Internacional
Soros quiere destruir España y fue la primera visita -secreta- de Pedro Sánchez tras proclamarse Presidente
Javier Arias.-
La revista Forbes lo sitúa como la 60ª persona más rica del mundo, con una fortuna directa de 8.300 millones de dólares. Es un especulador, cuyo único interés real es ganar más dinero y con pocos escrúpulos que le impidan hacerlo.
György Schwartz nació en Budapest (Hungría) el 12 de agosto de 1930. Su padre era un abogado, escritor y editor de origen judío que cambió su nombre por Soros para ocultar su identidad lo que les permitió sobrevivir a la II Guerra Mundial. En 1946 la familia huiría de la ocupación soviética a través de Suiza, para llegar a Londres donde George se graduó en Filosofía. [SIGUE MÁS ABAJO]
Al parecer, durante el Holocausto, al joven Soros se le asignó la tarea de saquear las propiedades de los judíos bajo el régimen del teniente general Kurt Becher, jefe de la sección de las Waffen SS eufemísticamente conocida como el Departamento de Economía del Comando de la SS. Alexis Scherbatoff, ex miembro del Cuerpo de Contrainteligencia del Ejército estadounidense aseguraba que Soros obtuvo su primera pequeña fortuna vendiendo su parte del botín incautado a los judíos. Informaba que su primer cómplice fue otro judío húngaro que vendía rubís y otros despojos nazis en Bélgica tras la Segunda Guerra Mundial.
El propio Soros reconocía, en 1998, en el programa televisivo «60 minutos (CBS), que no se sentía culpable por haber colaborado con los nazis para confiscar propiedades de los judíos, durante la Segunda Guerra Mundial.
Soros es la cara más visible de ese grupo de magnates que buscan destruir las democracias occidentales, las naciones que las albergan y las raíces que las hacen reconocibles. No porque sean malvados sino porque eso les permitirá el control de sociedades pequeñas, desestructurada y débiles, reduciendo sus problemas e incrementando sus beneficios. Mucha gente no puede creer que alguien haga esos planes, pero para entenderlo, cabe un pequeño ejemplo. Los traficantes de drogas, o de armas, no son intrínsecamente malvados, ni destruyen vidas por el placer de hacerlo. Solo les interesa su propio beneficio y no dudan en arruinar, o eliminar vidas, para conseguirlo.
Estos magnates, influyen en la opinión pública para aumentar su poder político e incrementar beneficios. Y lo hacen a través de la financiación de organizaciones, medios de comunicación y universidades, en unas proporciones que cuesta imaginar.
En el caso de Soros, ese entramado (que veremos más adelante), tiene como centro la Open Society Foundation (Fundación Sociedad Abierta), con un presupuesto (público) que para este año 2020 alcanza la cifra de 1.200 millones de dólares, repartido en programas (ver imagen) y áreas geográficas.
Los objetivos son los ya conocidos: liquidación y fraccionamiento de las naciones-estado democráticas; destrucción de las sociedades y las familias imponiendo la ideología de género y el fomento LGTB y constriñendo la libertad ideológica bajo un pensamiento obligatorio que anule y castigue la disidencia.
Hay un libro magnífico, de dos investigadores españoles, “Soros: rompiendo España” que documentan el apoyo del especulador al separatismo catalán. En realidad, esa independencia les importa una higa, pero sí quieren fraccionar la nación más antigua de Europa para debilitarla (y con ella al resto de países europeos) para que se pliegue, más fácilmente a sus intereses.
Estamos ante un disimulado golpe de estado desde arriba, desde el poder económico y la manipulación de la opinión pública, que quiere imponer su agenda.
No es casual que, tras ganar la moción de censura, Pedro Sánchez recibiera a su primera visita como inquilino del Palacio de la Moncloa: George Soros. La cita era clandestina, pero alguien la filtró para advertencia de los españoles.
Internacional
La taiga da otro bofetón a los calentólogos: en 35 años creció una superficie como la de España y media Francia
Un estudio científico certifica el crecimiento de la mayor masa boscosa de la Tierra y su desplazamiento al norte, aunque muy lento.
Expertos de universidades y centros de investigación de Estados Unidos, China y Portugal han confirmado que la cobertura arbórea boreal, el sistema boscoso conocido también como taiga, se expandió en un 12%, entre 1985 y 2020, lo que significa que en ese periodo ganó unos 840.000 kilómetros cuadrados, una superficie similar a la suma de España y la mitad de Francia.
El equipo investigador, dirigido por dos científicos de la empresa norteamericana terraPulse –dedicada a analizar datos satelitales de interés medioambiental y agroforestal– estudió la evolución del bosque boreal, que en las últimas décadas ha experimentado el calentamiento más rápido de todos los biomas forestales.
Los resultados se han hecho públicos en un artículo difundido por la web de la European Geosciences Union –la organización líder en Europa dedicada a la investigación en ciencias de la Tierra, planetarias y espaciales– en el que los científicos reconocen que han encontrado una expansión forestal de una magnitud inesperada.
Por supuesto, este dato contradice una vez más las predicciones más alarmistas sobre el cambio climático, que aseguraban que el aumento de temperaturas conllevaría un gran incremento de los incendios y la expansión de las enfermedades de los árboles, lo que haría descender el total de la masa arbórea.
Lo que sí se ha confirmado es otra de las predicciones catastrofistas, aunque con matices: la taiga se está moviendo hacia el norte, pero a un ritmo bastante lento, ya que el estudio ha certificado que en las tres décadas y media que abarca el estudio, este sistema natural se ha desplazado en 0,29 grados de latitud media, es decir, en 32,3 kilómetros, lo que supone menos de mil metros al año.
Estos resultados resultan muy significativos porque durante el último siglo la región boreal ha registrado el calentamiento climatológico más rápido de cualquier bioma forestal, con un aumento de más de 1,4 °C en la temperatura superficial anual. A pesar de ello, como se ve, la masa forestal ha crecido con fuerza.
Según el artículo, el bioma boreal es el bosque más extenso y ecológicamente intacto de la Tierra, cuya superficie forestal comprende un tercio del total mundial y representa el 20,8 % del sumidero global de carbono forestal.
