Opinión
La izquierda, reina del caos y la algarada. Por Jesús Salamanca Alonso
«Con un partido de derecha en el poder, el país sería una algarada permanente, alentada por Lo País o la hoja parroquial conocida como “Plurilandia”,…»
Tiene que ser una mente calenturienta y alejada de la realidad la que afirme que la izquierda española no es la reina de la algarada, el caos, el desorden y la degeneración política. Echo la vista atrás unos años, pocos, y me planteo que si la ínclita presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, fuera militante del PSOE o de Podemos y la estuvieran acosando a diario con insultos, amenazas y desprecios, como hacía la vengativa zurda madrileña, estoy convencido de que arderían las calles y plazas, no faltarían burdas batucadas, ni bulos de venganza ni acusaciones de machismo, fascismo y franquismo. Sabido es que, cuando a la izquierda y a la extrema izquierda se les acaba el poco razonamiento disponible, lo completan con «francomodines».
Con un partido de derecha en el poder, el país sería una algarada permanente, alentada por Lo País o la hoja parroquial conocida como “Plurilandia”», sin que faltara gente como «el lechero» de antaño, los parturientos, Chuchi Cintora, y el abuelo pecas, barragán reconocido de la reina de la mofa y el escarnio español; me refiero a la charra Santaolalla. Sí, esa muchacha charra con menos capacidad de análisis que el grillo del lazo amarillo o la portavoz de la «timoflotilla» juerguista, pendenciera, traficante y estalinista.
Los ataques a Díaz Ayuso son, sin más, el resultado de la envidia, la gestión bien hecha frente al despilfarrador y corrompido Gobierno de la nación o la impotencia de comprobar cómo una mujer alecciona a un chulo barato que inició su andadura en los prostíbulos «suegriles» donde su mujer actuaba como «madame» recaudadora y pagadora. A la citada envidia cabe añadir que Europa reconoció como una vergüenza lo que se estaba haciendo con la presidenta madrileña, «precisamente la dirigente política a quien la Unión Europea ha reconocido como “excelente gestora” de la crisis sanitaria en España». Eso, para la hoy cutre ministra de Sanidad, fue como plantarle banderillas negras en todo lo alto del lomillo.
Doy fe de que la siniestra española es protestona y vengativa por naturaleza, incluso no faltaron momentos en que se la denominó «criminal». Un solo ejemplo: ¿se acuerdan de Luis Cuenca? Fue quien asesinó a Calvo Sotelo y su afiliación era socialista. Reconozco que la izquierda gubernamental deja mucho que desear desde que se «apalancó» en el Gobierno; avanza de negligencia en negligencia, destrozo del mal llamado ‘escudo social’, desamparo de las familias más necesitadas, aumento de las colas de hambre, desprecio de los bancos de alimentos, aumento de las colas del paro, descontrol de los ERTE, asfixia de las empresas fa miliares,…Vamos, nada de provecho social, ni político, ni económico, salvo que llamen provecho económico a aumentar el paro en más de un millón de personas o al provecho propio con mordidas, comisiones, chantajes económicos, etc.
Ante la prestigiosa y reconocida gestión de Díaz Ayuso, no deja de «ladra» el corrompido y despreciado presidente español: no ha necesitado 1.200 asesores –como el represor Sánchez — para gobernar con responsabilidad. Se trata de elegir bien los equipos y a cada miembro destinarlo en lo que es especialista. Comparen con el Gobierno central que ni siquiera encontró un equipo de expertos capaz de gestionar adecuadamente la crisis sanitaria: prueba de ello es que –cuando el Alto Tribunal reclamó los nombres de quienes lo formaban—tuvieron que admitir que mentían y ese no existía.
La oposición no soporta que Díaz Ayuso lidere la preocupación por la salud de los madrileños. La siniestra no mira por la ciudadanía, pero sí es experta como «mosca cojonera», algo así como el perro del hortelano en versión hoz y martillo. Esa siniestra malversadora llegó a criticar la construcción del nuevo hospital público. Era criticable porque lo había hecho el sector conservador. Por cierto, ¿cuántos hospitales ha construido la izquierda corrompida y comisionista? ¿Cuántas viviendas ha entregado? ¿Cuántas centrales nucleares ha potenciado? ¿Cuántas, cuántas…?
La miseria moral de la siniestra es infinita. Visto lo sucedido en Andalucía, después con Tito Berni y hace poco con Ábalos y Koldo, vamos a tener que pensar que la izquierda vetusta, revenida y avinagrada prefiere inaugurar prostíbulos, disfrutar de buenas mariscadas como los, llevarse la pasta del erario público (robar) y otros menesteres antes que mirar por la ciudadanía, la prosperidad y el bienestar.
Esa siniestra que dice sentirse «demócrata» ni siquiera aparece cuando la demanda social es acuciante. Pregunten en Paiporta y otras localidades afectadas o en La Palma o lo sucedido con el apagón. No hay mayor desprecio que no hacer aprecio. Cuánta envidia y endiosamiento hay en este Gobierno, por eso no pueden ver a Ayuso. Hasta Bruselas ha ridiculizado a Sánchez por su mala gestión y su corrupción familiar.
Protestar por la construcción de un hospital público solo es propio de una mente enferma o de un profesional acomplejado como Mónica García, hoy ministra de la nada o, como mucho, del abandono sanitario y del perreo. A la vista de las imágenes que ofrecieron los medios «mercenarios», hubieran preferido las huestes de Más Madrid de Mónica García que el hospital fuera de tipo privado; de esa forma hubieran justificado y acentuado el ruido antes de recoger las nueces podridas que les pertenecen en las urnas. Por cierto, ¿qué esconde Mónica con su chalet ilegal de Cercedilla? ¿Se ha quedado dormida la juez?
A esa izquierda «gatita», retorcida y callejera, es mejor botarla que votarla. Y cuanto antes, mejor.
España
Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso
«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»
Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.
Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.
¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.
Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.
Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.
Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.
Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.
Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.
Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.
