España
Cayetana Álvarez de Toledo (PP) cerca a María Jesús Montero (PSOE): «Repita conmigo, no vamos a indultar a golpistas»
Cayetana Álvarez de Toledo monopolizó el debate a seis celebrado en TVE. Acoso y derribo político contra la ministra María Jesús Montero, representante del PSOE, sobrepasada por momentos. Muda, sin respuestas. Porque no las tenía o no quería ofrecerlas. «¿Descarta el indulto a los golpistas?», fue la pregunta directa, clara, concisa, que la representante del PP lanzó a Montero hasta en tres ocasiones. No hubo respuesta. «No le voy a contestar a palabras insultantes»; «Respete a la Justicia, no hay sentencia, respete sus tiempos», fue toda respuesta, siguiendo la estrategia del silencio que marca Pedro Sánchez.
Cataluña, como era de esperar, canibalizó gran parte del debate. El desafío secesionista subió la temperatura de un formato encorsetado por las limitaciones que impone la Junta Electoral Central en cuanto a la representación -no asistió Vox al no tener representación en el Parlamento- y las limitaciones de tiempo. El conflicto territorial fue el trampolín que sirvió a PP y Ciudadanos ensayar su alianza contra el «peligro» de Sánchez, al que Álvarez de Toledo describió como «una persona no decente».
La mecha prendida a lo largo de casi dos horas explosionó al final, con el bloque dedicado a política territorial y regeneración. «Sánchez fue investido con los votos de un prófugo de la Justicia», inquirió la candidata del PP a la aún ministra de Hacienda. «Le cortaron la cabeza [al abogado del Estado que defendía la acusación por rebelión en el procés] para entregársela a los independentistas, no tenéis vergüenza», espetó Inés Arrimadas, que sumó fuerzas con la popular. «Esto parece la guardería», fue una de las respuestas que se intuyó desde el micrófono de Montero (PSOE). La pregunta fue clara, la respuesta no.
El pacto que Albert Rivera ofreció hace unos días a Pablo Casado para gobernar juntos tras el 28-A tuvo su primer ensayo general en TVE. Críticas al legado del gobierno socialista en Andalucía; a las concesiones a los nacionalistas; a la actitud del Gobierno de negar la desaceleración; cerco sobre los posibles indultos a los líderes del 1-O…. compartieron argumentos y munición, hasta el punto de pisarse las argumentación. «Sánchez es un peligro para la economía», apuntó Álvarez de Toledo; «Sánchez es un peligro público», esgrimió Arrimadas. Eso sí, la candidata por Barcelona del PP fue quien llevó la batuta y llevó el debate por el camino que más le interasaba. Marcó el ritmo, obligando a Arrimadas y al resto de candidatos a ir a rebufo o al contraataque.
Mientras PP y Cs se arremangaban en su acometida al PSOE, Irene Montero (Unidas Podemos), Gabriel Rufián (ERC) y Aitor Esteban (PNV) trataban de zafarse e intentaban explicitar sus propuestas políticas. Una suerte de predicación en el desierto.
Educación, sanidad, medidas para la España rural, fiscalidad, regeneración… Hubo intentos por poner sobre el atril los asuntos, pero el empeño tan sólo duraba unos segundos. El tono bronco lo engullía todo.
LA POLÉMICA DEL ‘NO ES NO’
Junto a Cataluña, la gran polémica del debate fueron las violaciones. De nuevo, con Álvarez de Toledo como protagonista.
La candidata del PP criticó el consentimiento afirmativo que promueve el PSOE en el Código Penal: «Todo lo que no sea un sí es un no. ¿Un silencio es un no? ¿De verdad van diciendo ustedes sí, sí, sí, hasta el final? Es un poco extraño».
Gestos de incredulidad en el plató. Irene Montero se apoya sobre el atril echándose las manos a la cara. «No es no, sobre todo en el consetimiento femenino», responde la ministra Montero. «Me parece gravísimo lo que has dicho y te pido que lo revises», intercede Rufián. «Dígame que es lo que le parece gravísimo, ¿el enfrentamiento entre hombres y mujeres?», replica la candidata del PP, para quien «han convertido el feminismo en un enfrentamiento entre hombres y mujeres».
Montero, la portavoz de Podemos, también decidió entrar en la polémica. «Como gobierne la derecha ya sabemos lo que va a ocurrir. Que cuando te violen va a venir una mujer como Cayetana Álvarez de Toledo a decirte: ‘Querida, no es para tanto, yo no digo que sí todo el rato, todas las veces, yo no digo que sí hasta el final’. En este país hemos dicho las mujeres que solo sí es sí y eso tiene que pasar a la ley. No se puede decir a una mujer que tiene que dar consentimiento hasta el final cuando nos violan… no se puede hacer…». Acto seguido, nuevo rifirrafe entre ambas:
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¿Me está acusando de justificar un delito de violación? Atrévase. Me está acusando de un delito.
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Vaya a los tribunales…
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Pues no lo descarto.
España
El Plan de Vivienda articula un modelo público. Por Jesús Salamanca Alonso
“El nuevo Plan contiene cambios que no ven bien algunas CC.AA. No veo factible que las CC.AA. aporten el 40% del presupuesto del Plan, a pesar del año de cadencia”
Comentamos hace unos días que el Plan de Vivienda que presentó el Gobierno en 2025 era un plan vacío y sin perspectivas en opinión de bancos y promotores. Pero iban más lejos al calificar el proyecto “España crece” como catastrófico. El caso es que el Plan no tuvo los apoyos necesarios en el Congreso de los Diputados, ni siquiera todos los integrantes del conglomerado “Frankenstein” lo aprobaron. No se entiende el miedo que le dio a Sánchez la propuesta de la derecha y bajar el IVA del 10% al 4%, incluso anularlo como se hizo en varios países de la UE.
El nulo apoyo de Sumar a medidas como la mencionada le va a costar caro y, por supuesto, la ministra “Tucán” se ha abierto la puerta de salida ella sola; es más ha instado a hacer una huelga al Gobierno o, lo que es lo mismo, hacerse la huelga a ella misma. Ha demostrado la torpeza que se le suponía desde su llegada al ministerio cuando no supo explicar qué era un ERTE. Ni salió del tartamudeo ni dejó de mirarse los zapatos. Quiero pensar que al día siguiente se lo explicaron en el ministerio. La misma torpeza demostró con la reforma laboral, que no llegó a hacer, salvo cambiar tres párrafos para empeorar la que había hecho siendo ministra de Trabajo, Fátima Báñez. Y eso que se pasó varios meses “doña Rogelia” insistiendo en que sería una reforma integral. ¡Qué cara más dura y qué espalda más ancha!
El nuevo Plan de Vivienda llega tardísimo. Seguimos cabalgando en una anomalía porque no tenemos presupuestos. El sanchismo parece no entender que esos son la base de todos los proyectos si queremos que tengan garantía de éxito. El nuevo Plan contienen cambios que no ven bien algunas CC.AA. No veo factible que las CC.AA. aporten el 40% del presupuesto del Plan; en ese sentido, la ministra de la Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, no ha dudado en enseñar la orejita y mostrar sus vicios dictatoriales de exalcaldesa manchega: “O se hace lo que el Gobierno quiere o no hay dinero”. Ese Plan llega con tardanza y con nulas perspectivas de progreso y rigor.
El Gobierno ya no sabe qué hacer y ofrece, incluso, cadencia anual. La financiación que ofrece el Ejecutivo para el nuevo Pan es solo de siete mil millones de euros, pero representa triplicar el presupuesto de financiación respecto al anterior. Adelanto un dato: el agujero que este Gobierno ha creado en el Banco de España es abrumador.
n Pedro Sánchez ha disparado la deuda del Estado en 452.000 millones; es decir, en 2025 la deuda aumenta en 78.000 millones, pero baja al 100,7 del PIB dado el avance económico. Solo las pensiones aportaron 10.000 millones al balance negativo. Esos son, al menos, los datos oficiales.
Sigamos con la vivienda, aunque no le guste a la señora ministra. El primer borrador trajo aparejado el choque con las CC.AA. debido a la exigencia de la financiación antes mencionado, aunque el primer año lo asuma en solitario el Ejecutivo. La ministra no dudó en falsear la rueda de prensa hablando de diálogo y consenso, cuestión que se demostró que eran falsos, al menos en el primer borrador. Lo mismo que fue falso “que se aportaran alegaciones de todas CC.AA.” ¡Qué manera de mentir, como siempre! El Gobierno ha perdido la dignidad, el oremus y el saber estar. Lo que ha quedado demostrado es que hay una falta de comunicación entre las comunidades y el Gobierno. Cualquiera diría que se pretende recentralizar competencias: “El Gobierno central tiene que cumplir con las competencias que, hasta ahora, son solo de las CC.AA.”
Para demostrar la falsedad ministerial, la Xunta de Galicia afirma no haber tenido reuniones con la ministra, a pesar de haberlas pedido en reiteradas ocasiones. Incluso que se aprobara el Plan del que dependen las convocatorias de varias líneas de ayudas, por lo que desconoce la propuesta final y si hay o no alegaciones de otras comunidades. Al parecer, nada habían aclarado de las zonas tensionadas. ¡Qué gran chapuza gubernamental, Dios mío! ¡Cómo puede ser que nos gobierne un rebaño tan torpe, mentiroso e irresponsable! “El Gobierno central tiene que cumplir para evitar seguir perjudicando a los gallegos (y al resto de españoles) con un retraso que era evitable”.
Entre otras cuestiones, el Plan incluye habitar las zonas rurales: vivienda y futuro. Rehabilitación de viviendas vacías; compensaciones económicas por viviendas privadas que pasen al alquiler; nuevas construcciones con protección permanente; ayudas par jóvenes que compren o construyan su primera vivienda en municipios que no lleguen a 1.000 habitantes. En fin, un Plan muy parco, tardío y en gran parte sospechoso. Se nota que desconocen el mundo rural en gran medida. Miedo me da que piensen los ministros que la leche la produce el tetra brik directamente.
Un último dato: la tardanza absurda del Plan de Vivienda hace que Galicia tenga bloqueados hasta 80 millones de euros, de los que la Xunta aporta 32 millones de fondos propios. ¿Comprueban el daño que, una vez más, causan los retrasos del Gobierno central por no tener presupuestos generales? Tiempo tendremos de hacer análisis. Piensen que este Gobierno siempre se queda a mitad de camino de cuando inicia, sobre todo en cuestión de otorgar ayudas.
