Opinión
Volverá a reír la primavera. Por el General de División Juan Chicharro
[sc name=»li1″ ]Con estas palabras me despedía un buen periodista estadounidense/mejicano, director de un canal de youtube de los EEUU. No sé si lo hizo debido a la perspectiva que se tiene de España por aquellos lares en estos momentos o por el carácter pesimista que él vio en mi ánimo después de una larga intervención en su programa.
“Volverá a reír la primavera”, como de todos es sabido, es la frase que encabeza una de las estrofas del “ Cara al sol”, el himno falangista.
El “Cara al sol” se cantó por primera vez oficialmente el 2 de febrero de 1936 cuando ya en España se avecinaba la catástrofe de la inminente guerra civil. Sin duda un canto a la esperanza ante la España enferma que se debatía entre su esencia tradicional de siglos o la amenaza comunista en ciernes. Una amenaza muy real. Al estudiar los sucesos de aquellos días muchas veces se olvida el hecho de que apenas habían transcurrido veinte años de la revolución soviética y que la influencia que por aquel entonces tenía la internacional socialista/comunista en la política europea y española era muy fuerte, sin olvidarnos de la revolución de 1934 acaecida apenas año y medio antes.
Hoy, 80 años después, las circunstancias del ambiente de entonces no son las mismas y tampoco las de la sociedad española. Hoy, los asesinatos y el pistolerismo de los gangsters de ETA no está en las calles como lo estaban hace apenas 20 años. Mi opinión es que sencillamente porque no les hace falta matar pues ya han conseguido casi todo lo que querían pero es cierto que la violencia letal ciertamente no existe. En definitiva, la violencia hoy en España no es comparable a la de 1936 ni a la de los años 80, sin embargo no quiere decir esto que la situación de España no sea igual de inquietante que la de entonces respecto al destino que el futuro, o el ya presente, nos pone delante.
Se habla de la posibilidad de la ruptura de nuestra nación cuando lo que vemos no es una posibilidad sino una realidad manifiesta. España está ya rota. No formalmente en diferentes naciones, todavía, que es el objetivo final de este Gobierno socialista/comunista/ secesionista, pero sí desde la perspectiva de que los españoles no somos iguales para nada según donde uno viva. Ni en el proceso escolar, ni en el sanitario, ni siquiera ya en el administrativo o incluso jurídico. ¿ Acaso no estamos asistiendo en estos momentos, a propósito de la lucha contra la pandemia producida por el Covid 19, al fracaso de un sistema autonómico convertido en un reino barato de taifas donde cada reyezuelo campa a sus anchas y donde los españoles estamos sometidos al capricho de cada uno de ellos? . ¿Donde está la unidad de la nación española de la que nos habla la historia y más recientemente la Constitución española ? Se lo diré : no existe. El único nexo común que compartimos hoy los españoles es la dictadura del Sr. Sánchez y sus acólitos comunistas. ¿ Acaso no tenemos muchos de nuestros derechos fundamentales cercenados por un Estado de Alarma dudosamente legal ? Si esto no es una dictadura que venga Dios y lo vea. Y claro está que también compartimos la indignidad que tenemos que soportar cuando vemos la desgraciada y cobarde política llevada a cabo en las negociaciones sobre Gibraltar. Y por ende compartimos una quiebra económica “in crescendo” pues una sociedad que tiene un 40% de su juventud en el paro, que vive ahora pendiente de los 140000 millones de euros de ayuda de la UE , que tiene una deuda pública muy superior a un PIB en caída continua no es otra cosa que eso : una sociedad en quiebra no sólo ya moral sino también económica. Una sociedad que, por asombroso que nos pueda parecer a algunos, sostiene a este Gobierno y permanece incólume ante la gravísima gestión que este ha hecho y hace de la crisis sanitaria provocada por el Covid 19. Al menos es lo que se deduce de todas las encuestas que por ahí aparecen un día sí y otro también.
“Volverá a reír la primavera” me decía mi amigo mejicano lleno de optimismo pero no atisbo a ver donde están las raíces de esos tallos verdes que dan lugar al brote de la luz que aquella requiere, aunque quiero creer que están aletargados y que tendrán que despertar. Es algo que hemos visto recientemente cuando la borrasca Filomena nos ha azotado y hemos visto de repente aparecer numerosas asociaciones en la sociedad civil que unidas a organizaciones como Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Ejército, bomberos, …etc, al igual que las sanitarias en la lucha contra la pandemia, nos han demostrado que el pueblo sigue ahí, que no ha muerto. Aquí el mal está en el sistema político que dominan y controlan los partidos políticos, esas organizaciones que viven por y para ellos exclusivamente. Un sistema que nos ha llevado y nos lleva aún más a nuestra ruina como sociedad y como nación.
Sí, “ Volverá a reír la primavera” cuando seamos capaces como pueblo de desembarazarnos de toda esa caterva de parásitos que nos oprimen con su incompetencia y egoísmo de casta.
“Volverá a reír la primavera” cuando la representación popular fruto del sufragio universal se ajuste a la realidad social del pueblo y no a la del interés de los partidos políticos.
“Volverá a reír la primavera” cuando España vuelva a ser una en su diversidad y los actuales reinos de taifas hayan quedado olvidados en la historia.
“Volverá a reír la primavera” cuando desde el respeto a todas las creencias religiosas España vuelva a ser la nación donde nuestras tradiciones cristianas sean respetadas y honradas.
“Volverá a reír la primavera “ cuando todas las acciones de gobierno tengan como norte el bienestar general de los españoles al amparo de una justicia social equitativa y distributiva.
“Volverá a reír la primavera” cuando España encuentre un destino común que nos una a los españoles y estos no se dejen llevar por las luchas tribales en las que se enzarzan políticos mediocres a la busca de su interés particular.
“Volverá a reír la primavera” cuando la verdad se imponga en nuestro legado cultural aceptando todos los errores cometidos en el pasado y España mire sólo hacia el futuro de nuestra nación con optimismo y esperanza.
Y termino no sin antes mencionar que antes de lanzar estas líneas a los aires le enseño lo escrito a un allegado, afín a mis ideas, en demanda de su opinión. Transcribo su respuesta y mi contestación:
—Vale, de acuerdo, pero estás pidiendo un imposible y es simplemente resucitar a Franco.
—No, le digo, no te equivoques. Sé muy bien que Franco murió hace 45 años pero las ideas que representó siguen absolutamente vigentes para mí, si bien, como es obvio, adaptadas a la sociedad cambiante del siglo XXI y siempre habrá alguien que más tarde o más temprano recoja ese legado y entonces, SÍ, “ VOLVERÁ A REÍR LA PRIMAVERA”.
Ingresó en la Escuela Naval Militar en 1969.
Ha participado en las siguientes operaciones: Campaña del Sáhara en 1975, En Nicaragua/Honduras en 1989 y en Bosnia Herzegovina en 1999.
Es General de División de Infantería de Marina y Diplomado de Estado Mayor del Ejercito de tierra.
Actualmente en la situación de reserva ha sido el Comandante General de la Infantería de Marina entre el 2006 y el 2011 y fue Ayudante de Campo de SM el Rey durante 4 años.
En la actualidad es Presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco.
España
Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso
«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»
Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.
Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.
¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.
Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.
Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.
Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.
Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.
Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.
Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.
