalga en una anomalía evidente, pero si hay que recurrir a la ilegalidad, se recurre, para eso está él. Ante todo, quiero que recuerden lo que decía a Mariano Rajoy sobre los presupuestos y la comparación de esos con un coche: «un Gobierno sin presupuestos es como un coche sin gasolina». Pero eso era cuando él estaba en la oposición, ahora es diferente: los coches pueden andar sin gasolina y ya no cabe la comparación, incluso niega haberlo dicho. Recuerdo cuando retó a Alsina sobre este tema y el insigne periodista le sacó el corto, pero él pasó del tema.
Solo un enfermo, un paranoico, un irresponsable y un miserable hace ascos a una evidencia. Éste es capaz de pisar el rabo al gato y jurar o perjurar que ha sido Begoña, que venía detrás de él. Siempre intenta quedar por encima y la responsabilidad nunca es de él. Siempre los culpables son los demás: lo hizo en Paiporta, lo hace en el Parlamento, lo confirma en Ferraz, lo intentó en el Europarlamento y pone su relato por encima de tirios y troyanos. ¡Maldito cavernícola!
De la misma forma que utilizó lo de Paiporta acusando a una extrema derecha inexistente, no dudará en utilizar la negativa de sus socios a aprobar los presupuestos, ni más ni menos como lo hizo en Valencia. No sólo me preocupa que no convoque elecciones sino cómo hará uso de esa negativa y desplante de cara a la ciudadanía y a las previsibles elecciones. Su propio fango ya es un barrizal como lo es su familia y sus bulos -flecha, que se le han vuelto en contra.
El rechazo de los presupuestos ya es una mofa descontrolada y el líder fugado de Junts tan sólo aspira a pasar factura al felón que le engañó con la amnistía. Tal desprecio va a generar una angustia indescriptible en sus socios, que verán perder sus prebendas, según todas encuestas, excepto las del tarambana Tezanos.
Gobernar con decretazos no es aconsejable, pero Sánchez debe proteger su sino, que es acabar en prisión o fugado de España; el “Pollo” Carvajal ya lo ha advertido y el intento de Begoña de conseguir la doble nacionalidad en República Dominicana así lo atestigua. Eso sí, la UCO siempre por coger al que no es, acaba cogiendo al que es. ¿Y la cuenta bancaria aparecida en Hamburgo con 35 millones de euros? Cuenta Begoña, cuenta, que te escuchamos.
Estamos ante dos años de pesadilla constante y con un presidente que huye del país en Falcon para no dar explicaciones. El caso es tomar distancia de la corrupción personal, familiar y política que le atenaza, la financiación ilegal del PSOE, el embolso de cantidades inusuales del partido y el temor a las críticas agraces que le dedican los medios serios y rigurosos. Cada vez son menos los medios que le defienden, porque se han puesto nerviosos y ven que el cambio puede estar en la esquina de marzo o tras el cuarto informe de la UCO. El mismo informe que noquea a dos ministros: parece que las enseñanzas de Tito Berni han calado entre los fieles socialistas o «diputeros», que es como se les conoce desde entonces.
Compruebo que el independentismo catalán, los golpistas incendiarios, peneuvistas y los socios-tragones a la izquierda del sanchismo están muy nerviosos. Se les afloja el orto cuando Sánchez los amenaza con el PP y Vox en el poder ante un necesario adelanto electoral. Pero Sánchez oculta que es él quien más sufrirá junto con su «catedrática» de cartón-piedra.
La extrema izquierda podemita cambia el rabo en cuanto piensa en lo indicado y Sumar, sabedor de que desaparecerá, no quieren que se convoquen elecciones ni en broma. EH Bildu ha sacado el flotador y protegerá a Sánchez a toda costa: son primos carnales y su estrecha colaboración en el 11-M no la olvidan, como no olvidan las bendiciones terroristas del PSOE, las excarcelaciones, las fuertes subvenciones y el afán compartido de dañar a España por tierra, mar y aire hasta la próxima reencarnación.
Los socios incrementarán sus exigencias y el falsificador de tesis doctoral no dudará en vender España troceada para no sacar sus posaderas de la poltrona que aún le protege.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
