España
Tendrás indignidad y derrota, Sánchez

Isabel San Sebastián.- La dignidad visitó ayer Alsasua, donde su presencia resultaba indispensable para redimir a la localidad navarra de tanta infamia como demostró hace un par de años la mayoría de sus habitantes al consentir primero y justificar después la cobarde agresión perpetrada por algunos de sus «mozos» en las personas de dos jóvenes guardias civiles que tomaban una copa acompañados por sus novias. El acto reivindicativo de los valores constitucionales organizado por España Ciudadana, la fundación de Albert Rivera, fue un grito de libertad que no pudieron apagar ni los alaridos de los filoetarras entre quienes destacaba «carnicerito de Mondragón», uno de los más sanguinarios asesinos de la banda, ni el ruido de su fanfarria intimidatoria, ni tampoco las campanas de una iglesia renegada que jamás han tañido a muerte cuando caía un inocente abatido de un tiro en la nuca.
La dignidad se encarnó ayer en Fernando Savater y Beatriz Sánchez Seco, víctima de la serpiente ante la que han claudicado varios gobiernos y también de los que permiten que los nidos de la bicha proliferen tanto en el antiguo reino como en esa «Euskadi» sabiniana a la que la presidenta Barkos pretende entregar su tierra. Llevó el uniforme de la Benemérita, que pronto abandonará la Comunidad Foral, como salió en su día de Cataluña, con el fin de satisfacer las exigencias del separatismo. Habló alto y claro en español. Respondió a las pedradas, las amenazas, los insultos y el estiércol con argumentos, coraje, firmeza cívica y educación. Cada bando tiene su lenguaje y lo saca a relucir en ocasiones como ésta. Porque aquí hay dos bandos enfrentados, sí, por mucho que moleste esa evidencia a los apóstoles del voluntarismo y la corrección política ciega.
A un lado del campo se sitúan los defensores del orden constitucional que nos dimos libremente los españoles hace cuarenta años. Al otro, los empeñados en imponer su modelo excluyente de sociedad, empleando para ello cualquier medio, incluida la violencia. Y junto a estos últimos, en un alarde de connivencia digno de mejor causa, los equidistantes; esos que desde su atalaya biempensante abogan por «no alimentar la crispación», «buscar vías de diálogo» y demás zarandajas al uso, como si en el Congreso de los Diputados y los parlamentos autonómicos no se hubiese hablado y se siguiese hablando hasta la extenuación o como si plantarse ante los abusos de quienes se ponen la ley por montera fuese algo reprochable en lugar de constituir un acto de resistencia imprescindible en una democracia. En ese grupo de «no alineados», pusilánimes y/o cómplices, se encuadran los de Podemos y sus socios del PSOE.
La dignidad mostró ayer su rostro más hermoso en Alsasua, donde llevaban tiempo esperándola. Ahora debería personarse urgentemente en Madrid, porque los hechos y las palabras de Sánchez y sus adláteres requieren respuesta rápida, inequívoca y contundente. El jefe del Ejecutivo está pagando el alquiler de su residencia oficial a un precio desorbitado y a un casero okupa usurero cuya pretensión es dinamitarla. El vergonzoso cambio de postura de la Abogacía que mangonea el Ministerio de Justicia en la causa del Supremo contra el golpe en Cataluña supera todo lo visto hasta ahora y evoca la célebre frase con la que Churchill se refirió a Chamberlain y Daladier cuando ambos se rindieron ante Hitler en Múnich. Sánchez quiere permanencia a cambio de dignidad y tendrá indignidad y derrota. Lo malo es que para entonces el daño causado a España tal vez sea irreparable.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






