Opinión
Abandono montado en mentiras ocasionales. Por Jesús Salamanca Alonso
Lo de Marruecos va a traer cola y la prensa francesa no lo va a soltar porque es muy jugosa la trampa que la seguridad marroquí tendió a la ignorancia de quien todos sabemos.
Centenares de víctimas del volcán de la Palma siguen sin casa. Han pasado 18 meses y el mentiroso presidente no deja de jugar con la salida al mercado de viviendas que están ‘okupadas’ o no existen o siguen a medio construir o simplemente están los terrenos «en casa Dios» o «donde Cristo perdió la boina» antes de predicar. Para él la mentira es el pan nuestro de cada día y nadie mejor que el líder del Partido Popular para dejarlo retratado con eso del milagro de los «panes y los pisos».
Sánchez no ha dudado en dar dinero para proyectos sin sentido, alguno de ellos en el extranjero, además de regatear ayudas a Ucrania, pero los ciudadanos afectados por el volcán siguen sin recibir ayudas, ni casas. Hasta los sindicatos han pretendido canalizar ayudas para la ciudadanía, pretendiendo que todo pasara por ellos. ¿Puede haber mayor vergüenza? Pues miren el BOE si desean sonrojarse. No sé dónde ha quedado aquella promesa de que «todos los afectados recuperarán su casa». Indecente promesa que solo puede llegar de boca de un mentecato, un mentiroso, un hipócrita titulado o un fantasma que habla al dictado de otros, que casi siempre son desconocedores de aquello de lo que deben encargarse. En este momento quedan más de 600 familias sin casa. Este personaje de Moncloa es patético, además de ridículo. ¿Se sorprenden ahora de que Sánchez y los sindicatos clasistas hayan perdido la calle y los llamen de todo menos guapos? ¿Se sorprenden de que, a Irene Montero, Belarra, Isa Serra, Echenique, Garzón, Grande Marlasca y PAM-Z reciban improperios y desprecios desde todos los puntos cardinales?
Sabe el mentiroso presidente que está rodeado de problemas y que, de muchos de ellos, va a tener que responder en los tribunales. Lo de Marruecos va a traer cola y la prensa francesa no está dispuesta a soltarlo porque es muy jugoso por la trampa que la seguridad marroquí tendió a la ignorancia de quien todos sabemos, como no van a desaprovechar otros gobiernos la información enviada por Mohamed VI a las cancillerías. «Pegasus» va a dar mucho de sí. De las traiciones llevadas a cabo por Sánchez contra Felipe VI, las humillaciones permanentes, los desplantes y los desprecios a nuestro Rey. La venganza se sirve en frío para poder planificarla con garantías; entre sus consignas están que Pedro Sánchez no gane las elecciones generales, pero para ello precisa que los comicios municipales y autonómicos sean la tumba del felón «cum fraude». ¿Alguien recuerda la maldición de Tutankamón para quien abriera su ataúd? A ver si Sánchez está viviendo las maldiciones del «abuelo Patxi. Y no precisamente de Patxi López»
Pedro Sánchez, el enterrador, no deja de exhumar cadáveres en nombre de la mal llamada ley de memoria democrática, antes ley de memoria ‘histérica’: primero, quien fuera el Caudillo de España, después, el fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera (constato que lo confundieron con su padre en TVE numerosas veces; me refiero a don Miguel) y como el socialismo empieza a quedarse sin cadáveres que desenterrar cuando llegan nuevas elecciones, acabará el predicador de los «panes y pisos», Pedro Sánchez, recurriendo a los RR.CC. o a Astérix y Obélix. Al tiempo.
Y menos mal que no se ha acordado el felón y «okupa» monclovita de don José Calvo Sotelo tras el ridículo que hizo el senador valenciano, Carles Mulet, al exigir al alcalde de Camporredondo, en Valladolid, que quitara su nombre a una calle del municipio. Claro que, al preguntarle a qué Calvo Sotelo se refería, no fue capaz de decir a quién, pues don José no había participado en la contienda civil al ser asesinado cuatro días antes por el militante y pistolero socialista, Luis Cuenca. Ni que decir tiene que a los demás Calvo Sotelo los hemos conocido quienes peinamos canas. Razón tenía el señor alcalde de la citada localidad, Javier Izquierdo, al incidir en que el tal Carles Mulet era «un chupasangre», además de que «No quitaré la calle. No sabe ni dónde está mi pueblo».
No solo las víctimas del volcán se han sentido abandonadas. El mismo abandono han sentido los ganaderos, agricultores, transportistas, autónomos, pymes, las víctimas de los graves incendios del verano pasado y muchos otros sectores a quienes ha maltratado hasta la Seguridad Social y el SEPE. Dejadez y desidia son las banderas de este socialismo paniaguado y caduco, que nada tiene que ver con el socialismo que hemos conocido desde Felipe González hasta «Bambi»; es decir, ZP o ZParo, como también se le conocía a Rodríguez Zapatero, precisamente el artífice de levantar polvareda con el guerracivilismo ya olvidado. Tal actitud del personaje avinagrado de Zapatero frustró decenas de años de convivencia pacífica desde finales de los años cuarenta hasta la llegada del despreciado e insensato, Rodríguez Zapatero, cuyas banderías y mafias fueron calando en las filas del felón «cum fraude» actual.
Tendremos tiempo hasta el final de la campaña electoral para desgranar la información y documentación que ya se encarga de difundir Mohamed VI, siempre en apoyo de Felipe VI, y de clasificar el más de un centenar de fotografías de las aventuras y desventuras de Tito Berni, el fraude del Gobierno con los fondos estatales, las investigaciones abiertas por la deficiente distribución de esos mismos fondos, los propósitos de la Fiscalía General de la UE, la represión al disidente, la inconstitucionalidad de medidas adoptadas por el Gobierno socialcomunista, el encierro anticonstitucional por la pandemia, las maletas de Ábalos, la incitación a la prostitución del Gobierno balear, las mentiras y miserias de Oltra y sus secuaces… Y un largo etcétera.
No dejen de seguir los acontecimientos que se van a destapar en los próximos días porque cada chapuza se utiliza para tapar la siguiente, de la misma forma que a «Rabocop_69» se le utilizó para tapar todos los agujeros que le brindaron las independentistas, golpistas y antisistema, así como los muertos de la valla de Melilla.
España
Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso
«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»
Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.
Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.
¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.
Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.
Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.
Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.
Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.
Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.
Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.
