España
El Consejo de Europa critica la lucha ineficaz de Gibraltar contra el blanqueo de capitales
El Consejo de Europa critica la acción de Gibraltar contra el lavado de dinero, a la vista de los resultados de su acción contra ese tipo de delitos, en el primer informe sobre ese territorio de Moneyval, su órgano de control de la lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo.
«Gibraltar no ha demostrado una investigación y enjuiciamiento eficaces de los delitos de blanqueo de capitales», señala este miércoles en su informe Moneyval.
En general, sus autores piden «un mejor uso de las herramientas y mecanismos» que Gibraltar ha puesto en marcha para combatir el blanqueo y la financiación terrorista.
Aunque en la colonia británica ha habido varias condenas por blanqueo, subrayan que el resultado global de los procesos y las sentencias dictadas «no parece estar acorde con el perfil de riesgo de la jurisdicción».
Los expertos, que visitaron el Peñón entre el 1 y el 12 de abril de 2019, insisten en que «son necesarias mejoras fundamentales en la confiscación del producto del delito del blanqueo«. Consideran que las autoridades »tienen una comprensión variada« sobre los riesgos del blanqueo y la financiación del terrorismo.
Es decir, que mientras los supervisores clave poseen un «conocimiento sólido», en la práctica hay un «análisis insuficiente de la amenaza transfronteriza a la que se enfrenta Gibraltar como centro financiero internacional».
Por eso, aunque los responsables policiales tengan un «buen conocimiento» sobre la potencial financiación del terrorismo, el organismo del Consejo de Europa muestra «preocupación» ante la ausencia de juicios por ese delito y ante «la falta de informes de transacciones sospechosas».
Moneyval aplaude la adopción de medidas, como el Registro de Últimos beneficiarios, para prevenir el mal uso de las personas jurídicas con fines de blanqueo y financiación del terrorismo. En cuanto a la cooperación internacional, califica de «comprensible» el marco establecido por la legislación del Peñón. Sobre la base de estas objeciones, Gibraltar deberá presentar a este organismo en 2021 un informe sobre los avances realizados.
El Comité de Ministros, órgano de decisión del Consejo de Europa, adoptó una resolución en 2015, apoyada por España, para que Moneyval pudiera hacer evaluaciones sobre Gibraltar, tal como había solicitado el Reino Unido. Antes de eso, Moneyval ya examinaba otros territorios británicos como Jersey, Guernesey y la Isla de Man.
Moneyval evalúa a 28 Estados del Consejo de Europa, la mayoría del este de Europa, además de Israel y la Santa Sede.
Otros países como España, Alemania, Francia, Reino Unido o Italia son evaluados por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
