Opinión
Del pelele de Goya al «fantasma» de Interior. Por Jesús Salamanca Alonso

«El ministro lo ha hecho por mandato directo de Pedro Sánchez, que está asustado y ya imagina lo que le espera cuando abandone Moncloa».
En este país, que es España, el mío, caracterizado por la desigualdad que ha traído el actual Gobierno, la mentira que ha impuesto como moneda de curso diario y oficial y la invención de atropellos legislativos y ciudadanos que utilizan los bocachanclas del Gobierno… resulta que no se han preocupado de cuando a Felipe VI lo quemaban en forma de muñeco-pelele, ni cuando ardía en carteles boca abajo, ni cuando a Puigdemont lo saeteaban en las fiestas de algunos pueblos o lo representaban como pelele oficial para mofarse de él. Pero ahora resulta que sí preocupa que al mentiroso Sánchez lo apaleen en Ferraz y hay que investigarlo por parte de la fiscalía general del «Establo», que no del Estado; la misma que depende de Sánchez para maltratar a la ciudadanía y represaliar a ésta. ¡Manda huevos!, que diría Federico Trillo. Si al pelele se le manteaba en la fiesta de los pueblos, ¿acaso no merece un manteo quien más daño está haciendo al Estado de Derecho y al pueblo español?
La insensatez de querer dar más importancia a quien más desprecios levanta entre la ciudadanía es otro intento burdo de querer lavar la sucia imagen que ya acompaña al mentiroso de Moncloa; es decir, el propio Pedro «cum fraude». Y resulta que el ministro de Interior, Grande Marlasca (siempre con «C», nunca con «K»), en un claro acto de irresponsabilidad y mediocridad dictatorial, ha exigido a la Policía el informe de la presunta piñata de Ferraz sobre el presidente. ¿Por qué el fanatismo siempre aturde y embrutece a los más mediocres y falsos serviciales? El ministro lo ha hecho por mandato directo de Pedro Sánchez, que está asustado y ya imagina lo que le espera cuando abandone Moncloa.
De momento ha optado por redefinir el concepto de terrorismo por si a él se le acusa de lo mismo por felonías y delitos cometidos durante el Gobierno socialcomunista. Actúa como los ratones de sacristía, cuando nadie los ve, y calla sus pactos con los herederos del terrorismo etarra y los golpistas de los traidores a la Constitución española. Por cierto, según la última encuesta sobre el independentismo, éste ha bajado al 32%, lo que indica que se desarma la traición de los golpistas y que el terrorista, Puigdemont, cada vez interesa menos entre los catalanes, así como el pueblo catalán ha iniciado la desescalada independentista.
Los propios agentes de la comisión de investigación no ven delito de ningún tipo en el tratamiento dado al pelele en Ferraz. «Nosotros creemos que no hay delito», han manifestado los agentes de forma unánime. Tal vez el delito esté en las órdenes de maltrato que Grande Marlasca dio a la Policía política para atacar a la ciudadanía presente (se está investigando); ahí es donde algún fiscal serio, riguroso y sin envenenamiento socialista debe actuar contra el ministro y los secuaces que secundaron las órdenes de represión, maltrato y carga armada o «mameluca». En el trato al pelele no hay delito, ni atentado a las instituciones, ni pervivencia de odio, ni nada de nada. Solo hay la manifestación de un sentimiento del pueblo contra el traidor, incompetente, dictadorzuelo y mediocre presidente coronado de felonía y rodeado de bandarras, catedráticos de la insensatez, mediocres de sentido común, afines al terrorismo mundial y saltimbanquis del desprecio a la ciudadanía.
Ni siquiera en el pelele de Ferraz cabe el artículo 504 del Código Penal, salvo que se esfuercen en prostituirlo, algo muy habitual en el equipo del mentiroso y trapacero presidente. Solo Marlasca ve maldades donde nadie, ni siquiera el equipo de investigación, aprecia delito, falta o maldad alguna. Pero como la fiscalía es de quien es, es lo que es y sirve para lo que sirve, pues se espera cualquier cosa, aunque se le pueden volver lanzas lo que ahora parecen cañas.
Con las fiscalías que nos han tocado en estos años, ¿acabarán investigando a Luis Cuenca, el asesino socialista de Calvo Sotelo o al PSOE por sus pactos y acuerdos con ETA y herederos o la verdad oculta de los GAL o la propia ETA en el enterramiento en cal viva de Lasa y Zabala? Digo esto porque el PSOE ha recurrido en su informe a exponer que «era un grupo represaliado durante la Guerra Civil y la dictadura franquista». Más que represaliado, el PSOE fue represor en su zona de influencia. Prefiero dejarles que se rían durante unos días porque el socialismo de baratillo es muy ocurrente, además de mentiroso oficial. Por cierto, los falsos socialistas que quedaron en España besaban por donde pisaba el abuelo “Patxi” y otros se convirtieron de activistas, chequistas y terroristas a incondicionales franquistas.
Por cierto, el pelele de trapo ha sido una tradición ancestral que ha perdurado en muchos pueblos. Es más, los seguidores catalanes lo «resucitaron» para quemar la efigie del rey emérito y la de Felipe VI. El remedo del pelele apaleado en Ferraz no es ningún invento moderno y tampoco encierra más que lo que es, «pero sí que es un sentimiento ampliamente extendido entre los españoles, que los más bravos precisan para desbravarse». A ver si ahora se van a despenalizar las injurias al rey y se va a penalizar el pelele y actos así. Con eso se demuestra que el fiscal general del «Establo» debería volver a la escuela de fiscales y empezar por el «a, b, c» de las lecciones de ética judicial y su aplicación práctica.
Hay que tener muy pocas luces para hacer cuestión judicial del apaleamiento de un pelele acartonado, cuando no pasa de ser un acontecimiento lúdico como lo fue y es en muchos pueblos de España y lo sigue siendo durante el domingo de Carnaval. En ocasiones, el pelele se sometía al fuego de final de fiesta para quemar maldades, hechos despreciables y malos pensamientos. Hasta Goya pintó un remedo del pelele manteado.
Me preocupa Grande Marlasca porque ha perdido el horizonte ministerial y el norte personal. Acabará dando orden al fiscal general del «Establo» para que condene a Francisco de Goya y Lucientes por pintar el óleo sobre lienzo del pelele, donde cuatro jóvenes con vestidos de majas mantean a un muñeco o pelele. El manteo aún se celebra en muchas localidades. Tal y como Goya plasmó en su lienzo «se mantea un muñeco que representa a algún personaje que se haya merecido a lo largo del año ser manteado». Me dolería que Marlasca o el fiscal general acusaran de delito a las cuatro majas del manteo del pelele o a la propia manta por ser partícipe del manteo. Menos sentiría si sancionaran al felón, que sí ha merecido el manteo anual como nefasto personaje del año, pero mucho si lo hacen con el pelele del cuadro de Goya.
Y si en este tema alguien tiene pocas luces, el fiscal general de Sánchez, que no del Estado, ha demostrado que se ha quedado sin corriente y sin bombillas. Francisco de Goya se estará mofando de Grande Marlasca y del fiscal general de Sánchez en su sepultura de la ermita de San Antonio de la Florida, donde fue trasladado desde Burdeos, lugar de fallecimiento y abandono durante decenas de años. Su cuerpo sin cabeza ya puede celebrar la estupidez de los personajes políticos mencionados.
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






