Opinión
Culos de doble y mal asiento. Por Jesús Salamanca Alonso
«Tanto Jesús Julio Carnero como Mercedes Cantalapiedra se van a tener que acomodar a sentadillas, unas veces hacia el lado parlamentario, otras hacia el lado municipal».
¿Jesús Julio Carnero y Mercedes Cantalapiedra encabezando las listas del Senado y Congreso en las listas del PP el 23J? Algo grave está pasando en la «derechita cobarde» cuando, sin haber tomado posesión en el Consistorio, ya preparan su huida del mismo o planean refugio inesperado o juegan con el resabiado socialismo de Valladolid o tal vez solo anhelan sueldo, más sueldo, como los independentistas, golpistas, antisistema y nacionalistas del Congreso de los Diputados. Confieso que no me cuadra.
Tampoco me cuadra que el presidente de la Junta de Castilla y León, Fernández Mañueco, se haya brindado al cambalache que le ha propuesto Jesús Julio Carnero: el candidato a alcalde que lo fue a empujones, abandonando la comodidad y prebendas de la Consejería de Presidencia. Insisto: algo no cuadra y el tiempo será el delator del hecho o, si lo prefieren, el relator como se dice ahora del que hace las veces de secretario, chivato o acusica. Por cierto, figura puesta de moda (relator) por el catalanismo en las mesas de «Estado frente a Estado» entre Generalitat catalana y Gobierno socialcomunista español.
No me parece ético que se compatibilice el sillón parlamentario con el sillón consistorial. Ya dice el refrán que no se pueden hacer las cosas con rigor cuando se está mal sentado en dos sillones; es decir, mal sentado y peor asentado. No olviden ese refrán castellano de «ser culo de mal asiento». Tanto Carnero como Cantalapiedra se van a tener que colocar a sentadillas, ahora hacia el lado parlamentario, ahora hacia el lado municipal. Con lo fácil y tranquilo que es hacerlo a horcajadas en el caballo reglamentario. ¡Manda huevos!, que diría Federico Trillo.
Acumular cargos en las mismas personas nunca me ha parecido correcto, y mucho menos ético y digno. Eso no quiere decir que no sea legal, pero recuerden que hay una clara diferencia entre lo legal y lo justo. Claro que, mirándolo desde otra perspectiva, se van a embolsar dinero ‘a tutiplén’. ¡Pobrecillos, cuánto trabajan, ahora que eso ya no se lleva desde que inventaron los comunistas las ayuditas de 450€ para holgar y no madrugar!
Sin tomar posesión, como antes dijimos, ya desprecian al Ayuntamiento vallisoletano. Se les hace de menos. Si desprecian e infravaloran el organismo que representa a la ciudadanía, también desprecian a los propios vallisoletanos. Esta pareja de «huidizos» políticos tienen mucho que aprender de otros como ellos: ahí tienen a la nueva alcaldesa de Burgos, cuya alegría por serlo roza la categoría de entusiasmo. Ahí tienen al alcalde Olmedo, ilusionado y entusiasta tras de 27 años como regidor, comenzó allá por 1996: es cierto que ocupó numerosos cargos provinciales y regionales, pero siempre entregado a la ciudad del Caballero desde que falleciera en accidente el siempre recordado con añoranza, José Antonio González Caviedes. Nada que decir del ínclito Francisco J. León de la Riva, fiel defensor de Valladolid y de lo vallisoletano durante 20 años que, incluso, me recordaba la entrega de otros ilustres pucelanos como Miguel Íscar, Santiago López, Santamaría, Rodríguez Bolaños (sí fue diputado dos años, a la vez que alcalde y procurador en las Cortes de CyL) y el propio Óscar Puente, voceras y «cabreador» general pero siempre defensor de Valladolid, a pesar de las sandeces que últimamente lanzaba Ronaldo Nazario contra él, pero eso es tema futbolístico ajeno a cuanto aquí nos ocupa.
Confío en que alguien me explique por qué los populares han decidido trasladar a los cabezas de lista de las municipales, que han conseguido igualar en concejales con el PSOE, a las listas al Congreso y al Senado. A Óscar Puente le honra su última declaración, sin insultos ni aspavientos, y es que el Ayuntamiento de Valladolid requiere mucha atención y de forma permanente. De momento, el desacierto de la medida del PP ya ha cabreado a tirios y troyanos.
En nada va a beneficiar a esta pareja de trepas el ansia por escapar del Ayuntamiento, salvo que sea una estrategia o estratagema para las elecciones del 23-J y, pasada esa fecha, se produzca la renuncia al Senado y al Congreso porque, si la renuncia es a la inversa, sería como para correr a gorrazos a ambos o liarse a esputos con ellos, que es como hacía Dolores Ibárruri con los suyos cuando le defraudaban o contrariaban, aunque otras veces…ahí lo dejo, aunque citaré Paracuellos del Jarama.
La apuesta es sorprendente. ¿Por qué? Pues porque se entiende que, tanto Carnero como Cantalapiedra, deben capitanear el futuro equipo de Gobierno que surja tras el pacto con VOX («Pacto de la Esperanza», se ha llamado en Castilla y León al del PP y VOX en la Junta) para la alcaldía, si llega a conformarse. A ver si es que lo ven tan crudo que únicamente pretenden asegurarse el sueldo, el machito y las prebendas. Si compartir escaño en las cámaras alta y baja con el sillón municipal tiene la bendición y aprobación del «gallego sabio», entonces Núñez Feijóo demuestra lo primero, pero no lo segundo. Díaz Ayuso lo llamaría «chapuza correctiva» o estrategia mal planteada.
Allá Génova si ratifica lo que ya ha aprobado el Comité Provincial de Valladolid. No dudo de la experiencia de Ignacio Tremino, siempre admirado en Valladolid. No puedo decir lo mismo del alcalde de Simancas, y menos tras la persecución hacia uno de sus exconcejales por simple envidia y temor a que le pisara el puesto (amplia repercusión en la prensa vallisoletana). Allá él con sus envidias y rarezas, pero eso lo dejaremos para otro día tras el puntual seguimiento de gestión del tal Plaza; muy mala elección pepera desde el punto de vista político, nada que decir desde el punto de vista personal. Sin embargo, brillante elección para el Senado con Arenales Serrano, eterna pepera, antes senadora, ahora no se sabe qué en la Junta de Castilla y León, pero siempre con el paraguas de amparo institucional y la protección divina.
Eso sí, echo en falta como titular, bien en el Congreso o bien en el Senado, al exconcejal, Carlos Paramio, ilustre y bregado político-analista, currante como pocos, excelente preparación académica, profesional y dialéctica, enamorado del Valladolid de progreso y luchador incansable por la ciudad desde todos los frentes donde puede trabajar. Esta vez, el PP no ha acertado en la ciudad del Pisuerga porque con Carlos, suman, y sin Carlos Paramio, restarán. Al tiempo.
Insisto, no dejaré de hablar de la «derechita cobarde» mientras siga observando patochadas como la que hoy ha acontecido en Valladolid y cometido el PP. Pensaba que las chulerías derechosas se habían acabado con Pablo Casado y su lugarteniente murciano, pero ya veo que no. ¿Dos sillones en diferentes Administraciones? Pues miren, señores, recuerden que no se puede tener dos yernos con la misma hija, ni siquiera en estos tiempos, al menos a la vez, no. No olviden que hasta los huevos con dos yemas son sospechosos.
Hablando esta mañana con excompañeros pucelanos del Consejo Escolar del Estado, coincidíamos en que en esta ocasión nos lo habían puesto muy claro para el 23-J: sin Carlos Paramio como titular en alguna de las listas… pues ya saben… ¡Que les vote Txapote!, como al PSOE.
¡Esta vez, haciendo uso del voto útil, habrá que tirar más a la derecha para que no sea inútil!
España
Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso
«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»
Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.
Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.
¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.
Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.
Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.
Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.
Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.
Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.
Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.
