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Internacional

Dentro de cien años, Europa será un conjunto de taifas tercermundistas, pero Rusia seguirá siendo una nación blanca, cristiana, civilizada y pujante

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Vladimir Putin se definió como una "persona corriente" que escucha a Mozart y vive una vida ordinaria
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Andrés Palomares.- El 18 de marzo de 2018, Putin ganaba las elecciones presidenciales y se aseguraba un cuarto mandato.

Otro disgusto para la moralla politiquera del Occidente todo. Las calumnias y la intoxicación antirrusas se estrellan una y otra vez contra la realidad. Vivimos inmersos en un sistema de mentiras y falsedades.

En el patio de colegio de la política enana de nuestras insignificantes y ridículas naciones es imposible entender nada de la vida real, fuera del deprimente escenario de nuestra decadencia.

Putin «El Envenenador» (el último de sus alias, por ahora, por el caso Skripal), ha arrasado en las elecciones, con el 76% de los votos, algo nunca visto y sin embargo esperado. Un sueño fuera del alcance de esa tropilla de grises dirigentes y pequeños funcionarios europeos: la casta desalmada, depredadora e inoperante de un continente que se va por el retrete emitiendo partes de victoria y cantando himnos de alegría. El ardor estomacal de los enemigos y detractores de Putin va a ser de larga duración. Los teólogos de la democracia y los popes del pensamiento único van a revolcarse en su lecho de víboras por mucho tiempo, acompañados en sus retortijones por la variada colección de sus acólitos y mentores: los charlatanes de los organismos internacionales, las grandes corporaciones financieras, la quinta columna del islamismo, los zánganos subvencionados de las ONGs, los sátrapas de Bruselas, los «filántropos» judíos, el establishment mediático, los negreros de la invasión organizada de los «refugiados»…

A diferencia de los europeos, el pueblo ruso no quiere desaparecer, no siente la menor tentación de suicidarse y de favorecer una Gran Sustitución, como sucede en la Europa en manos de la casta depredadora y desalmada que rige sus destinos, unos perros que responden dócilmente a la voz de sus amos.

El gobierno de Putin fomenta la natalidad y está superando el hundimiento demográfico de los primeros lustros postsoviéticos de Gorbachov y Yeltsin. Una aberración para la Europa de Conchita Wurst y del «Welcome Refugees». Este monstruo de Putin quiere llenar de niños los hogares rusos y de hogares rusos la inmensa e inacabable Rusia.

Está claro que no se ha dado cuenta de la ventaja que supone abrir las fronteras a flujos masivos de mano de obra barata, mientras la población nativa se dedica a comprar niños de colores en los mercados mundiales de la carne humana y a casar hombres con hombres y mujeres con mujeres (y pronto a hombres y mujeres con hamsters, taburretes de tres patas, mondas de patatas o corrientes de aire).

Dentro de cien años, si nada lo remedia, Europa será un conjunto de taifas tercermundistas, donde el canibalismo y la pedofilia serán las lacras más suaves de esa maravillosa era que ya está asomando las orejas, pero Rusia seguirá siendo una nación blanca, cristiana, civilizada y pujante. Frente a la imparable tribalización de Occidente, a su retroceso irrefrenable hacia a la barbarie, a su vertiginosa pudrición, a su babosa decadencia, Rusia se mantendrá unida y cohesionada, fuerte y orgullosa, vencedora y viva.

Otra diferencia entre Rusia y Europa Occidental es que el gobierno ruso no es cristofóbico, como los de las oligarquías europeas, masónicas y sionistas hasta la médula: satánicas en una palabra. Al revés, en los últimos decenios la defensa de la fe ortodoxa (la única de las iglesias cristianas que sigue viva y no se ha traicionado a sí misma) y su fomento como factor decisivo de la identidad nacional rusa han contado con el apoyo incondicional de Putin. Y eso no ha impedido que las demás religiones de la Federación Rusa (islam, budismo…) sean respetadas y defendidas. La afirmación de la ortodoxia de Rusia no supone la persecución o el maltrato de los fieles de otras creencias con medidas discriminatorias. Basta observar algunos gestos de Putin o de sus ministros y generales para comprender que no se trata de un cristianismo de fachada, blandengue y sentimentaloide, como el de los presidentes norteamericanos (de los dirigentes europeos ni hablemos), sino de la fe milenaria de la popular tradición ortodoxa rusa.

Los primeros tiempos de la era soviética, bajo la férula de Stalin, supusieron una persecución implacable de la fe ortodoxa y un destrozo enorme del patrimonio artístico religioso de Rusia, con la destrucción y voladura de miles de iglesias y monasterios, el saqueo de joyas y relicarios, la quema masiva de iconos y la aniquilación de la herencia artística y cultural de la iglesia nacional. Desde los años 90 en Rusia la ortodoxia ha experimentado una espectacular resurrección tras siete décadas de ese terrible experimento antirreligioso llevado a cabo en la extinta Unión Soviética.

Stalin y sus excesos han quedado lejos. Los rusos han sacado las oportunas lecciones de esos turbulentos años.

Mientras tanto, entre nosotros, Bruselas y el mundialismo pretenden llegar a idéntico fin, pero de un modo más insidioso: mediante la corrupción moral, el materialismo más grosero y el culto omnipresente a Mammón, dios único y verdadero de la Unión Europea. Y lo han conseguido: los comisarios de Bruselas triunfan donde fracasó Stalin. Sólo desterrando el cristianismo, anulando toda espiritualidad, se pueden implementar las medidas antinatalistas de la plutocracia dominante entre los europeos nativos, condición imprescindible de la Gran Sustitución, es decir de la desaparición pura y simple de Europa, inundada por una marea multicolor de la que sólo hemos visto los prolegómenos, pues es una quimera imaginar que pueda haber una Europa sin europeos.

Los rusos tienen una mentalidad colectiva mucho más fuerte que cualquier otro pueblo. Su manera de pensar en el «nosotros» más que en el «yo» les ha permitido resistir lo irresistible y vencer a enemigos poderosos e implacables. Tienen un fuerte amor a la patria y un no menos intenso sentido del Estado, sienten la necesidad de un ser colectivo que organice la vida común y evite esas calamidades que de tanto en tanto han agitado Rusia a través de los siglos, los disturbios, las épocas convulsas de discordia y caos, la última de las cuales empezó hace un siglo con la guerra civil de 1918-1920. Los años 80, los 90 y el inicio del siglo actual fueron algo parecido, aunque en una escala mucho más benigna. Los rusos saben lo importante que es un Estado fuerte y una comunidad nacional que tenga conciencia de su cohesión.

La difícil herencia del régimen anterior se superó en cuanto Putin y las instituciones que lo apoyan recuperaron el poder, apartaron a los aventureros mundialistas del control político (Yeltsin y su camarilla de oligarcas judíos) y se restauró el sentido del Estado. Hoy los rusos son más ricos y libres de lo que nunca lo han sido sin duda en toda su historia: es lógico que la popularidad de Putin alcance cotas estratosféricas. El presidente de Rusia es un hombre que llegó al gobierno de la Federación después de una larga y difícil experiencia de estadista en medio del desastre de los años 90 y de comprobar qué tipo de “ventajas” trae abrirse a Occidente y a sus «valores».

El patriotismo ruso, inagotable e indoblegable, ha servido a los dirigentes del Kremlin para marcar unos objetivos y un espíritu. De esta manera, la Rusia nihilista y empobrecida de hace un par de décadas está hoy unida, se siente orgullosa de sus logros y disfruta de un nivel de vida decente, sobre todo si se compara con lo que se llegó a sufrir hace veinte años. No es Putin el que ha resucitado a Rusia, han sido los rusos (el pueblo que ha generado un Putin), bajo un mandatario inteligente, entregado a su pueblo y a su Estado y no a los lobbies mundialistas y sus intereses antinacionales y antihumanos.

El éxito de Putin es una bofetada a nuestra miserable decadencia. Hoy los rusos viven mucho mejor que sus padres o sus abuelos, mientras los europeos sabemos que nuestros hijos vivirán peor que nosotros y que nuestros nietos serán esclavos de un sistema como la humanidad no ha conocido otro de tan despiadado y bárbaro, y eso a pesar de esas misteriosas y maravillosas leyes del mercado y una inevitable y beneficiosa globalización que nos iban a llevar a Shangri-Lá en primavera, todos cogidos de la mano cantando «We are the World».

Las campañas de odio de la prensa occidental contra el presidente de la Federación Rusa son continuas. Ni que decir tiene que los rusos las ignoran. Los rusos, un pueblo culto y endurecido, inteligente y viril, sabe muy bien de qué les ha librado su líder, al cual van a reelegir dentro de poco. Pero la mentira permanente sobre Putin busca ante todo fomentar un prejuicio en la opinión europea, para que crea que su degradada ratonera moral, apadrinada por los peores poderes del planeta, es un paraíso. Lo será para las grandes fortunas, para los miembros de la casta gobernante y su rastrero y entregado servicio doméstico, pero no para los millones de europeos apartados de ese festín, para los que sólo hay empleos cada vez más precarios y sueldos cada vez más miserables gracias a la competencia a la baja de los «nuevos europeos» y a la apertura hacia nuevos mercados, eso que sus beneficiarios llaman mundialización.

¿Qué pasaría si cundiera el ejemplo ruso? En principio es difícil que eso suceda en Europa, dada la mentalidad individualista y la moral degenerada que impera, fruto venenoso del 68 que ahora es regla a seguir. Un continente que ha hecho de la corrupción moral un modo de vida y que pisotea con su legislación las instituciones básicas de la sociedad y el orden natural, difícilmente podrá regenerarse sino es a través de una muy dura penitencia. La inversión de los valores es tan irremediable, su perversión tan absoluta, que no se puede esperar un resurgir moral, material y político sin un profundo cambio en la forma en que los occidentales ven el mundo. Pero la Historia tiene sus imprevistos. Y más vale prevenir. Por eso, para conjurar el contagio, hay que desacreditar a Putin y lo que representa. Putin desestabiliza, es un mal ejemplo, un modelo peligroso, una tentación que hay que evitar.

De ahí la persistente campaña de insidias, mentiras y calumnias, un torrente de baba y odio contra el hombre que ha derrotado en Siria y antes en Chechenia a un enemigo que la casta política de la UE y sus peones locales nos están metiendo en casa. Es peligroso que descubramos que la Patria, el Estado, la Soberanía Nacional, la Familia, la Tradición y la Espiritualidad existen y que son fuerzas sociales constructivas, que no hay en realidad nada constructivo fuera de ellas. Eso es lo que ha descubierto Rusia tras setenta años de conmociones y desgarros, pero nuestro Sistema necesita átomos disgregados al máximo para poder sobrevivir en el caos que necesariamente producen sus rapiñas.

Rusia es justo todo lo contrario de lo que es Occidente: su resignada caída, su sometimiento a la tiranía, su autosatisfecha degeneración, su adoración de la inferioridad, su culto de la muerte. Por eso la atacan y por eso la defendemos.

¡Spasiba Vladimir Vladimirovich Putin, spasiba bolshoi!


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Internacional

La ministra de familia de Orbán denuncia el silencio de la UE ante la violencia de la extrema izquierda contra VOX

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La ministra de Familia del Gobierno de Viktor Orbán ha condenado la agresión de la extrema izquierda a VOX en Vallecas y ha denunciado el silencio de la Unión Europea. “Me preocupa lo que ha pasado en Madrid. La violencia es inaceptable, incluso si proviene de la frustración de la izquierda. Estamos con VOX expresando nuestra solidaridad. Curiosamente, no hay ninguna condena por parte de Bruselas esta vez”, ha asegurado en Twitter Katalin Novák.

También se ha sumado la presidenta de Fratelli d’Italia y del ECR Party, Giorgia Meloni, que ha recordado que “la izquierda es la misma en todo el mundo: solo son democráticos si piensas como ellos”, y la de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, que ha denunciado que estos “pseudoantifa” utilicen “la violencia contra los patriotas y socaven la democracia, con impunidad legal y total complacencia mediática”.

El jefe de la delegación de VOX en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, ha enviado una carta al presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, en la que recuerda que 34 personas fueron brutalmente agredidas –entre ellas 20 agentes de policía y un diputado nacional de VOX, Ángel López- por reunirse pacíficamente en un acto electoral celebrado en el barrio de Vallecas y exige una condena y tomar acciones contra el movimiento “antifa”.

“La extrema izquierda, auspiciada por Podemos y sus líderes, llamaron al boicot del acto en una clara actitud delictiva contraria a la ley electoral española”, ha añadido.


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USA

El viejo genocida de bebés no planea detenerse: George Soros le inyecta 20 millones de dólares a la agenda progresista y abortista de Joe Biden

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Soros ha invertido fortunas en el demócrata desde que era candidato. También entregó más de 200 millones de dólares a organizaciones progresistas por la lucha de clases para alcanzar su ansiado globalismo.

El multimillonario George Soros no deja de aparecer en la escena mundial. Aunque gran parte de su trabajo ocurre tras bambalinas, hay muestras de cómo mueve las fichas para alcanzar su ansiado globalismo.

Esta vez trascendió que donará 20 millones de dólares para una campaña que buscará reunir a los progresistas de EE. UU., con el fin de apoyar los billonarios planes de infraestructura y de bienestar social que el presidente Joe Biden piensa poner en práctica.

El aporte de George Soros, nada modesto, será el impulso para lograr una recaudación final de 100 millones de dólares una vez que otros donantes y activistas demócratas vean a Soros entre los interesados. La cifra que aporte el multimillonario se destinará a la organización de base en lugar de la publicidad pagada, según un reporte de Axios. Es decir, para activar organizaciones progresistas.

La donación se hará a través de Open Society Foundations, fundada por el magnate. El director ejecutivo para EE. UU, Tom Perriello, asegura que «cada iniciativa propuesta por el presidente Biden tiene un amplio apoyo público».

Por eso, ahora «no van a permitir» que las reformas de Biden sean «satanizadas» como supuestamente lo han hecho otras figuras partidistas y con «intereses especiales».

«Los hechos no siempre ganan sin que se ponga un poco de fuerza para poner esos hechos frente al pueblo estadounidense»

Ante este razonamiento no quedaría duda del interés tras la donación de George Soros. Sin embargo, hay que mirar más de cerca para entender los nexos.

Soros y las elecciones de EEUU

El multimillonario de origen húngaro nombró a Mark Malloch-Brown, como presidente de su fundación en diciembre de 2020. En el sitio web puede leerse su biografía.

¿Pero quién es Malloch-Brown? Un diplomático británico que desde 2014 era parte de la junta directiva de Smartmatic. La misma empresa que proveyó tecnología para varios estados de EE. UU. en las elecciones presidenciales donde Biden resultó ganador.

Malloch-Brown ha ocupado importantes cargos en todo el mundo. Fue especialista en desarrollo en el Banco Mundial, secretario general Adjunto de las Naciones Unidas, formó parte de la Cámara de los Lores en el Parlamento de Reino Unidos y muchas posiciones más que le han abierto paso a escala mundial.

Soros aplaudió el nombramiento de Malloch-Brown al frente de su grupo. Ese tuit lo aprovechó para decir que el mundo está «acosado por el iliberalismo». Hacia finales de 2020, el abogado de Donald Trump, Rudy Giuliani, acusó a Soros por presuntamente conspirar con los demócratas para darle la victoria a Joe Biden.

220 millones para la igualdad racial

«Esperamos que este esfuerzo por parte de los organizadores y donantes le dé a la administración y al Congreso de Biden la seguridad de que necesitan ir lo más grande, audaz y rápido posible», declaró la portavoz de una red de donantes progresista llamada Way to Win en respaldo a la donación de George Soros.

Más de 32000 millones de dólares han salido de la fortuna personal del inversionista para reforzar el trabajo de Open Society Foundations, por ello no es de extrañar otros aportes en beneficio de su agenda.

Un total de 220 millones de dólares fueron a parar a distintas organizaciones a favor de la lucha social en julio de 2020. De ese monto, 150 millones de dólares serían asignados en subvenciones de cinco años para grupos seleccionados, incluidas organizaciones progresistas como Black Voters Matter Fund. El dinero también «apoyaría a organizaciones de derechos civiles para la población negra con más antecedentes».

Los otros 70 millones fueron a subvenciones locales para jóvenes involucrados en el activismo racial y para «luchar contra la supresión y desinformación de votantes».

Apoyo a Biden

Son muchos millones de dólares los que Soros ha invertido en causas progresistas. Hace justamente un año donaba más de 28 millones de dólares a través de su Comité de Acción Política (PAC) familiar para las elecciones de 2020. En enero y febrero ya había donado otras sumas a favor del entonces candidato Joe Biden.

Cuando aún luchaba por llegar a la Casa Blanca, Biden prometía aumentar los impuestos solo para aquellas personas que cruzaran el umbral de ganancias de 400.000 dólares. El resto, no vería «ni un centavo en impuesto federal adicional».

Pero las promesas se van esfumando a medida que el demócrata lanza nuevas propuestas, como un próximo plan de infraestructura «y necesidades internas» con un costo de 3 billones de dólares. Para ponerlo en práctica Biden considera aplicar impuestos por milla a los conductores estadounidenses. Desde ahora expertos advierten lo perjudicial que este tipo de medidas pueden ser para las elecciones de medio término en el Congreso.

Sin duda George Soros está buscando blindar los siguientes pasos del presidente demócrata, tal como lo aplicó en la carrera por la Casa Blanca.


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Internacional

Soros: ese malnacido que promueve el aborto y que ahora incluso se esfuerza en evitar «arrepentidas»

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De todos es sabido que George Soros es un declarado partidario del aborto y de extenderlo globalmente. Hasta ahí, nada nuevo. Pero el magnate -que es capaz de sorprendernos, que no de asombrarnos- siempre va un paso más allá. Por eso, ha lanzado a una de las organizaciones que financia, Open Democracy, para atacar y desacreditar la reversión del aborto tras la toma de la píldora.

Muchas mujeres se han arrepentido de usar la píldora abortiva y han podido revertirlo gracias al esfuerzo de médicos y profesionales provida.

Tal como publica Religión en Libertad, Soros ha intentado por todos los medios desacreditar la tecnología de reversión de la píldora abortiva, aunque sin aportar ni una sola prueba del supuesto mal que generan. Para ello, activistas de Open Democracy se hicieron pasar por mujeres que habían tomado la píldora llamando a las líneas de Heartbeat Internacional. Durante las 24 horas del día atienden a mujeres que piden ayuda y de inmediato se movilizan para revertir los efectos del aborto químico, pues el tiempo corre en contra de la mujer que desea seguir con el embarazo.

Las activistas de Soros ocuparon las líneas mientras las enfermeras las atendían con paciencia. Pero al final del procedimiento estas mujeres decían que no se arrepentían del aborto y colgaban. En realidad intentaban buscar argumentos para desacreditar este procedimiento provida.

Tal y como recoge LifeNews, Heartbeat International ha salvado ya la vida de 2.000 bebés tras lograr revertir el aborto químico. “George Soros, así como otras organizaciones proaborto, financian Open Democracy, que se describe a sí mismo como periodismo de investigación feminista en la lucha de primera línea, y están buscando formas de luchar contra aquellos que están en contra de lo que ellos llaman derechos de las mujeres”, denuncia la portavoz de Heartbeat, Andrea Trudden.

Así, explica que las enfermeras escucharon a estas activistas encubiertas y les explicaron lo que tenían que hacer para obtener la reversión del aborto. “Cada una de ellas (las activistas), justo antes del paso final de ponerlas en contacto con una clínica, decían: ‘no, ¿sabes qué? He cambiado de opinión’”. Y colgaban.

Trudden se lamentaba de que estas mujeres quitaran tiempo a las enfermas y que personas que sí necesitaban esa ayuda pudieran quedarse sin atención. Pero pese a que Open Democracy no encontró nada contra la reversión publicó un estudio atacándolo por poco ético y peligroso. Aunque para ello tuvieran que citar a políticos y grupos abortistas.

Pese a todo, la intoxicación informativa de la plataforma financiada por Soros ha brindado a los políticos un objetivo a eliminar: esta ayuda concreta a la mujer. Pese a que se llevan años revirtiendo abortos y son miles de mujeres las que han salvado así las vidas de sus hijos, Open Democracy ha hecho creer que es algo experimental.

Religión en Libertad, explica cómo en realidad, el procedimiento de reversión de la píldora abortiva es claro, sencillo y seguro. Actúa contrarrestando el fármaco abortivo mifepristona, uno de los dos que se suelen tomar juntos para abortar y luego expulsar al feto. La mifepristona hace que el útero sea inhóspito para una nueva vida al bloquear la hormona de la progesterona. El procedimiento de reversión implica administrar a la madre dosis de progesterona para contrarrestar el fármaco abortivo. El procedimiento de reversión de la píldora abortiva no funciona después de que la madre toma el segundo medicamento, misoprostol, uno o dos días después.

Los investigadores y los expertos médicos indican que el procedimiento es seguro y eficaz. La Asociación Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos Pro-vida lo respalda, e incluso un prestigioso médico de la Facultad de Medicina de Yale le dijo al New York Times que el tratamiento «tiene sentido biológico» y que se lo recomendaría a su propia hija.

Sin embargo, estudios realizados por dos universidades sí destacan los efectos secundarios de la píldora abortiva, relacionándola con problemas de depresión y de ansiedad.

Por cierto, que el amigo Soros ha entrado en Pescanova. Y lo ha hecho por la vía más especulativa y anti-empresarial de todas: no ha comprado acciones, sino deuda convertible en acciones, naturalmente a bajo precio. Vamos que como a buen especulador Pescanova le importa un pimiento. Es un buitre que se aprovecha de su liquidez para comprar barato -aunque hunda a una empresa o compañía- y vender caro. O sea, un progresista. No me extraña que en su país de origen, Hungría, le hayan declarado persona non grata.

Repugante, tenebroso y patético. Bueno, y un aprovechado. Naturalmente, es un maestro de progresistas.

 


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Europa

Giorgia Meloni, Presidenta de Fratelli d’Italia: «La persecución de los cristianos es el mayor genocidio que tiene lugar en el mundo»

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Los acontecimientos de estos días, con el ataque a una Iglesia en Indonesia y la masacre islamista en Mozambique, nos han devuelto repentinamente a la dimensión trágica de la persecución de los cristianos. Fratelli d’Italia nunca se ha cansado de intentar centrar la atención en lo que es el mayor genocidio que tiene lugar en el mundo. Es un tema que nos es muy querido, tanto que tanto en el Parlamento Europeo como en el nacional fuimos los impulsores, con Carlo Fidanza y Andrea Delmastro, de los intergrupos parlamentarios por la libertad religiosa.

En 2020, más de 340 millones de cristianos fueron objeto de persecución o discriminación. Se estima que hubo casi 5.000 víctimas, más de 13 por día. A esto se suman las miles de iglesias atacadas, demolidas o cerradas y las muchas personas que siguen sufriendo, desde Nigeria hasta Kosovo, desde Egipto hasta Irán, desde Siria hasta Armenia, desde Pakistán hasta Irak , desde Mozambique hasta Corea. Del Norte. . Hasta el intento de masacre en Indonesia el Domingo de Ramos.

Millones de cristianos son perseguidos simplemente como tales y por su fe. En algunos estados como Siria e Irak , donde están sujetos a ataques de terroristas de Daesh, es una pura emergencia. Les reiteramos nuestra solidaridad pero también nuestro firme compromiso político.

Es inaceptable que la Unión Europea, que sigue proclamándose campeona de los derechos de cualquier minoría posible e imaginable, no tenga prioridad en la defensa de estas comunidades. Cuando de forma inesperada se decidió quitar la referencia a las raíces cristianas de la Constitución europea que se estaba redactando, decisión contra la que luchamos, es como si nos hubiéramos cortado una parte y con eso perseguía el profundo vínculo con nuestros hermanos cristianos. en todo el mundo por su fe.

En cada ocasión, Europa debe situar la libertad religiosa y la defensa de las comunidades cristianas en el centro: debe hacerlo cuando firma acuerdos comerciales con terceros países, así como cuando distribuye fondos para la cooperación internacional al desarrollo. Y la comunidad internacional debe hacerlo antes de emprender aventuras militares que, con el espejismo de exportar la democracia, muy a menudo terminan allanando el camino al Islam fundamentalista. Defender a los cristianos, dondequiera que estén, significa también defender nuestra identidad, reafirmar nuestro apego a la sacralidad de la vida, a la igualdad entre hombres y mujeres, a la defensa de la familia natural basada en el matrimonio.. Me enorgullece que con motivo del Jueves Santo la FdI haya organizado la videoconferencia “En nombre del padre. La tragedia diaria de los cristianos perseguidos ”y agradezco a todos los que intervinieron, en particular a los misioneros y sacerdotes que nos enviaron su testimonio. Es gracias a estas personas valientes que participan en la primera línea todos los días que podemos tener información libre de censura y conocer hechos que de otro modo estarían excluidos. Desafortunadamente, en muchas realidades su fe y su trabajo son los únicos escudos colocados para proteger a aquellos que son olvidados o sacrificados en el altar de los intereses económicos o políticos, como vemos que sucede con demasiada frecuencia. Siempre los conservadores luchan por defender la libertad religiosa. Lo hicieron en el pasado oponiéndose al ateísmo de Estado impuesto por el comunismo soviético y lo volverán a hacer en el futuro, contrarrestando los excesos del Partido Comunista Chino, el islamismo radical y cualquier otra persona que no quiera defender la libertad religiosa.

Este compromiso está y estará aún más en el centro de mi mandato como presidente del Partido ECR, el partido de los conservadores y reformistas europeos, y es un objetivo en el que me propongo invertir. A nuestros hermanos cristianos perseguidos en el mundo, mi deseo de poder pasar, en libertad y seguridad, una pacífica Pascua de Resurrección.

Giorgia Meloni
Presidente de Fratelli d’Italia y del Partido ECR

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