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La España anestesiada: ¿Una distorsión de la realidad?

Redacción

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Por Diego Jesús Romero Salado.- En la España anestesiada vivimos en la era digital, donde la “red” nos satura de información hasta tal punto que resulta del todo imposible “digerir” el “big data” que nos invade a diario: el exceso de información es de tal envergadura que los receptores de los sentidos se ven “saturados” hasta tal punto que se invierte en “desinformación”, produciendo un “empacho” que puede alterar el hilo entre emisor-receptor, bloqueando la capacidad de crítica propia del pensamiento libre de cada persona.

¿Quién no ha oído ante una duda o algún concepto que no recordamos en un momento dado, cosas como: «búscalo en…» Y al resultado de la búsqueda le damos “presunción de veracidad”, cuando antes pensábamos o recurríamos al diccionario o a la enciclopedia de casa. ¿Quién no ha oído que tal información a cerca de las cosas a fin de acreditar su veracidad lo ha escuchado en la Televisión o la ha leído en internet? No será que nos estamos acostumbrando a dar crédito a todo lo que viene del exterior y de esta manera perdemos la sana costumbre de pensar y analizar la información. De esta manera los canales de comunicación digitales están presentes en nuestras vidas desde que nos levantamos hasta que nos dormimos. ¿No estamos, por ello, perdiendo nuestra capacidad de crítica al limitarse nuestro cerebro a recibir información masiva que no es capaz de procesar? ¿Sufrimos una distorsión de la realidad?

No pienso que hasta aquí, resulte baladí reflexionar al respecto, que el propio inventor del psicoanálisis, Albert Einstein, pronosticó que: “Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad; el mundo solo tendrá una generación de idiotas”.

Quien suscribe, puede dar testimonio que cuando recibía semanalmente en revista de papel los avances de legislación y jurisprudencia en cuadernos de unas cien páginas aproximadamente de la editorial Aranzadi, o diariamente el periódico de la editorial “La Ley”, le resultaba más fácil estar al día. Muy sencillo, aprovechaba cualquier momento del día para consultar y ojear las hojas, tanto en el despacho, como en casa, como un fin de semana, subrayando con rotulador lo que me resultaba de interés. Esta modalidad hace años que desapareció y en sustitución del papel vinieron las bases de datos en soporte digital y más tarde a través de internet, necesitando de un ordenador o una tablet y terminando cansado de la pantalla y el teclado. Tanta información que resultaba imposible de procesar, a diferencia de antes con el papel. De hecho, quienes me conocen, saben que todavía prefiero leer los periódicos en papel y, a veces, recortar páginas para guardarlas en mis archivos.

También, en la actualidad se nos entregan los expedientes sumariales en formato digital y como no resulta práctico y cansa estar horas delante de la pantalla, tengo que imprimir cientos de páginas.

También recuerdo que las revistas médicas que recibía mi hermano eran en papel con estupendas ilustraciones, como la revista de medicina y humanidades “Jano”, pasando todas a soporte internet. Supongo que a los médicos también les resultaba más cómodo el papel.

Pues bien, para no cansar al lector con más interrogantes, recuerdo que guardé en mis archivos un recorte de prensa que me llamó la atención y que trataba de cómo la opinión ajena puede alterar el juicio mediante un experimento con figuras geométricas, donde la opinión del líder distorsionaba la percepción de la realidad del resto del grupo, hasta tal punto que siendo las mismas figuras, no eran capaces de confiar en su propia percepción, como por arte de magia. Me refiero al “experimento de conformidad” del psicólogo poláco-estadounidense Solomon Asch, o cómo la presión social nos puede.

En el experimento original, Asch forma un grupo compuesto por un estudiante y varios colaboradores del investigador que se hacen pasar por sujetos. La tarea consiste en que el investigador presenta una hoja en la que hay imprimidas tres barras horizontales de diferentes tamaños, y cada sujeto debe decir en voz alta cuál de ellas es la más alta. Los colaboradores están preparados para responder de forma correcta en los primeros ensayos, pero a medida que progresa la situación empiezan a equivocarse y a indicar una barra que claramente no es la más alta.

El sujeto que no sabe qué está ocurriendo comienza respondiendo correctamente, tal como él piensa, pero a medida que los demás insisten en indicar la barra equivocada, sus respuestas comienzan a ser iguales que las de los demás. Así, se concluye que el fenómeno de la conformidad sí es observable en situaciones en las que el estímulo sobre el que hay que emitir un juicio es objetivo.

Al entrevistar a los sujetos que habían pasado por el experimento, explicaron que a pesar de saber con certeza cuál era la respuesta correcta, se amoldaron a las expectativas de los demás por temor a ser ridiculizados de alguna manera. Algunos de ellos incluso afirmaron pensar que las respuestas eran realmente correctas.

De lo correlativo, extrapolando el ensayo a la esfera clásica que estudiábamos en los primeros cursos de derecho constitucional, podríamos poner ejemplos de “distorsiones” sobre el significado de algunas concepciones que hoy en día gran parte de la ciudadanía ha asumido como reales a partir de construcciones de algunos políticos españoles, lo que no en otros países nadie duda. He aquí algunos ejemplos:

“La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…”

“La Nación es un concepto discutido y discutible” (José Luis Rodríguez Zapatero, 2004)

Artículo 2 la Constitución Española: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…” [y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas].

Del propio significado de las palabras utilizadas y de una interpretación sistemática, se infiere del texto constitucional que no cabe duda que sólo existe una “Nación”, común e indivisible, sobre la que se residencia la Constitución Española, refrendada por el conjunto del pueblo español el 6 de diciembre de 1978, y, por tanto, emanan los poderes del Estado: no existe más nación que España.

Sin embargo, desde Zapatero hasta nuestros tiempos los nacionalistas independentistas han declarado la independencia de Cataluña, rompiendo el principio de legalidad ex. art. 9.2 de nuestra Carta Magna y desoyendo las resoluciones judiciales emanadas de los Tribunales Españoles, incluido el Tribunal Constitucional, amparándose en que España es un estado plurinacional (expresiones del propio Pedro Sánchez) y que Cataluña es una nación.

A colación hasta el propio Alfonso Guerra calificó, entre otros barones socialistas, de auténtico “golpe de Estado” el Procés catalán, llegando a manifestar que los padres de nuestra Constitución, los cuales redactaron el proyecto de constitución mediante el consenso, fueron ingenuos al pensar que los nacionalistas tendrían bastante con las autonomías (Vid. Tercera de Joaquín Leguina en ABC, 4 de agosto de 2017).

“España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia«.

Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo.

La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones.”

(Art. 1 de la Constitución Española de 1931): Como se puede leer ni en la Constitución de la II República se recogía más nación que España, empleándose el término “regiones” en vez de “nacionalidades”, ocurriendo lamentablemente los mismos episodios independentistas que recientemente hemos vivido en Cataluña.

“La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios.” (Constitución política de la Monarquía Española, promulgada en Cádiz a 19 de marzo de 1812).

Otro ejemplo: Artículo 32.1 de la Constitución Española:

“El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica.”

En la teoría clásica se predicaba y era doctrina pacífica que los padres de la Constitución se referían al matrimonio entre hombre y mujer; sin embargo, el Tribunal Constitucional interpretó que se incluía también el matrimonio entre hombre-hombre y mujer/mujer. Un precepto tan claro que no admitía dudas, se interpretó de forma diferente a la que se entiende según tenor literal.

Y así podríamos seguir poniendo ejemplos, como el discutido derecho de los padres contemplado en el art. 27.3 de la Constitución:

“Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.

A lo que en referencia al denominado “pin parental” la ministra de Educación, Isabel Celaá, llegó ha afirmar que “no podemos pensar que los hijos pertenecen a los padres” (sic).

Así las cosas, extraigo que en la España adormecida, algo parecido nos está ocurriendo como a los voluntarios que participaron en el experimento de conformidad del famoso psicólogo Solomon Asch, utilizándose los canales de comunicación (Televisiones, Radio, etc.) como instrumento de ingeniería social por parte del socialismo desde hace lustros, de tal manera que sin darnos cuenta no nos estamos dando cuenta que lo que de verdad pretende el socialismo es cambiar los valores de la sociedad española, como recientemente leí en una editorial del diario ABC.

De esta manera, creo que estamos ya ante la distopía de Orwell versus “Ministerio de la Verdad” y el “Gran Hermano” nos vigila y nos impone hasta la aberración de la memoria histórica por la historiografía y los dictados del “socialismo totalitario” frente al libre pensamiento. Y lo peor en esta España anestesiada es el conformismo y tibieza frente a estas cuestiones de los líderes que representan el arco opuesto.

Todo un contrasentido a la libertad humana y el libre desarrollo de la personalidad humana, que además puede ser reprendida por los mecanismos del propio Estado, por lo que ya ni dudamos ni pensamos: René Descartes no se hubiera atrevido a dudar.

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España

Cómo funciona el framing informativo en medios

Descubre cómo funciona el framing informativo en medios y cómo influye en tu percepción. Aprende a reconocer su impacto en la información.

Redacción

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Periodista analizando cómo se presentan las noticias en los medios

El framing informativo es el proceso mediante el cual los medios estructuran la información para dar forma a la percepción que el público hace de los hechos. Según el Cambridge Dictionary, el framing es la manera en que algo se expresa y cómo esa formulación estructura la percepción, no solo el contenido en sí. Un mismo hecho presentado con palabras distintas induce lecturas completamente diferentes. Entender este mecanismo es la diferencia entre consumir información y ser moldeado por ella. En España, donde la polarización mediática marca el debate político diario, este conocimiento resulta más urgente que nunca.

¿Cómo funciona el framing informativo en la práctica?

El encuadre mediático, término técnico equivalente al framing, opera mediante una cadena de cinco pasos que transforma un hecho bruto en una narrativa con carga interpretativa. Cada paso añade una capa de significado que el lector rara vez percibe de forma consciente.

  1. Selección. El medio decide qué hechos merecen cobertura y cuáles quedan fuera. La omisión es tan poderosa como la inclusión: lo que no se publica no existe para el lector.
  2. Orden jerárquico. La posición de una noticia en la portada o en el minuto uno del telediario determina su peso percibido. Una misma información en la página 12 genera menos impacto que en la portada.
  3. Etiquetado lingüístico. Los adjetivos y sustantivos elegidos orientan la interpretación. Llamar a un grupo “manifestantes” o “alborotadores” describe el mismo evento con valoraciones opuestas.
  4. Elección de fuentes. Citar a un ministro, a un experto universitario o a un ciudadano anónimo produce marcos de autoridad distintos. La fuente seleccionada valida o cuestiona la narrativa central.
  5. Omisiones. Los datos que no aparecen en el texto son parte del encuadre. Un artículo sobre desempleo que omite el contexto histórico construye una realidad incompleta.

Dos medios pueden cubrir la misma rueda de prensa y producir titulares que parecen describir eventos distintos. Esa divergencia no surge de la mentira, sino de la selección y el orden de los elementos disponibles.

Consejo profesional: Cuando lea una noticia, identifique qué fuentes se citan y cuáles brillan por su ausencia. Esa ausencia revela tanto como el texto visible.

¿Qué efectos tiene el framing en la percepción y las decisiones?

El framing no solo cambia cómo pensamos sobre un tema: cambia las decisiones que tomamos. El experimento conocido como el Asian disease problem, diseñado por los psicólogos Amos Tversky y Daniel Kahneman, lo demuestra con datos contundentes. Ante un mismo escenario de riesgo sanitario, el 72% de los participantes eligió el tratamiento cuando se presentaba en términos de vidas salvadas. Cuando el mismo tratamiento se describía en términos de muertes esperadas, solo el 22% lo seleccionó. La diferencia entre ambas cifras no refleja un cambio en los datos, sino únicamente un cambio en el encuadre.

Este fenómeno tiene base teórica en la prospect theory, desarrollada por Tversky y Kahneman. La teoría predice que los seres humanos reaccionan de forma asimétrica ante ganancias y pérdidas: las pérdidas pesan psicológicamente más que las ganancias equivalentes. Un encuadre que activa el dominio de las pérdidas genera aversión al riesgo; uno que activa el dominio de las ganancias genera búsqueda del riesgo.

“El framing orienta la interpretación asignando definición del problema, causalidad, evaluación moral y posibles soluciones, influyendo decisivamente en cómo el público piensa.”

Los medios aplican este principio de forma sistemática. Una noticia sobre reforma fiscal enmarcada como “recorte de derechos” activa respuestas emocionales distintas a la misma reforma presentada como “ajuste presupuestario necesario”. El contenido es idéntico; el efecto sobre la opinión pública, radicalmente diferente.

¿Cómo se aplica el framing en los medios españoles actuales?

Infografía en formato vertical que explica cómo influye el framing en la percepción de la información

España ofrece un laboratorio especialmente rico para el análisis del encuadramiento periodístico. Los estudios sobre cobertura mediática en prensa española identifican patrones sistemáticos en la selección de tono, fuentes y visibilidad de titulares que generan marcos emocionales distintos en el lector.

El tratamiento mediático del consumo de drogas ilustra este mecanismo con claridad. En medios españoles, predomina el enfoque sensacionalista y punitivo sobre el consumo de sustancias, lo que refuerza estigmas sociales y desplaza los enfoques de salud pública. Este patrón se repite en España, Estados Unidos y América Latina, lo que indica que no es casual sino estructural.

Durante la pandemia de covid-19, la investigación en prensa colombiana detectó marcos que generaban angustia frente a marcos que generaban esperanza, con los mismos datos epidemiológicos como base. El mismo mecanismo opera en la prensa española cuando cubre temas como la inmigración, la corrupción política o el conflicto territorial. Alerta Nacional ha documentado cómo los titulares y el tono editorial de medios públicos como RTVE condicionan la percepción ciudadana sobre asuntos de interés nacional.

Los efectos concretos del framing en España se concentran en tres áreas:

  • Estigmatización social. El encuadre punitivo en temas de drogas, inmigración o pobreza refuerza prejuicios sin aportar contexto estructural.
  • Activación emocional. El tono alarmista genera angustia; el tono institucional genera confianza acrítica. Ambos distorsionan la evaluación racional.
  • Influencia en políticas públicas. Los marcos dominantes en prensa presionan la agenda legislativa. Un tema encuadrado como emergencia recibe respuestas de emergencia, aunque los datos no lo justifiquen.

Consejo profesional: Compare la cobertura de un mismo hecho en tres medios con líneas editoriales distintas. Las diferencias en tono y fuentes revelan el encuadre de cada uno.

¿Qué técnicas de framing utilizan los medios y cómo reconocerlas?

El framing en medios abarca tono, titulares, visibilidad y experiencia emocional del receptor, no solo la elección de palabras. Reconocer estas técnicas requiere analizar el texto en varios niveles simultáneos.

Lenguaje y adjetivos

El vocabulario es la herramienta más visible del encuadre. Términos como “flujo migratorio” frente a “invasión”, o “ajuste” frente a “recorte”, cargan el mismo hecho con valoraciones opuestas. La agenda mediática oculta opera precisamente a través de estas elecciones léxicas que el lector asume como neutras.

Fuentes y autoridad

La selección de fuentes construye el marco de autoridad del texto. Un artículo que cita exclusivamente a fuentes institucionales produce un encuadre de legitimidad oficial. Uno que incorpora voces críticas o ciudadanas genera un encuadre de conflicto o duda. La investigación sobre framing en España codifica sistemáticamente el tipo de fuentes para identificar qué marcos activa cada medio.

Estrategias visuales y de ordenamiento

La posición en la página, el tamaño del titular y la fotografía elegida forman parte del encuadre. Una imagen de disturbios junto a una noticia sobre protesta pacífica altera la percepción del evento sin modificar una sola palabra del texto. El orden de los párrafos también importa: la información colocada al inicio recibe mayor peso cognitivo.

El escritorio está impecable, con los papeles bien organizados y la tablet apagada sobre la mesa.

Técnica de framing Señal de alerta para el lector
Adjetivos valorativos en titulares El titular contiene juicios de valor, no solo hechos
Fuentes exclusivamente institucionales No aparecen voces críticas ni ciudadanas
Fotografía de alto impacto emocional La imagen no corresponde al momento descrito
Omisión de contexto histórico La noticia carece de antecedentes relevantes
Posición destacada sin justificación El espacio editorial no corresponde a la relevancia del hecho

El framing y la persuasión se distinguen en un punto clave: la persuasión declara su intención; el encuadre la oculta bajo la apariencia de neutralidad informativa. Esa diferencia lo convierte en una herramienta más eficaz y más difícil de detectar.

Puntos clave

El framing informativo moldea la opinión pública mediante selección, lenguaje y fuentes, no mediante mentiras, lo que lo convierte en el mecanismo de influencia mediática más difícil de detectar y más efectivo.

Punto Detalles
Definición operativa El framing estructura la percepción mediante selección, orden, lenguaje, fuentes y omisiones.
Efecto en decisiones Un encuadre de pérdidas reduce la aceptación de una opción del 72% al 22% con datos idénticos.
Aplicación en España Los medios españoles aplican encuadres punitivos en drogas e inmigración que refuerzan estigmas.
Técnicas detectables Adjetivos valorativos, fuentes sesgadas y fotografías de alto impacto son señales concretas de encuadre.
Herramienta crítica Comparar la cobertura de tres medios distintos sobre el mismo hecho revela el encuadre de cada uno.

El framing silencioso que nadie enseña a ver

Llevo años analizando la cobertura mediática española y la conclusión más incómoda es esta: el framing más efectivo es el que parece más neutro. Los medios que gritan su sesgo resultan fáciles de identificar y descartar. Los que construyen su encuadre con titulares aparentemente descriptivos, fuentes aparentemente equilibradas y un tono aparentemente informativo son los que moldean la opinión pública de forma más duradera.

El caso de la cobertura sobre inmigración en España lo ilustra con precisión. No hace falta usar adjetivos hostiles. Basta con elegir qué cifras se publican, qué fuentes se consultan y qué contexto se omite para construir un marco que el lector asume como realidad objetiva. Ese proceso ocurre antes de que el periodista escriba una sola palabra: ocurre en la reunión de redacción donde se decide qué es noticia.

Mi recomendación para cualquier lector que quiera consumir información con criterio propio es concreta: no lea para informarse, lea para analizar. Pregunte qué falta en cada texto. Identifique qué fuente no fue consultada. Busque el adjetivo que podría haber sido otro. El framing no desaparece cuando lo conoces, pero pierde su poder sobre ti.

— Redacción

Análisis mediático y verificación en Alerta Nacional

Comprender el encuadre informativo es el primer paso. El segundo es aplicar ese conocimiento al consumo diario de noticias en España.

https://alertanacional.es

Alerta Nacional publica análisis sobre corrección política en medios que exploran cómo el lenguaje políticamente correcto funciona como una forma de framing institucionalizado. Para quienes buscan herramientas prácticas, la guía sobre verificación de noticias con fuentes alternativas ofrece un método paso a paso para evaluar la credibilidad de cualquier cobertura mediática. Ambos recursos parten de la misma premisa: la información no es neutra, y reconocer su estructura es un acto de autonomía intelectual.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el framing informativo?

El framing informativo es el proceso mediante el cual los medios seleccionan, ordenan y presentan la información para orientar la interpretación del público. No implica mentir: opera mediante la elección de qué destacar, qué omitir y qué lenguaje usar.

¿Cómo afecta el framing a la opinión pública?

El framing activa marcos emocionales e interpretativos que condicionan cómo el público evalúa un hecho. Un encuadre de pérdidas genera reacciones más intensas que uno de ganancias, incluso con datos idénticos, según la prospect theory de Kahneman y Tversky.

¿Cuáles son los ejemplos de framing informativo más claros?

El experimento del Asian disease problem es el caso más documentado: el mismo tratamiento médico fue aceptado por el 72% de los participantes cuando se presentó como vidas salvadas, y solo por el 22% cuando se presentó como muertes esperadas.

¿Cómo se detecta el framing en un medio español?

Compare el mismo hecho en tres medios con líneas editoriales distintas. Analice qué fuentes cita cada uno, qué adjetivos usa en el titular y qué información omite. Las diferencias sistemáticas revelan el encuadre de cada cabecera.

¿El framing es lo mismo que la propaganda?

No. La propaganda declara o implica una intención persuasiva. El framing opera bajo la apariencia de neutralidad informativa, lo que lo hace más difícil de detectar y, por esa razón, más eficaz como mecanismo de influencia.

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