Internacional
¿Sindicatos? Generadores de estiércol en todas partes: EE. UU.: Agrupación de sindicatos pide eliminar de las redes sociales las críticas al adoctrinamiento progresista en las aulas
La Asociación Nacional de Educación (NEA por sus siglas en inglés) envió una carta dirigida a las empresas de redes sociales presionándolas para eliminar las críticas y/o comentarios contra la imposición de la Teoría Crítica de la Raza (CRT) y otras ideologías progresistas en las escuelas de los Estados Unidos.
La carta de la NEA se dio a conocer poco después de que la Asociación Nacional de Juntas Escolares (NSBA) enviara una polémica carta a la Casa Blanca en la que comparó a los padres preocupados por la imposición de la CRT en las escuelas con terroristas domésticos.
Ahora la NEA escribió una carta similar dirigida a los directivos de las principales redes sociales instándolas a sofocar la “propaganda” contra la teoría crítica de la raza que supuestamente había avivado a padres “radicalizados”.
En la carta, la presidenta de NEA, Becky Pringle, instó a los líderes de Facebook, Twitter y TikTok a combatir las “tendencias” en línea que “han ayudado a crear una cultura de miedo y violencia con los educadores como objetivos”.
Como ejemplo Pringle menciona el crecimiento de un supuesto “alarmante grupo violento de adultos radicalizados” que según su parecer creen “falsamente” que las enseñanzas dictadas a partir de la polémica Teoría Crítica de la Raza que se imparte en escuelas públicas es dañina.
Esta semana también trascendió que el secretario de Educación, Miguel Cardona, habría estado detrás de la controvertida carta que escribió la NSBA el año pasado comparando a los padres que protestaban contra el plan de estudios con “terroristas domésticos”.
Ante esta sumatoria de “coincidencias”, los críticos indican que pareciera existir una verdadera intención por parte del gobierno federal de intentar silenciar a los padres disidentes a la imposición de teorías progresistas en las aulas.
“Esto parece un esfuerzo concertado entre el gobierno federal y grupos externos como la NEA y la NSBA para interferir con los derechos de los padres de la Primera Enmienda”, dijo Ian Prior, padre y director ejecutivo de Fight for Schools, a Fox News Digital el miércoles. Al señalar las afirmaciones sobre la Casa Blanca y Cardona, dijo que “no es increíble creer que el gobierno federal también estuvo involucrado en la carta de la NEA”.
Sobre este asunto Prior depositó su confianza en los legisladores republicanos y conservadores a quien instó a “hacer lo que sea necesario para llegar al fondo del asunto”.
Por otro lado, Laura Zorc, directora ejecutiva de Building Education for Students Together (BEST), exigió una disculpa de la NEA.
“La NEA les debe a los padres preocupados una disculpa por acusarlos de ser violentos, ‘radicalizados’ y controlados por ‘teorías de conspiración’”, dijo Zorc a Fox News Digital. “A través de BEST, ayudé a capacitar a más de 1000 padres activistas en 2021, y puedo decirles que esto no es lo que vi”. BEST se ocupa de capacitar a personas interesadas en postularse para ser miembros de la junta escolar y se enfoca en temas como el cierre de escuelas por COVID-19 y CRT.
Zorc insistió en que el mensaje de la NEA pareciera ser un nuevo llamado a la censura, que ya se está implementando en las redes sociales contra las posturas conservadoras e ideales más ligados a lo tradicional.
Además destacó la importancia de no permitir que se lleven a cabo estas censuras, dado que las redes sociales son el único espacio que tienen para organizarse los padres que intentan oponerse a la “agenda de la NEA”.
Andrés Vacca
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
