Sociedad
Una revista feminista insta a abortar a todos los bebés de raza blanca y pide a las familias blancas que adopten a «niños de color»
R. Wolfson.- Está claro que el feminismo es otra arma sionista para erradicar la raza blanca del mundo, y cada vez lo demuestra más. Queda expuesto, sobre todo, gracias a las más fanáticas – que no son más que aquellas que han comprendido el feminismo en su esencia, por mucho que se diga – esas mujeres que sueltan bilis contra los hombres y los odian a muerte, lo cual es el fin último de su movimiento.
En una página que se hace llamar Medusa Magazine, hemos encontrado algunos artículos bastante interesantes del feminismo radical. Ya sabemos que radical procede de “raíz”, o como decíamos antes, el feminismo en su estado puro.
Entre ellos destaca el último, bastante polémico, llamado “Más allá de la elección: la solución al supremacismo blanco es el aborto blanco”. Este artículo nos enseña la clase de perlas que puedes soltar cuando militas a favor del sistema sin ser tachado de delincuente (al contrario). Lo hemos traducido para que no pase desapercibido entre los hispanohablantes.
Medusa Magazine:
«En una sociedad progresista, son normalmente las familias blancas las que obstaculizan la igualdad y la justicia. La supremacía blanca sistemática depende, en primer lugar y ante todo, en la unidad familiar blanca. Cuando conquistadores blancos penetraron por la fuerza en la patria indígena e igualitaria de las gentes nativas de América, fueron rápidos en replicar sus sociedades blancas, iniciando su parasitismo al establecer plantaciones blancas, encabezados por padres blancos, madres blancas sumisas, y, en especial, niños blancos, con total dominio sobre las gentes de color esclavizadas y oprimidas a las que forzaron a sostener aquellos micro-feudos».
Sustituid la palabra “blanco” o “blanca” por “judío, negro, musulmán” y verán qué pasa. Un centenar de asociaciones contra el odio se les echarán encima. En este caso, sólo está opinando contra la opresión, la de su propia raza, porque ella también es blanca, según dice.
Por cierto, no sé qué entiende esta zorra por “patria indígena e igualitaria”, pero parece que no conoce mucho las sociedades precolombinas. Leyendo propaganda todo lo que no surge de Europa es muy bonito, pero la realidad… eso ya es otra cosa.
Tras la rebelión de Bacon, los micro-feudalistas blancos creyeron necesario expandir la definición de familia blanca para incluir la totalidad de la sociedad blanca, y así convencer a la clase trabajadora de que luchase contra sí misma basándose en premisas raciales. Los blancos llevan desde el nacimiento el sentimiento de una identidad blanca común, y esa identidad les condiciona a replicar la unidad familiar blanca […]Es por eso que la unidad familiar blanca debe ser destruida.
Esto nos huele a feminismo marxista de toda la vida. Verá, de clase se puede cambiar, de raza no. La clase es un constructo social, no el sexo ni la raza – eso es pura biología. Esto es lo que acaba sacando en claro la gente que sigue las teorías del judío Karl Marx, y de su maestro, el rabino Moses Hess. Pero, espera, ¿qué es lo que decía el propio Moses Hess?
Moses Hess explica en su libro “Rom und Jerusalem” aparecido en 1862: “Hasta ahora toda la historia se ha basado en la lucha de razas y la lucha de clases. La lucha de razas ha sido la original y primaria, la lucha de clases es secundaria. Esta lucha de razas en la historia mundial ha estado desarrollada principalmente entre dos razas confrontadas: arios y semitas.”
Los sionistas se desternillarán de risa con esta gente, porque piensan, y con razón: “les hemos corrompido hasta tal punto que se odian tanto a sí mismos como para promover su propio exterminio”.
Las mujeres de color no tienen normalmente el mismo privilegio para elegir la interrupción (del embarazo) que las mujeres blancas. Por razones sociales, religiosas, económicas, y éticas, las mujeres de color pueden encontrarse con obstáculos en el camino de la autonomía corporal que las mujeres blancas nunca se verían obligadas a enfrentar a causa de su privilegio de haber nacido en una sociedad supremacista blanca que mira continuamente por sus necesidades […]
Ya que la supremacía blanca impide a las mujeres de color tener derecho a decidir, debemos nivelar el terreno por otros medios.
Realmente increíble. O sea, que “una sociedad supremacista blanca que mira continuamente por sus necesidades” es aquella que te incita a abortar, que permite los manifiestos en contra de la natalidad blanca pero no aquellos a su favor, que introduce ridículas cuotas de igualdad que discriminan al blanco en favor de razas foráneas.
Si quiere ver una sociedad supremacista, le recomiendo Israel.
Y en realidad, ¿no es la supremacía racial de aquellos que la construyeron lo mínimo que se puede pedir de una sociedad?
Continuamos con el vomitivo texto: «Mujer blanca: ¡Es la hora de que hagas tu parte! Tus niños blancos refuerzan la sociedad supremacista blanca que te beneficia. Si dices ser progresista, y aun así das a luz voluntariamente a niños blancos, eres una hipócrita. Las mujeres blancas deberían ser alentadas a abortar a sus hijos blancos, y a usar su tiempo libre y recursos para ayudar a mujeres de color que no tienen otra opción que criar a sus hijos. Las mujeres de color necesitan recursos financieros y humanitarios. Ya que esta sociedad supremacista blanca continúa encarcelando padres negros, las mujeres de color se ven obligadas a seguir ellas solas en su esfuerzo para criar a la próxima generación […]
Mujeres blancas: en lugar de dedicar vuestro tiempo y energía a los niños blancos que van a complicar las luchas de las mujeres de color, ¿qué tal si preguntáis a las mujeres de color de qué manera podéis ayudarles en su liberación personal? ¿Qué tal si adoptáis niños de color que han perdido a sus padres por culpa de la destructiva sociedad blanca supremacista que habéis permitido y promovido?
Por supuesto, la mejor elección es actuar preventivamente para asegurar que los niños blancos no corren el riesgo de nacer. Pero en circunstancias en las que la terminación e interrupción son las opciones, es mejor aprovechar vuestro derecho a decidir, y abortar en favor de las mujeres de color».
Esta última frase quiere decir: es mejor no reproducirse con blancos, mezcla razas ante todo, pero si has cometido el error de tener una pareja blanca, mata a tu hijo. Me recuerda bastante al comunicado propagandístico del judío soviético Ilya Ehrenburg llamado “Mata” en el que llamaba a violar a las alemanas y matar a los alemanes sádicamente.
Notarán que se contradice: quiere que todas las mujeres tengan derecho a abortar, pero exige que las blancas no den a luz a NINGÚN niño. No es más que un ataque velado a la raza blanca, una llamada a su exterminio. Estas son la clase de ideas que han infectado Estados Unidos y que amenazan con entrar en Latinoamérica y España, en esta última, por ejemplo, de mano de Eldiario.es y la Open Society del judío Soros.
La autora es una tal Nicole Valentine, cuyo perfil de gravatar dice ser una mujer cristiana y feminista radical, anti-hombres blancos. Hizo otro artículo con unos cuantos emails que la criticaban duramente, reafirmando que este artículo no era ninguna broma y que los que la criticaban eran unos intolerantes.
He echado un vistazo a Medusa Magazine, porque no podía creer que una página así no fuese una parodia una sátira, pero parece que va en serio la cosa. Lo que nos dice se puede resumir en: mujer, aborta si puedes, y si no, que aborten sólo las blancas.
Lo que podríamos decirles a las mujeres blancas desde aquí: que el fin de la vida es la reproducción y la perpetuación genética y racial de uno mismo, ni la emancipación, ni la fama, ni el dinero, por mucho que les digan. Pero muy pocas o ninguna son conscientes de esto, y menos lo serán con el paso del tiempo; en su mayoría preferirán seguir las enseñanzas antinatalistas del Estado, la prensa, y esta clase de vertederos web como Medusa Magazine.
España
Se les acaba la alfalfa en el pesebre. Por Jesús Salamanca Alonso
.«Es un hecho que la afiliación sindical ha descendido del año 2000 para acá; son los sectores de servicios los que acaparan mayor afiliación: educación, biblioteca, etc. Hoy no supera el 12-13% y bajando, según la OCDE»
El pesebre sindical se va quedando sin alfalfa. Al sindicalismo en desuso, consagrado casta y de buen vivir se le acaban los haces de alfalfa como a los aviones de ciertos países, que se van quedando sin queroseno de reserva. Sea por improvisación de los Gobiernos, mala gestión de las políticas o simplemente la conflagración de una guerra inesperada, el caso es que quienes comían ya no comen, al igual que los que vivían del lujo, malgastando fondos de la Junta de Andalucía o del Fondo europeo ya no vive igual y comprueba como Anticorrupción, la UCO o Hacienda le tienden trampas. Algunas iguales a las que tienden a los contribuyentes, que ponerlas las ponen.
Hacienda, la UCO y la Fiscalía Anticorrupción lleven a cabo una investigación en profundidad sobre la opacidad del patrimonio sindical y, en algunos casos, el de los líderes que llevan años enclaustrados con tumbona, porrón, cacahuetes y naipes de ocio alargado. Algunas sanciones a esos sindicatos machistas, privilegiados y casta se han pagado con patrimonio sindical, cuando las sanciones han sido aplicadas por la mala gestión efectuada. No echen en saco roto cómo uno de esos sindicatos amamantado por el Erario Público pagaba a su gente viajes al Caribe con cargo de los fondos que recibía de la Junta de Andalucía. Investiguen, investiguen, verán como no es necesario que me retracte.
Durante muchos años han vivido de los presupuestos y del dinero público. Ahora parece que el grifo se queda sin agua o tiene fugas por otros sitios. Grifo sin agua y vaca sin leche ya se sabe. Han tirado tanto de la ubre que no da más de sí. Están obligados a pedir perdón a los trabajadores por usos y representación fraudulenta. En España, entre los trabajadores de 25 a 44 años, está afiliado a un sindicato el 18% de los empleados a tiempo completo. Parece que ese porcentaje desciende al 10% entre los trabajadores que trabajan parcial. Es un hecho que la afiliación sindical ha descendido del año 2000 para acá; son los sectores de servicios los que acaparan mayor afiliación: educación, biblioteca, etc. Hoy no supera el 12-13% y bajando, según la OCDE.
«Más allá de su función institucional (…), el grado en que los trabajadores deciden afiliarse a un sindicato refleja su nivel de identificación con estas organizaciones y la capacidad de éstas para atraer y retener nuevos miembros. En los últimos años, diversos estudios han señalado un proceso de debilitamiento de la afiliación sindical en muchas economías avanzadas, especialmente entre los trabajadores más jóvenes y aquellos con trayectorias laborales más inestables». Eso se debe a una transformación estructural del mercado de trabajo, el aumento de la temporalidad y una mayor rotación en el empleo, así como por los cambios habidos en las relaciones laborales.
El nivel de identificación en España con este tipo de organizaciones no supera el cuatro por ciento. Están obligados a cambiar su estructuración, su dedicación al afiliado o usuario y a un aumento de las exigencias para la mejora de sus servicios. El gran logro del siglo XXI se habrá alcanzado cuando aprendan a mantenerse con sus propios presupuestos para ganar independencia respecto al Estado. Ahora es ese momento: vivir de sus afiliados y mantener sedes y servicios de ellos, ajenos al Estado y a las empresas. «Han vivido del robo y la venta de los trabajadores y se han dado lujos de los que se privaban los trabajadores: mariscadas, vicios mayores, orgías a destiempo, etc.», dice E. San Román, afiliado hasta su desengaño.
Ahora empezarán las huelgas que llevan años sin hacer porque, estando lleno el buche, no dan ganas de algaradas ni de quema de contenedores. Les interesan más sus intereses y llenar sus bolsillos que las necesidades de los trabajadores. Movilizaciones las llaman, pero solo recurren a ellas si les tocan el bolsillo. ¡Vividores a trabajar! Castilla y León se han comprometido a quitar las subvenciones a los sindicatos y a enseñarlos a vivir de lo que generen. Ya lo hizo en la legislatura anterior, pero solo mientras VOX permaneció en el Gobierno. Si se ha hecho en casi todos los países, ¿por qué en España seguimos sin evolucionar, pringados en naftalina y con estructuras sindicales anquilosadas? A Alfonso Fernández Mañueco le hemos dado un plazo prudencial para cerrar el grifo de las subvenciones inútiles, que las hay, y muchas. Si no lo lleva a cabo tendrá que soportar movilizaciones de la ciudadanía que produce y si no, al tiempo.
Mientras este tipo de sindicatos no cambie y se modernice, solo merecen patatas cocidas (marraneras) y no tantas gambas. ¡Ya está bien de fiestas! Para el 1º de mayo ya está organizado el comité de seguimiento para comprobar cómo desciende el «montante gambeto» de España. Contabilicemos gambas y liberados.

Juan Perez
23/12/2019 at 19:31
en serio aburres con tu defensa al «supuesto genocidio blanco» que culpa tenemos los morenos que las blancas nos prefieran por ser aventajados, mas que pura envidia