Salud
Quieren que todos los médicos hablen catalán

La Plataforma per la Llengua denuncia «un incremento de casos de discriminación lingüística en pacientes en centros de salud catalanes, que son sistemáticas y no se investigan». La ONG del catalán pide que «el Departamento de Salud ponga remedio y adopte un protocolo contra las discriminaciones lingüísticas que prevea la provisión de cursos de catalán obligatorios para todos los facultativos».
«Se encienden las alarmas en la sanidad pública. La lengua está tocada y, paradójicamente, nadie pone ninguna venda en la herida. Más bien al contrario: los golpes continúan. Se producen en la misma consulta. Algunos son cada vez más letales. En el CAP y en el hospital. Algunos profesionales y directivos del mundo de la salud, ciegos en derechos lingüísticos, incluso reconocen que la maltratan. Y que si han de tener cuidado, ya se lo dirá alguien», lamentan.
En este sentido denuncian «más de una veintena» durante el 2019 de pacientes que «han sufrido alguna discriminación o vejación por haberse dirigido en catalán al personal sanitario». La Plataforma señala cinco centros médicos donde, a partir de diferentes incidentes vividos, no se respeta el catalán: «El CAP de las Corts», «el Hospital de Figueres», «el Hospital de Mataró», «el CAP de Valldoreix «y» el CAP Martí Julià de Badalona».
La Plataforma por la Llengua considera que «la única solución completa al problema es adecuar la contratación del personal sanitario en la legislación, que requiere que esté lingüísticamente capacidad».
También pide al Departamento de Salud «adoptar un protocolo contra las discriminaciones lingüísticas que prevea la provisión de cursos de catalán obligatorios para todos los facultativos, con un plazo máximo para adquirir las competencias lingüísticas mínimas para poder atender cualquier paciente en lengua catalana».
«Esta legislación debe prever un régimen de infracciones y sanciones administrativas contra los responsables de vulneraciones de los derechos lingüísticos de los ciudadanos», sentencian.
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






