Opinión
¿Un indulto o un tributo? por Fulgencio Coll, Teniente General del Ejército, General de Cuatro Estrellas, Ex – JEME (R)
La difícil situación por la que pasa el Estado español es difícil de entender y prácticamente imposible de describir. Existe un síntoma claro que adelanta un diagnóstico de gravedad, no existe la separación de poderes y esta situación lleva un desgaste institucional evidente y al autoritarismo. Quizás el elemento de cohesión nacional que existe, junto a la Historia común, es la igualdad ante la ley. Y la presunción que debe aplicarse es que defendiéndolo se protege a la nación y como efecto, se refuerza el Estado.
Esta igualdad se ha quebrado. La anomalía que supone que partidos que no respetan la Constitución estén legalizados, es sólo viable si le conviene a otras fuerzas políticas calificadas de constitucionalistas que han dejado de serlo. Es curioso que una competencia autonómica sea la de prisiones si sólo hay un código penal para el Estado. ¿Por qué el garante del cumplimiento de las penas de los terroristas vascos debe ser el Gobierno autonómico de Vitoria?, ¿qué tipo de autonomía es esa?. A qué se debe que se haya efectuado el agrupamiento de presos a dosis cuando es una única decisión política que permitió la formación de Gobierno. ¿Por qué los sediciosos catalanes hacen como si cumpliesen sus penas en cárceles de la Generalitat?
El indulto grupal a los sediciosos catalanes es un hecho social, política y jurídicamente disruptivo porque es una exigencia de los delincuentes para que los partidos de los que proceden sigan prestando apoyo al Gobierno de la nación. Esta causa de apariencia evidencial, es construida con una finalidad como la concordia, concepto social y jurídicamente indeterminado.
Su precedente es muy peligroso para la cohesión nacional porque el principio de igualdad se utiliza como táctica política. Si a esto se le suma el cambio del tipo penal infringido para adecuarlo a un contexto determinado, entonces el fraude legislativo es evidente. Lo más probable en un Estado de Derecho es que los partidos políticos que ha planeado y ejecutado la sedición fuesen ilegalizados.
Es más que probable que la decisión de la concesión del indulto responda a motivaciones oportunistas pero sus consecuencias son impredecibles y es altamente probable que no serán gestionadas por el actual gobierno. Quiere decirse que una decisión que puede determinar el futuro de España no la debe tomar un Presidente del Gobierno apoyado por una escuálida mayoría parlamentaria basada en los partidos representados por los delincuentes.
De lo que se trata no es de un indulto, para el Presidente es un hecho de renuncia pública a la promesa pública de acatamiento a la Constitución que le permitió acceder al cargo, las explicaciones son meros deseos. Defender la Constitución no admite matices, no se pueden negociar aspectos que atentan contra ella. Si se desean tratar esos temas, el Sr. Sánchez debe convocar elecciones llevando el indulto y la “mesa” en su programa. No es posible otra legitimación.
Cuando el Gobierno de España está compuesto y legitimado por partidos que anuncian y actúan públicamente en contra del orden constitucional, algo no encaja. Si a ello se le añade la carencia de gobernanza producto de una composición gubernamental cuya virtud es el encaje partidista y no la eficacia, se está ante una mezcla de incompetencia, deslealtad y puro capricho personal.
La “cogobernanza”, modalidad de gestión descentralizada de asuntos propios del Gobierno que afectan por igual a todos los españoles es, de hecho, un mecanismo que le permite al Gobierno camuflar su falta de capacidad de gestión y evitar tener que darle órdenes a la Generalitat. No existía, ni existe motivo para que con el estado de alarma declarado, no hubiese una gestión centralizada del tratamiento de la pandemia igual para todos los españoles. Resultado: “cogobernanza” igual a otro ámbito de enfrentamiento político.
Una persona con un mínimo de responsabilidad sería consciente de que tomar una medida como el indulto, sin apoyo popular, sin respaldo judicial y sin conocer si puede gestionar sus consecuencias es un precio muy caro para tratar de terminar una legislatura catastrófica, pero el Sr. Sánchez es un “militante” de partido y solo mira por lentes partidistas. Las relaciones PSOE-PSC no han sido siempre buenas para España y ahora el poder de Sánchez dentro del partido depende mucho de los catalanes. En diciembre de 2019, escribí el artículo “Pedro Sánchez, un problema para la Seguridad Nacional”. Ha demostrado claramente su absoluto fracaso como político y como persona, si tuviese un mínimo de dignidad tomaría una decisión.
Sr. Sánchez convoque elecciones. Usted no aporta soluciones, sólo problemas. No es cuestión de opiniones, los hechos hablan y los pitos pitan.
España
Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso
«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»
Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.
Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.
¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.
Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.
Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.
Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.
Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.
Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.
Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.

Salava
10/06/2021 at 03:36
Mira Fulgencio ahora no tiene mérito tus declaraciones. Las declaraciones o las protestas tenias que haberlas hecho cuando estabas en activo.