Sociedad
SOLUCIONA atribuye a la Ley de Violencia de Género el suicidio de cuatro mil españoles cada año
Andrés García Feito*.- Hay una realidad que los políticos esconden, y es que cada año se suicidan unos 4000 hombres. Son hombres desesperados a los que la Ley de Violencia de Género encarcela, a quienes se les impide ver a sus hijos y a los que se les estigmatiza de por vida. La Ley de Violencia de Género produce casos de malversación de fondos públicos, ya que hay casos en los que se mantienen las ayudas a la mujer maltratada pese al sobreseimiento del caso denunciado, mientras que se dan otros casos de víctimas de agresiones que no tienen derecho a nada. Esto es un auténtico negocio. No estamos consiguiendo dar una solución real al problema del maltrato, ya que siguen muriendo mujeres. Y también hombres.
El articulo 14 de nuestra Constitución Española afirma que “los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”. Por consiguiente, los “inventores” de esta Ley, al crear un Juzgado de violencia contra la mujer y no contra el hombre, están violando clara y descaradamente este derecho constitucional. Por ello, uno vde los objetivos de SOLUCIONA será la exigencia de responsabilidades con carácter retroactivo a los que crearon y apoyaron esa norma, que está provocando que miles de hombres entren en prisión, o que sean detenidos sin más, como si fueran delincuentes, por el solo hecho de que una mujer interponga una denuncia.
Según el plan integral de Violencia de Género, durante el periodo comprendido entre 2014 y 2018, el presupuesto fue de unos 3.900 millones de euros. Estas cifras revelan la dimensión del ‘chiringuito’ creado a partir de esta injusta y terrible Ley de Violencia de Género. Es indignante y deleznable lo que esta Ley está haciendo con los hombres. De ahí que no podamos permanecer de brazos cruzados. Zapatero se definió, tras ganar las elecciones de 2004, como “feminista radical”. La Ley Integral de Violencia de Género de ese año despoja del derecho a la presunción de inocencia a la mitad de la población española: la masculina, a la que en la práctica se permite detener sin más prueba que la declaración de la supuesta víctima de malos tratos. Por no incidir en que se conculca el artículo 14 de la Constitución, pues considera determinadas acciones como delito si las cometen los hombres, y como falta, si las cometen las mujeres. Así arranca Diego de los Santos su libro «Las mujeres que no amaban a los hombres» (Almuzara), manual de consulta de infinidad de hombres que han sufrido denuncias falsas por parte de sus ex parejas.
La situación actual es aberrante. Miles de hombres encarcelados sin más, por una denuncia de una mujer desalmada, cabreada o enfadada, que conoce bien cómo utilizar este ‘arma’ legal contra su pareja. Y si no la conoce, enseguida el abogado de turno la informará de lo fácil y rápido que es utilizarla. Desde el proyecto SOLUCIONA vamos a trabajar enérgicamente para exigir que esta injusta Ley desaparezca de forma inmediata, y que se indemnice a las victimas que la han tenido que sufrirla. Y qué decir de los pobres niños que se quedan huérfanos y que además son manipulados para que acaben rechazando a su padre, con las mentiras que astutamente suelen utilizar las mujeres sin alma y sin compasión. Esta Ley debe desaparecer.
*Candidata de SOLUCIONA en las elecciones andaluzas por la provincia de Málaga
España
La UCO, sorprendida y el PSOE, aterrorizado con el material incautado a Leire Díez: «es dinamita»
Los agentes investigan adjudicaciones presuntamente fraudulentas de empresas públicas dependientes de Hacienda
La UCO, sorprendida con el material incautado a Leire Díez: «Hay dinamita»
La palmaria ignorancia e incapacidad de la política cántabra, muy conocida en la Vega del Pas, en temas técnicos e informáticos, a la hora de cuidar sus comunicaciones escritas, va a redundar en el fin del «sanchismo».
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se ha topado con un filón documental que podría hacer tambalear los cimientos de varias instituciones públicas. Según confirman fuentes solventes próximas a la investigación, los agentes encargados de desprecintar y analizar el material intervenido a Leire Díez, exdirectiva de Correos y militante socialista, no ocultan su asombro ante la relevancia de los hallazgos. «Hay dinamita», aseguran con rotundidad fuentes solventes, subrayando que el contenido de sus dispositivos electrónicos y agendas personales es mucho más explícito de lo que se preveía inicialmente.
El pasado 10 de diciembre, en una operación coordinada que sacudió el tablero político, el Instituto Armado desplegó un operativo que incluyó 19 entradas y registros en diversas sedes mercantiles y domicilios particulares. Entre los objetivos prioritarios figuraban tres inmuebles vinculados directamente a Díez: una residencia en Cantabria, el apartamento de una colaboradora cercana en el barrio madrileño de Las Tablas y una vivienda en Leganés. Fue en este último punto donde los agentes localizaron el grueso del material que ahora quita el sueño a más de un alto cargo del Ejecutivo.
El «Grupo Hirurok»: comisiones y contratos a medida
A pesar del optimismo de los investigadores ante la calidad de la prueba obtenida, la instrucción se enfrenta a un primer valladar jurídico. El magistrado de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, ha dictado una providencia por la cual acota estrictamente el análisis de la información incautada al periodo comprendido entre los años 2021 y 2023. Esta decisión responde a la estrategia de la defensa del exalto cargo, que busca evitar a toda costa que la Guardia Civil bucee en documentación posterior que pudiera abrir nuevos frentes judiciales. Bajo el foco del Juzgado Central de Instrucción número 5 se encuentran una serie de adjudicaciones bajo sospecha emanadas de empresas públicas dependientes del Ministerio de Hacienda. La Fiscalía Anticorrupción ha puesto la lupa sobre cinco expedientes administrativos cuyo valor conjunto asciende a los 132 millones de euros. Entre ellos destaca, por su simbolismo y por la presunta chapuza documental, el contrato otorgado a Servinabar 2000 SL, la empresa ligada al entorno de Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE.
Los agentes de la UCO sostienen que los dispositivos electrónicos de Díez —dos teléfonos móviles de última generación y un ordenador portátil— junto con sus agendas manuscritas, son la pieza del puzzle que faltaba para entender cómo se fraguaron estas operaciones en el seno de la administración. La tesis de los investigadores es que Leire Díez formaba parte de una estructura de toma de decisiones paralela bautizada como el «Grupo Hirurok» (término que en euskera significa ‘los tres juntos’). Este núcleo duro estaba integrado por la propia Díez, el expresidente de la SEPI, Vicente Fernández Guerrero, y el empresario navarro Antxon Alonso, socio de Cerdán en Servinabar.
Según los informes remitidos al juzgado, este triunvirato se habría servido de su ascendencia y sus vínculos con diversos «cargos públicos» para teledigitalizar la adjudicación de contratos en entes como la SEPI, Mercasa, Sepides y Correos. El objetivo final no era otro que el lucro personal a través del cobro de comisiones ilegales que la UCO cifra, indiciariamente, en unos 750. 000 euros. En el caso concreto de la exmilitante socialista, se han detectado pagos por valor de 21. 500 euros que habrían sido canalizados de forma opaca a través de la sociedad Mediaciones Martínez SL.
Uno de los ejemplos más flagrantes de esta operativa es el contrato menor adjudicado por Mercasa a la empresa de Alonso. Los investigadores sospechan que los 18. 119 euros pagados por un supuesto informe técnico de las oficinas de la sede central respondieron a un «trabajo inexistente». La UCO ha constatado que dicho informe no solo era innecesario, sino que estaba plagado de falsedades y valoraciones infladas sobre los costes de rehabilitación, con el único fin de generar una justificación mendaz para el cambio de sede de la sociedad pública y, de paso, regar de fondos a los miembros de la trama.
El magistrado Pedraz, en un intento de blindar la causa contra futuras nulidades, ha ordenado separar quirúrgicamente el material estrictamente relacionado con los delitos investigados de aquel que pertenece a la esfera íntima de la acusada. Para ello, ha abierto una pieza separada de expurgo. El instructor ha conminado a la UCO a que ponga a disposición del juzgado todos los efectos originales y sus copias de trabajo, advirtiéndoles seriamente de que deben abstenerse de utilizar cualquier información de los dispositivos en tanto no se realice este filtrado. Sin embargo, fuentes judiciales recuerdan que el origen de esta causa es, precisamente, un hallazgo casual. El «caso Hirurok» nació tras el análisis de los terminales de Antxon Alonso en el marco del ‘caso Koldo’. Si durante el periodo 2021-2023 analizado ahora en los móviles de Díez aparecieran indicios de otros delitos de forma fortuita, la UCO estaría obligada a dar cuenta de ello, lo que podría derivar en nuevas piezas separadas.
Lo que más ha llamado la atención de los especialistas en delitos telemáticos de la Guardia Civil es la disparidad de comportamiento entre los principales investigados. Mientras que Vicente Fernández Guerrero, hombre de la máxima confianza de la actual candidata socialista a la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, entregó un teléfono móvil «impoluto», Leire Díez conservaba prácticamente todo su historial de comunicaciones. Tal y como adelantó THE OBJECTIVE, Fernández Guerrero realizó un borrado sistemático, deliberado y profesional de su terminal antes de ser detenido. Una maniobra que los investigadores califican como un indicio claro de que el expresidente de la SEPI era plenamente consciente de la gravedad de los hechos que ahora están siendo investigados.
Por el contrario, el dispositivo de Díez es un libro abierto. En él se han localizado hilos de conversación, tanto en aplicaciones de mensajería instantánea como en correos corporativos y personales, que están permitiendo a la UCO reconstruir las cronologías de las reuniones y los contactos entre la red de intermediación y los altos cargos públicos. Estas comunicaciones son, a juicio de los investigadores, la prueba de cargo que refuerza la hipótesis de que existía una red organizada para influir no solo en pequeñas adjudicaciones, sino también en grandes operaciones estratégicas como rescates públicos de empresas, venta de patrimonio inmobiliario del Estado y adjudicaciones presuntamente ilegales. La «dinamita» que la UCO dice haber encontrado en el material de Díez apunta directamente a la existencia de un ecosistema de favores en el que la frontera entre lo público y lo privado se desdibujó por completo bajo la sombra de la SEPI.

Pedro
07/07/2019 at 13:37
Desconozco si los datos son correctos, pero pienso que sí. Cuestión distinta es que no haya ningún OBSERVATORIO, todos generosamente regados con el dinero público, para REGISTRAR ESTOS CASOS…
Pedro
15/11/2018 at 13:34
Desconozco si los datos son correctos, pero pienso que sí. Cuestión distinta es que no haya ningún OBSERVATORIO, todos generosamente regados con el dinero público, para REGISTRAR ESTOS CASOS…