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Cultura

“Tenemos diecisiete sistemas educativos cada vez más descoordinados entre sí”

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La situación política española y la imposibilidad para alcanzar un pacto educativo que permita dar estabilidad y coordinación al sistema educativo está acrecentando la brecha y la desigualdad entre alumnos de las diferentes comunidades autónomas. Así lo constata el informe El libro educativo en España – Curso 2019-2020, elaborado por la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE), que analiza la situación en la que las empresas dedicadas a la edición educativa desarrollan su actividad en España. Según este informe, la falta de consenso político está generando una heterogeneidad normativa que, además de complicar cada vez más el desarrollo de la actividad de las empresas, es responsable de que el acceso de los alumnos a libros y contenidos educativos innovadores y de calidad esté cada vez más condicionado por las decisiones políticas.

“La falta de normativa estatal, o más bien la existencia de una normativa de imposible cumplimiento, sin perspectiva de que haya una solución en un futuro inmediato, ha incrementado lo que podríamos definir como dispersión del sistema educativo. De suerte que cada vez nos aproximamos más a tener diecisiete sistemas educativos cada vez más descoordinados entre sí”, señala el informe. Una dispersión que se manifiesta en una ingente producción de normativa. En los tres últimos años, se han publicado hasta 450 textos normativos (leyes, decretos órdenes y resoluciones) en las 17 comunidades autónomas que afectan, de manera directa o indirecta, a la edición de contenidos educativos. Cifra que aumenta hasta las 1.820 normas si se analizan los últimos diez años.

Currículos cada vez más diferenciados

El informe vuelve a incidir en un aspecto que se ha reiterado en los últimos años, y es que la falta de consenso y la dispersión de las políticas educativas tienen su primera manifestación en el “diferente tratamiento del currículo, diferencia acentuada como consecuencia de la división entre asignaturas troncales, específicas y de libre configuración y su consiguiente repercusión en la evaluación, de manera que los currículos de las diversas CCAA tienen cada vez menos elementos comunes entre sí. Estas diferencias dificultan notablemente la edición escolar que se ve obligada a dividir y multiplicar su oferta, con ediciones cada vez más limitadas al territorio y el consiguiente encarecimiento de los costes”.

La dispersión normativa también tiene su reflejo en las diferencias económicas entre comunidades autónomas, que afectan tanto a las políticas de dotación de recursos de los centros y a las ayudas a los alumnos para la adquisición de libros y materiales escolares, como a los procedimientos, las cuantías y los modelos de adquisición de los libros o de las ayudas, “que son cada vez más variados y complicados como comunidades autónomas hay”. Esta situación está produciendo la desigualdad entre los alumnos, ya que no todos tienen las mismas posibilidades de acceder a los mismos recursos.

En estas circunstancias, dado que se está produciendo una dispersión de los calendarios como consecuencia de la gestión de los sistemas de ayudas, la tasa de obsolescencia de los libros y recursos didácticos se está acentuando. La renovación de los libros, estipulada para cada cuatro años, se está haciendo en la práctica cada cinco, seis o incluso más años. Según el informe de ANELE, actualmente, sólo Andalucía está cumpliendo el calendario de renovación de libros y recursos didácticos y cuenta con el presupuesto necesario para realizarla.

En opinión de los editores, “la no renovación de los libros y, por tanto, su distinto nivel de obsolescencia es uno de los factores que más contribuyen a la desigualdad de oportunidades educativas de los alumnos entre comunidades autónomas y que más pueden dificultar la tarea de los profesores que necesitan recursos actualizados”. El informe resalta que “el ritmo de adaptación de los materiales escolares debería ser el mismo para todos los alumnos, para que el aprendizaje, ya bastante influido por las condiciones socioeconómicas, no se vea empeorado por la obsolescencia de los recursos didácticos”.

La renovación y actualización de los recursos educativos viene derivada, según el informe, de los distintos programas de gratuidad o de ayudas para la adquisición de libros de texto y de la dotación presupuestaria destinada a ellos. La mayoría de las comunidades autónomas no cuentan en su normativa con un calendario de renovación y/o dejan en manos de los colegios la decisión de adoptar nuevos proyectos, eso sí, sin garantizarles una dotación económica suficiente para hacer frente a las compras.

Esto supone, en la práctica, que opten por mantener los existentes, aunque se encuentren obsoletos. Todo ello incide en la desigualdad de los alumnos, incluso en una misma comunidad autónoma.

Como expresa el informe, la consecuencia de esta situación “es la inseguridad e incertidumbre del profesorado, que no sabe a qué atenerse. La repercusión en la actividad editorial es clara. La inseguridad de los profesores se traduce en inseguridad de los editores a la hora de planificar proyectos y ediciones, cuyo desarrollo y final son impredecibles”.

Según los editores, “más que de libro de texto se debería hablar de proyectos educativos, conformados por múltiples elementos que contribuyen a que el alumno vaya construyendo el armazón de su aprendizaje. Junto al libro de texto, las editoriales ponen a disposición de los profesores programaciones didácticas, guías del profesor, recursos digitales específicos, materiales manipulables, lecturas… En ese ecosistema educativo, el libro de texto es más bien una guía, un acompañante del aprendizaje, que ayuda a ordenar los conocimientos y los procesos de adquisición de conocimientos, enmarcado en un proyecto más amplio que incluye el manejo e integración de todos los recursos”.

Para el curso 2019-2020, las editoriales integradas en ANELE han puesto a disposición de la comunidad educativa un catálogo que alcanza los 51.528 títulos. Hay 33.222 títulos en soporte papel en todas las lenguas oficiales, de los que 11.381 corresponden a libros del alumno. En cuanto a la oferta de proyectos editoriales digitales, ha continuado creciendo hasta alcanzar 18.308 títulos. “La oferta de títulos y el gran número de editoriales existentes garantizan la pluralidad tanto didáctica y pedagógica como cultural e ideológica, siempre dentro del marco de la Constitución”, dicen los editores.

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Cultura

Turquía censura como «obsceno» un libro infantil que recoge la vida de cien mujeres históricas

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El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan
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Las autoridades de Turquía han calificado de «obsceno» y solo apto para mayores de 18 años el libro infantil «Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes», un superventas internacional, en lo que es un paso más en la «censura» aplicada en la vida cultural del país, según ha denunciado hoy la Unión de Editores turca.

La censurada obra, de las autoras italianas Francesca Cavallo y Elena Favilli, es una colección de cien biografías de mujeres históricas, desde Cleopatra hasta Malala Yusufzai, pasando por Coco Chanel y Frida Kahlo, entre otras, presentadas en forma de cuento breve.

Destinado a niñas y niños a partir de los 6 años, el libro, publicado primero en inglés, en 2016, y traducido entretanto a unos 30 idiomas, ha vendido más de un millón de ejemplares.

El Consejo de protección de menores contra escritos perjudiciales para la infancia de Turquía, dependiente del Ministerio de Asuntos Sociales, lo calificó la semana pasada como «perjudicial para la infancia» y resolvió prohibir su venta a menores de 18 años, una medida que se aplica habitualmente a material pornográfico.

«Es un gran error. Es claramente un acto de censura. Una decisión por parte de un pequeño grupo conservador nombrado por el ministerio», declaró este sábado a Efe en una conversación telefónica Ilbay Kahraman, el dueño de la editorial Ayrintilar que forma parte de la Unión de Editores.

En el mismo número del «Boletín oficial» se vetó también la difusión de dos libros infantiles publicados por la rama editora de Yapi Kredi, uno de los mayores bancos públicos de Turquía, que explican a los pequeños los derechos de niños y niñas, así como de una polémica novela turca.

La decisión significa que la obra no puede exhibirse en escaparates y solo se puede vender a mayores de edad, siempre dentro de una bolsa opaca.

Efe ha comprobado que en las grandes librerías turcas con venta por internet las obras vetadas ya figuran como «no disponibles».

«Experimentamos varios pasos de presiones y autocensura. El primer paso es el acoso por parte de una red de asociaciones y medios de comunicación progubernamentales. Y cuando un editor es valiente y se impone a los obstáculos, llegan las decisiones judiciales», se quejó Kahraman.

«Yo mismo publiqué un libro infantil de la escritora sueca Katerina Janouch, que explica de dónde vienen los bebés. De repente hubo una campaña de sindicatos de profesores y asociaciones de mujeres cercanos al AKP (el islamista Partido Justicia y Desarrollo, que gobierna Turquía desde 2002) que aseguraban que era perjudicial para los niños; me amenazaban con ir a juicio», relató el editor.

«Esta presión ya lleva a una fuerte autocensura. Muchos editores no quieren correr el riesgo. Además, las librerías públicas vetan las obras de editores a los que hayan puesto en una lista negra, con lo que te reducen los ingresos. Y si aguantas toda la presión vienen decisiones como la del Consejo de protección de menores», concluyó Kahraman.

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Cultura

Ricardo Moreno Castillo: “El desprecio por el saber ha convertido a los alumnos en auténticos analfabetos”

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Ricardo Moreno Castillo / Imagen: Remitida
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Autor del interesante y polémico Breve tratado sobre la estupidez humana, el matemático Ricardo Moreno Castillo publica ahora el libro Los griegos y nosotros: De cómo el desprecio por la Antigüedad destruye la educación, un alegato entusiasta en favor de una educación humanista, “amenazada por una pedagogía de retórica populista y mediática”, en palabras de Carlos García Gual, autor del excelente prólogo que acompaña a la obra.

En su nuevo ensayo, Moreno Castillo, autor también de La Conjura de los ignorantes, elogia el valor educativo de la cultura y la lengua de Grecia y Roma, alertándonos sobre el suicidio que supone el olvido de los clásicos. Los estudios del griego y el latín y las Humanidades de raigambre clásica, desde hace años están siendo ahogados y marginados por mezquinos y menguados programas oficiales, tanto en la Enseñanza Secundaria como en la Universidad, advierte el autor, para quien “la obsesiva admiración de algunos teóricos de la pedagogía por las nuevas tecnologías, junto a un enfoque de la educación hacia lo más actual y más rentable en el mercado de trabajo, han propiciado un menosprecio notorio del legado cultural del pasado”.

¿Cuándo murió la educación clásica y humanista?

La enseñanza de las lenguas clásicas ya sufrió un retroceso con la ley de Educación de Villar Palasí. En el sistema anterior los estudiantes entraban en la Facultad de Filosofía y Letras habiendo cursado cinco años de latín y tres de griego. A partir de la ley Villar, quedaron tres años de latín y dos de griego. Y desde la reforma del año noventa el conocimiento de los alumnos descendió vergonzosamente. El desprecio por el saber (envuelto de una verborrea de “aprender a aprender”, “cultivo de la autoestima”, “creatividad y destreza”… y un largo etcétera) ha convertido a los alumnos en auténticos analfabetos.

Hoy se habla mucho de “educar en valores”… ¿Esta “educación en valores” tiene algo que ver con los “valores” que se transmitían tradicionalmente en las escuelas, ligados a los estudios clásicos y a las humanidades?

Lo de “la educación en valores” forma parte de la verborrea a la que aludí antes. Precisamente lo que fundamentalmente ha de transmitir la escuela es el saber como un valor en sí mismo y no solo en su vertiente utilitaria. Por cierto, la idea del saber como algo que vale por sí mismo es algo que debemos a los griegos. Pero de ese valor ni se habla.

El abandono de los estudios clásicos y humanistas, ¿qué consecuencias tiene para la formación de las nuevas generaciones?; ¿qué consecuencias tendrá para el futuro de nuestras sociedades?

Una consecuencia terrible: el olvido del pasado. Somos hijos de Roma y nietos de Atenas y Jerusalén, y olvidar esa herencia es volver a la barbarie. Un hombre sin memoria es un eterno niño, porque la madurez consiste en reflexionar sobre las tonterías que hemos hecho en el pasado a fin de ser un poco menos tontos en el futuro. Y sin memoria esta reflexión es imposible. Del mismo modo, una sociedad sin memoria es una sociedad inmadura.

¿Por qué, en su opinión, se considera de un modo generalizado que el abandono de los estudios clásicos y humanísticos es algo “progresista”?

La ignorancia es atrevida y es envidiosa. Prueba de ello es que cuando se hizo la reforma teníamos un enorme plantel de intelectuales que eran o habían sido catedráticos de instituto, y ninguno de ellos fue consultado. Pensemos en latinistas como Agustín García Calvo o Juan Gil Fernández; helenistas como Francisco Rodríguez Adrados, Luis Gil Fernández o Carlos García Gual (autor del prólogo de mi libro); historiadores como Antonio Domínguez Ortiz o Antonio Fraguas; escritores como Gonzalo Torrente Ballester, José Luis Méndez Ferrín o Jesús Alonso Montero; críticos literarios como Gregorio Salvador o Miguel García Posada, matemáticos como Juan Ochoa Mélida, y no sigo porque la lista sería interminable. Quienes llevaron a cabo la reforma eran de esos ignorantes que desprecian el saber y envidian a los que saben. Y este desprecio se puede disfrazar muy bien de progresismo, descalificando el estudio, la erudición y la memoria como cosas de franquistas.

¿La educación actual nos encamina hacia la ignorancia, la barbarie y el colapso civilizatorio?

Esta es la tesis fundamental del libro, olvidar el pasado no es apostar por el futuro, sino volver a la barbarie. Los adalides de las nuevas pedagogías son los bárbaros de la modernidad. Y en esta opinión estoy felizmente acompañado por los mejores humanistas, científicos e historiadores que en el mundo han sido y que han explicado esta idea mucho mejor que yo. De hecho, gran parte del trabajo son citas de estos grandes humanistas que yo me limito sencillamente a glosar.

(La Tribuna del País Vasco)

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Cultura

Los colegios de Baleares impartirán religión islámica durante el próximo curso

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Imagen institucional de la firma del convenio de colaboración - GOBIERNO BALEAR
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El consejero de Educación, Universidad e Investigación, Martí March, y el delegado de la Comisión Islámica de España en las Islas Baleares, Mahfouz Salim Abu Mahfouz, han firmado hoy un convenio de colaboración con el objetivo de articular las condiciones en las que se tiene que desarrollar la enseñanza de la religión islámica en los centros docentes sostenidos con fondos públicos, en aplicación del Acuerdo de cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España.

La Consejeria de Educación, Universidad e Investigación y la Comisión Islámica quieren establecer unas condiciones objetivas por las que los padres, las madres o los tutores de los alumnos puedan ejercer el derecho que tienen de que sus hijos reciban en los centros docentes sostenidos con fondos públicos no universitarios la enseñanza de la religión islámica, siempre que así lo decidan en virtud de sus propias convicciones.

En virtud del convenio las dos partes trabajarán con el objetivo de que en el curso 2020/21 se podrán impartir clases de religión en un número máximo de 10 centros docentes sostenidos con fondos públicos. De acuerdo con las posibilidades presupuestarias cada año se podrán ampliar el número de centros docentes hasta cubrir la demanda de esta enseñanza.

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